Manifestantes se enfrentan a agentes del ICE frente al Delaney Hall en Newark, Nueva Jersey. Autor: Reuters Publicado: 29/05/2026 | 09:18 am
NEWARK, mayo 29.— El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos informó que aproximadamente seis manifestantes fueron arrestados por «agredir» a agentes federales de inmigración armados, frente a un centro de detención en Nueva Jersey, donde las protestas llevan ya siete días consecutivos porque las personas detenidas allí están en huelga de hambre debido a las pésimas condiciones de vida.
En videos publicados en redes sociales, se muestra a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ICE, muchos de ellos con cascos y chalecos tácticos, utilizando brutalmente sus porras para golpear y empujar a los manifestantes y gas pimienta para intentar dispersarlos.
Familias de los detenidos y sus simpatizantes declararon el jueves que también los inmigrantes recluidos en Delaney Hallen Newark, estado de Nueva Jersey, han sido rociados con gas pimienta y sometidos a violencia física, y la situación en el interior se deteriora, dijo AP.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, afirmó que a los funcionarios de salud estatales también se les negó el acceso completo a las instalaciones para realizar una inspección el jueves. La demócrata indicó que solo se les permitió inspeccionar un área limitada.
«Los disturbios en Delaney Hall están directamente relacionados con las condiciones inhumanas generalizadas que allí se encuentran y la negativa del gobierno de Trump a destinar los recursos necesarios para cubrir necesidades humanas básicas como la alimentación y la atención médica», declaró Amol Sinha, director ejecutivo de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles de Nueva Jersey.
El Grupo GEO, la empresa privada que administra el centro, confirmó que un altercado físico entre personas detenidas en las instalaciones llevó al personal a implementar el jueves medidas de respuesta y control, incluyendo el uso limitado de agentes químicos.
Según activistas y familiares de los detenidos, el personal de un controvertido centro de detención en Nueva Jersey golpeó y roció con gas pimienta a los reclusos durante una huelga de hambre en curso por las condiciones de la cárcel. Foto: AP
La empresa no dio detalles sobre la naturaleza del altercado ni el número de personas involucradas, pero afirmó que todas las personas afectadas fueron evaluadas de inmediato por personal médico en el lugar y no sufrieron lesiones graves.
GEO Group —denunciada por lucrar grandemente con el negocio carcelario y señalada como donante de políticos que la favorecen con contratos, como el actual secretario de Estado, Marco Rubio—, también negó las acusaciones de malas condiciones en el interior, calificándolas como parte de una campaña coordinada y con motivaciones políticas por parte de grupos que se oponen a la aplicación de la ley federal de inmigración.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que supervisa la aplicación de las leyes federales de inmigración, no respondió de inmediato a los correos electrónicos en los que se solicitaban comentarios, pero previamente negó que existiera una huelga de hambre, abusos o malas condiciones dentro del centro, dijo AP.
Los sucesos del jueves se produjeron tras los violentos enfrentamientos por la noche entre manifestantes y agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Se observó la llegada de ambulancias a Delaney Hall tras informes de disturbios dentro del recinto el 28 de mayo. Foto: Reuters
Grupos de manifestantes, muchos con máscaras antigás y otras coberturas faciales, se tomaron de los brazos formando una cadena humana, según muestran videos y fotos publicados en redes sociales. Algunos utilizaron cubos de basura, colchones viejos, paraguas y otros materiales como escudos y barricadas improvisadas mientras se enfrentaban a los agentes del ICE.
Democracy Now señaló que cientos de inmigrantes encarcelados en Delaney Hall continúan llevando a cabo una huelga laboral y de hambre para exigir alimentación, ventilación y atención médica adecuadas, así como su liberación de la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, mientras el Gobierno de Trump sigue negando que haya una huelga de hambre en ese centro de detención.
El miércoles por la mañana, congresistas demócratas de la ciudad de Nueva York visitaron el centro como parte de una visita de supervisión. Los representantes Jerry Nadler, Daniel Goldman y Adriano Espaillat, todos ellos de Manhattan, describieron las pésimas condiciones en las que las personas detenidas reciben pequeñas porciones de comida, a menudo en mal estado, y se ignoran sus diversas necesidades médicas.
Agentes del ICE han rodeado la entrada del centro penitenciario durante casi una semana, mientras los manifestantes continúan reuniéndose para apoyar a los detenidos en huelga, lo que ha provocado intensos enfrentamientos. Getty Image
Espaillat declaró: «Hay una huelga de hambre [en curso], y se han tomado medidas de represalia y de otro tipo contra las personas en huelga de hambre. Nos informaron que 13 de las personas que participaban en la huelga fueron sacadas del centro de detención desde que comenzó la huelga de hambre, que se están tomando otras medidas como consecuencia y represalias contra las personas que están en huelga de hambre. Hay una huelga de hambre activa de hombres y mujeres allí».
A pesar de que el Departamento de Seguridad Nacional niega que haya una huelga de hambre en curso, el llamado «zar de la frontera» del Gobierno de Trump, Tom Homan, ha dicho que están considerando alimentar a los inmigrantes en huelga de hambre por la fuerza.
Aumentan muertos bajo detención del ICE
En otra información, una investigación de la agencia de noticias Associated Press concluye que al menos diez inmigrantes detenidos en cárceles del Servicio de Inmigración de Estados Unidos han muerto por suicidio desde que Trump asumió su segunda presidencia en enero de 2025.
Desde octubre de ese mismo año, siete muertes han sido clasificadas como suicidios, la mayor cantidad en la historia de la agencia.
El Servicio de Inmigración solía registrar una o ninguna muerte por suicidio al año. La agencia de noticias Associated Press halló que el personal de las cárceles para inmigrantes pasó por alto señales de angustia, retrasó tratamientos de salud mental y no supervisó adecuadamente a personas detenidas que ya habían sido consideradas en situación de riesgo.
Según la revisión de informes de inspección y registros de defunción realizada por Associated Press, también se permitió que los detenidos tuvieran acceso a elementos que podían usarse para autoinflingirse lesiones. Las muertes por suicidio representan casi una quinta parte de las 51 defunciones ocurridas bajo custodia del Servicio de Inmigración desde enero de 2025.
Por su parte, Democracy Now señaló que el caso más reciente es el de un hombre de 27 años, Aled Damien Carbonell Betancourt, un inmigrante de Cuba detenido en una cárcel en Miami. Según los informes, Carbonell murió por un presunto suicidio, aunque la causa de su muerte aún está bajo investigación.
En enero, el médico forense del condado de El Paso concluyó que otro inmigrante cubano, Geraldo Lunas Campos, de 55 años, murió por asfixia debido a la compresión que se ejerció contra su cuello y torso. Lunas Campos fue declarado muerto el 3 de enero en Camp East Montana, un extenso campamento de detención para inmigrantes en la base militar de Fort Bliss, en El Paso.
El ICE afirmó que el padre de familia cubano había muerto después de experimentar problemas médicos, pero varios inmigrantes con los que él estaba encarcelado testificaron luego que escucharon a Lunas Campos pedir medicamentos poco antes de que los guardias lo derribaran contra el suelo.
Uno de los testigos dijo en una declaración jurada ante el tribunal que escuchó a un guardia decirle a Lunas Campos: «Cállese o lo vamos a desmayar». El testigo agregó: «Lo último que escuché fue a Geraldo hablar con una voz ahogada, como si no pudiera respirar. Él dijo: 'Suéltenme. Me están asfixiando'».
Asimismo, Associated Press informó que un testigo vio a Lunas Campos esposado mientras al menos cinco guardias lo sujetaban y uno de ellos le rodeaba el cuello con el brazo y lo apretaba hasta dejarlo inconsciente.
Mientras tanto, una investigación del periódico San Francisco Chronicle halló que más de una docena de las muertes ocurridas bajo el Gobierno de Trump podrían haberse evitado con adecuada atención médica.
El Chronicle examinó varios casos, incluyendo el de Maksym Chernyak, quien sufrió una convulsión, pero no se llamó a tiempo al 911; Luis Beltrán Yáñez Cruz, quien se quejó de dolor en el pecho, pero pasó semanas sin que lo viera un médico; Santos Banegas Reyes, quien sufrió de síndrome de abstinencia, pero no fue llevado a un hospital; Lorenzo Antonio Batrez Vargas, quien no podía respirar, pero le dijeron que esperara; e Ismael Ayala Uribe, quien sufría de un fuerte dolor, pero lo enviaron de vuelta a su celda.
