Entrevista al boxeador cubano Erislandy Lara - Deporte

Entrevista al boxeador cubano Erislandy Lara

Autor:

Juventud Rebelde

Julia Osendi.- Ciertamente es una situación distinta a la que en otras veces hemos sostenido, cuando hemos ido al aeropuerto a recibirlos, que han venido con los trofeos, con las medallas, esta vez no es así. Entonces, yo quiero, Erislandy, que tú le narres a este pueblo cubano, que tanto los quiere, que tanto los ha apoyado siempre, ¿qué fue lo que verdaderamente sucedió en Río de Janeiro aquel día en que salieron, decidieron no acatar la disciplina de la delegación cubana y salieron de la villa? ¿Cómo fue todo, cómo los interceptaron, qué sucedió?

Erislandy Lara.- Bueno, le diré al pueblo de Cuba que el día que nosotros salimos, precisamente a comprar, salimos Rigondeaux y yo a comprar unas cosas, play-station, ropa para nosotros y para los niños de nosotros, y en el camino nos interceptó un cubano, que se llama Alexis y andaba con otro más, y mediante la caminata para las tiendas, en el taxi nos brindaron bebidas y nosotros no aceptamos; pero ya llegamos a la tienda, compramos los play-station y las cosas y después nos fuimos con él a un bar, y en el bar empezamos a tomar, y mediante la tomadera en el bar del Red Bull y la vodka que empezamos a tomar, y de ahí nos fuimos para otro lado, para un cabaret.

Julia Osendi.- O sea, mezclaron el Red Bull que es un refresco con bebida.

Erislandy Lara.- Sí, con bebida y ahí nos olvidamos. Nos sentíamos mal, mareados, y después ya ellos nos invitaron a chicas, mujeres, y nosotros, como peleábamos al otro día, teníamos miedo regresar a la villa, porque ya habíamos comido y teníamos miedo perder por la pesa, que eso en el boxeo es una sanción demasiado grave y nosotros decidimos irnos con ellos.

Julia Osendi.- Pero no es muy simple así, no es muy fácil el decir: «No voy a pesarme». O sea, ¿cómo ellos los llevan a ustedes a la convicción de que no pueden ir al pesaje porque se iban a pasar de peso? ¿Cómo es que ustedes van a comer, porque se marean con la bebida?

Erislandy Lara.- Sí, aparte de eso, nosotros ya nos sentíamos muy mal con la bebida, estábamos ya —como se dice— pasados de copa, nos sentíamos mal con la bebida. Estábamos tomados y con la comida teníamos miedo regresar y perder por la pesa, ya no había tiempo para hacer el peso. Nosotros decidimos irnos con ellos y ellos nos invitaron para un cabaret, nos buscaron mujeres y estábamos con ellos, y nos fuimos para una isla por allá, para una playa y en la playa ya, que nosotros estábamos ya tranquilos y más o menos recuperándonos, ellos empezaron a hacernos las ofertas a nosotros de que nos fuéramos a boxear profesional con Alemania, e incluso a mí me enseñaron una equis cantidad de dinero, como 100 000 euros, y yo le dije que no, que nosotros virábamos para Cuba, y seguían constantemente hablándonos sobre eso, que nosotros en Alemania íbamos a ser millonarios, que podíamos estar junto con los tres que se fueron en Venezuela. Nosotros les dijimos que no, que virábamos para Cuba, y ellos parece que se pusieron bravos y se fueron y nos dejaron con un brasileño que entrenaba vale todo (deporte de combate), que nos cuidaba ahí.

Mientras él estaba almorzando, nosotros cogimos y salimos de la posada y acudimos a la ayuda de un pescador que estaba pescando, para que llamara a la policía federal y él nos preguntó si estábamos seguros de eso, le dijimos que sí. Entonces, él llamó, le explicamos que éramos cubanos, boxeadores que estábamos perdidos, y ellos llamaron a la policía y en 20 minutos estaba la policía con nosotros y cogieron al brasileño y lo metieron preso.

Julia Osendi.- ¿Cómo fue que se contactaron ustedes con estas personas afuera de la villa, ellos los llamaron a ustedes? ¿Con anterioridad ellos habían tratado de acercarse a ustedes, tenían algún tipo de número telefónico?

Erislandy Lara.- No, ellos tenían credenciales de la villa. En las credenciales de la villa tenían que eran periodistas, y al decirnos que eran cubanos y que eran periodistas, nosotros pensamos que era verdad y que querían ayudarnos y ya. Ellos nos llamaron por el nombre de nosotros, nos dijeron: «Lara y Rigondeaux», y nosotros dijimos: «¿Quién es este que nos conoce?». Y dice: «No, soy cubano, yo los conozco a ustedes porque son muy famosos», y nosotros pensamos, porque tenemos la costumbre, cada vez que viajamos, siempre hay un cubano que nos quiere ayudar y que nos lleva a comprar, y pensamos que él era uno de esos; pero nos dimos cuenta que él no era de esa gente, que él estaba buscando otro objetivo con nosotros.

Julia Osendi.- Lara, ¿en ningún momento ustedes trataron de contactar con los tres boxeadores quedados en Venezuela, que desertaron en Venezuela?

Erislandy Lara.- En ningún momento hablamos con ninguno de ellos, no sabíamos de ellos. Ellos nos dijeron que estaban allá, que tenían que ver con ellos, que eran de la misma empresa, que tenían que ver con ellos, que si nosotros nos íbamos podíamos ser cinco e íbamos a ser una potencia para Alemania en el boxeo y que íbamos a ganar mucho dinero, y les dijimos que no, que nosotros íbamos para Cuba, porque habíamos nacido en Cuba y somos una gente de la Revolución y que queríamos virar para Cuba.

Julia Osendi.- Precisamente, como boxeador hecho por la Revolución, que forma parte del pueblo cubano, ¿qué sienten ustedes al haber perdido esas dos medallas de oro que tanta falta le hacían a la delegación cubana, no haber estado en el pesaje, haber —hasta cierto punto, ¿no?— traicionado a ese equipo de boxeo, porque lo dejaron ahí, por una indisciplina, por lo que sea?

Erislandy Lara.- Bueno, yo en ese momento sentí, que no fui al pesaje, el alma se me cayó por el piso al no poder alcanzar mi medalla de oro panamericana, que era una medalla, y también al ver a mis compañeros que aparentemente estaban tranquilos, pero no, ellos estaban sufriendo la ida de nosotros, y también al ver al brasileño que es de mi peso, que cogió medalla de oro, y al americano, que he peleado con ellos unas cuantas veces y les he ganado, ver a esos hombres que quedaron campeones en esas divisiones sin yo estar ahí.

Julia Osendi.- ¿Qué le dices tú a ese pueblo de Cuba ahora?

Erislandy Lara.- Bueno, le digo al pueblo de Cuba que tenga confianza en nosotros, que nunca lo vamos a defraudar y que vamos a hacer todo lo posible para que todo nos salga bien y poder seguir en adelante en el boxeo y para ver si podemos —si Dios quiere— seguir con el triunfo, a ver si vamos a la olimpiada de Beijing.

Julia Osendi.- Erislandy, ¿tú no crees que has defraudado al pueblo ya?

Erislandy Lara.- No, yo no creo que haya defraudado al pueblo, porque si yo hubiese defraudado al pueblo, si yo hubiese traicionado al pueblo, no hubiese virado. Si hubiese traicionado a la patria, no hubiese virado, me hubiese ido de ahí mismo con ellos, y lo que hice, como soy un joven de 24 años, cualquiera tiene derecho a equivocarse, y nosotros nos equivocamos y ya estamos aquí, reflexionamos y estamos aquí con la patria.

Julia Osendi.- ¿Qué esperas a partir de ahora?

Erislandy Lara.- Espero a partir de ahora ser un buen atleta, como siempre he sido, y si Dios quiere, seguir siendo capitán de equipo y seguir teniendo mis resultados, frecuentemente, como siempre los he tenido.

Julia Osendi.- ¿Qué les dirías tú no solo a los boxeadores, sino a esos deportistas jóvenes que están en villas o que participan en campeonatos del mundo de cualquier deporte y que puedan vivir una lamentable situación como esta?

Erislandy Lara.- Bueno, yo les digo a esos atletas, no a los boxeadores solamente, a todos los atletas, que cuando se dice: No se puede salir a ningún lugar, no es porque es un capricho, es porque los entrenadores saben por qué lo dicen, para que no les pase lo mismo que nos pasó a nosotros, para que después no se arrepientan de lo que hayan hecho.

Julia Osendi.- Bueno, ya estamos en la parte en que los dos individuos estos chocan con ustedes, ustedes van a las tiendas, van a tomar, se toman el Red Bull, qué sé yo. Pasaron dos días, Erislandy, ¡dos días! Cuando ustedes ven que esos dos días pasaron, que ellos lo que hacen es retrasarles el pesaje de ustedes, o sea, confundirlos aún más, nárrame ese episodio.

Erislandy Lara.- Bueno, después que pasaron dos días nosotros nos sentimos muy mal, porque nos dimos cuenta de que ellos trataron de atrasarnos más para que nosotros no fuéramos al pesaje, y lo que hicieron fue confundirnos para que nosotros traicionáramos al equipo.

Julia Osendi.- ¿Y qué sintieron ustedes cuando no pudieron ir al pesaje; tú, que eres el capitán de ese equipo, de esos muchachos?

Erislandy Lara.- Bueno, yo sentí en ese momento como si me hubiesen enterrado un puñal en el pecho, al ver a mis compañeros compitiendo, no compitiendo como ellos compiten, sino compitiendo decaídos por la ausencia mía y de Guillermo.

Julia Osendi.- Erislandy, dime, después, cuándo ustedes llaman a la Policía Federal, ¿qué pasa con la policía? Cuando ellos vienen, ¿qué fue lo que te dijeron? ¿Cómo ustedes mantuvieron la decisión de virar?

Erislandy Lara.- Cuando nosotros llamamos a la Policía Federal, que nos van a recoger, ellos nos hacían hincapié en que si nosotros queríamos regresar a Cuba, que si estábamos seguros de regresar a Cuba, y nosotros les decíamos que sí, que queríamos regresar a Cuba. La Policía Federal nos decía que nos quedáramos en Brasil, que en Brasil íbamos a tener mucho más dinero que en Cuba, que íbamos a ser una personalidad en Brasil y que nos iban a hacer los pasaportes para que ya fuéramos oficialmente brasileños.

Julia Osendi.- ¿Y qué respondieron ustedes?

Erislandy Lara.- Que no, que queríamos virar para Cuba, así cueste lo que cueste, que íbamos a virar para Cuba.

Julia Osendi.- A unos cuantos días de ustedes haber tomado esa decisión, tanto la de no ir al pesaje como la de regresar a Cuba. ¿Qué siente Erislandy Lara? ¿Cómo se siente? ¿Piensas que traicionaste? ¿Piensas que no traicionaste, que eres un joven de 24 años, que se puede equivocar, pero que ha tomado ahora una decisión correcta?

Erislandy Lara.- Bueno, en ese momento yo pensé que traicioné a mis compañeros por no estar con ellos en el pesaje, y pienso que sí, que traicioné al equipo, y pienso que como soy un joven de 24 años tengo derecho a recapacitar y tengo derecho a ello. Nosotros tenemos derecho también a equivocarnos y a ver si se nos puede dar una oportunidad. Al pueblo de Cuba, que confíe en nosotros, que eso más nunca va a pasar por parte de nosotros.

Julia Osendi.- Bueno, una última pregunta.

En estos momentos son las 9:25 de la noche del día que regresaste a Cuba. ¿Qué sentimientos tienes aquí? ¿Dolor, arrepentimiento; dolor por haber traicionado, arrepentimiento por lo que hiciste, felicidad porque estás nuevamente entre los tuyos?

Erislandy Lara.- Bueno, voy a decir que tengo arrepentimiento, dolor y felicidad, porque estoy junto a mi patria, con mi familia y con el pueblo que me quiere a mí.

Entrevista a Guillermo Rigondeaux

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