Remiendos y costuras - Deporte

Remiendos y costuras

Autor:

Juventud Rebelde

El Juego de las Estrellas fue un gran espectáculo y otra prueba que, después de la Serie Nacional, hace falta un torneo donde se concentren los mejores peloteros del país. Foto: Franklin Reyes ¡Tremendo lo del Juego de las Estrellas! Como a casi todos, me emocionó ver a los veteranos «comiéndose la pelota». Fue una excelente iniciativa que esperamos se repita.

En la fiesta, solo desentonó la premiación de los mejores atletas de 2007. Realmente, ellos merecían una gala «con todas las de la ley», en un escenario propicio, no a pleno sol y como «plato de segunda mesa» dentro de otro espectáculo.

Ya sobre eso escribimos varias veces en nuestra página, pero ha sido inútil. ¿Era necesario esperar hasta febrero para premiar a los mejores atletas del pasado año? Claro que no. Sobre todo, si se corre el riesgo de que algunos no estén, como fue el caso. Ojalá esta vez encontremos oídos receptivos.

Pero volvamos al tema central de esta esquina. Les traigo de regreso una vieja polémica, que por suerte ha comenzado a levantarse de nuevo: ¿Es necesario cambiar la actual estructura de la Serie? Al bate viene Fesán Pérez Pérez, de Ciudad de La Habana, quien tiene un swing temible:

«Propongo mantener los 90 juegos de la Serie Nacional, todos contra todos, como está ahora, pero quitando la estructura de zonas y grupos que se justificó en una época, pero ya no tiene sentido. Que clasifiquen a los cuartos de final los ocho primeros en el total de ganados y perdidos, definiéndose un sistema de desempate en caso de que dos o más equipos queden igualados en el octavo lugar.

«Esos ocho equipos clasificados pudieran jugar un todos contra todos en series de tres desafíos, es decir, cada conjunto celebraría 21 juegos más. Luego, clasificarían a las semifinales los cuatro primeros en ganados y perdidos en ese segmento.

«Las semifinales se realizarían en play off de siete juegos a ganar cuatro, como se hace ahora, con el siguiente pareo: 1ro. vs. 4to., y 2do. vs. 3ro. Los perdedores jugarían una serie de cinco juegos a ganar tres para definir al medallista de bronce, en tanto los ganadores discutirían el título en otro duelo de siete juegos a ganar cuatro.

«Ahora bien, los equipos que finalizaron del quinto al octavo lugar, pudieran quedarse ordenados así mismo o jugar un todos contra todos entre ellos para definir su ubicación final (me inclino por esta variante, con nueve juegos, tres contra cada contrario). Igualmente, podrían disputarse series de tres juegos a ganar dos (5to. vs. 8vo., y 6to. vs. 7mo.). Los ganadores lucharían luego por el quinto lugar y los perdedores por el séptimo, en dos nuevas series de idéntica factura.

«Y después que termine la Serie Nacional hace falta un torneo que eleve el nivel de la pelota, similar a lo que se hacía antes con la Selectiva, pero sin tantos equipos como para que se pierda calidad, ni tan pocos que haga disminuir el interés de la afición. Propongo lo siguiente:

«Realizar un torneo con seis equipos de 30 jugadores cada uno. Sería una preselección nacional de 180 peloteros, divididos en 18 receptores (3 por equipo), 42 jugadores de cuadro (7 por equipo), 30 jardineros (5 por equipo) y 90 lanzadores (15 por equipo). Estos últimos podrían clasificarse en 36 abridores (6 por equipo), 36 relevistas intermedios (6 por equipo) y 18 cerradores (3 por equipo).

«Los equipos se conformarían de la siguiente forma: Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma y Holguín, tributarían a Mineros; Las Tunas, Camagüey y Ciego de Ávila, a Granjeros; Sancti Spíritus, Villa Clara y Cienfuegos a Azucareros; Matanzas, Isla de la Juventud y Pinar del Río a Citricultores; Industriales, Metropolitanos y Habana a Constructores; Juveniles, talentos, peloteros de futuro de cualquier provincia que no integren los equipos anteriores, tributarían a Forestales.

«Los nombres de los equipos serían un homenaje a las generaciones que antecedieron a las actuales en el béisbol cubano. Por ejemplo, quizá se considere que en lugar de Constructores, ese equipo pudiera llamarse Almendares, o que Citricultores fuera Henequeneros, o que Granjeros sea Ganaderos.

«Los directores de esos equipos serían los que hayan quedado mejor ubicados en la Serie Nacional. Eso sería un estímulo para ellos. Por ejemplo, de Mineros, el director hoy sería Antonio Pacheco porque Santiago de Cuba es el equipo mejor ubicado de los cuatro que tributarían a ese conjunto.

«En el caso de Forestales, sin embargo, el manager sería designado por la Comisión Nacional, entre aquellos directores debutantes, o que lleven menos tiempo en Series Nacionales, o que regresen de nuevo a la Serie y que mejores resultados hayan tenido ese año. Por ejemplo, ahora debuta Roger Machado, llevan poco tiempo dirigiendo Agustín Lescaille y Jorge Milián, y regresan Juan Castro y Héctor Hernández. De ellos, el que tenga mejor resultado haría el grado, siempre que no clasifique para uno de los cinco equipos anteriores.

«Al equipo Forestales irían los jóvenes con perspectivas que mejor hayan jugado en el campeonato. Por ejemplo, supongo que los torpederos en el equipo Mineros pudieran ser Navas y Vismay Santos, o Roinier Varona. En este caso, por lo que ha jugado hasta ahora y si se lo gana, Adeiny Hechavarría iría a Forestales. Otro ejemplo pudiera ser Dayán Viciedo; quizá convenga llevarlo a Forestales para que juegue, pues en Azucareros sería Yulieski Gourriel el dueño de la tercera base. Así se haría con otros juveniles y novatos que se destaquen.

«Por último, este no es un torneo para realizarlo en todo el país, sino en aquellas provincias cuyos directores hayan sido seleccionados por la actuación de sus equipos.

«El evento pudiera ser todos contra todos a dos vueltas, es decir, 30 juegos, con series de martes a domingo. Cada equipo efectuaría 15 choques en su sede y 15 fuera de casa. Clasificarían los cuatro primeros: 1ro. vs. 4to., y 2do. vs. 3ro., en play off de tres juegos a ganar dos. Los perdedores irían a otro duelo con el mismo formato para definir el tercer lugar, y los ganadores chocarían en uno de cinco juegos a ganar tres por el primero.

«Por último, el manager del equipo nacional sería seleccionado de entre estos seis, aunque no necesariamente tendría que ser el que gane el torneo. También de aquí se seleccionaría a los mentores de los equipos que asistan a otros torneos internacionales».

¿Qué les parece? Les confieso que me gusta mucho la propuesta. Léanla con detenimiento y después me dicen, porque hoy el espacio no da para más. Solo unas observaciones: yo dejaría a un solo equipo capitalino en la Serie Nacional, Industriales, y ascendería a un colectivo de talentos de todo el país en lugar de Metropolitanos. Además, incluiría el nombre de Vegueros en el torneo selectivo, porque tiene un sitio alto en la historia del béisbol cubano. (Estamos en internet: www.juventudrebelde.cu/especiales/serie-nacional-beisbol/esquina-caliente-snb/)

Juegos para hoy

Este martes, Metropolitanos recibe a La Habana, Matanzas a Industriales, Cienfuegos a Pinar del Río y Sancti Spíritus a Isla de la Juventud, a cuyas filas se reincorpora el antesalista Michel Enríquez.

Además, Holguín se presentará en Camagüey, Granma en Las Tunas, Villa Clara en Santiago de Cuba y Ciego de Ávila en Guantánamo.

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