Los tigres se afilan las uñas

Ciego de Ávila venció anoche a Industriales ocho carreras por tres

Autor:

Juventud Rebelde

En otro partido demorado por causa de la lluvia (comenzó a las 9:53 p.m.), Ciego de Ávila venció anoche a Industriales, ocho carreras por tres, y ahora los azules están contra la pared en la gran final del béisbol cubano. ¿Quién lo diría?

Parecía que la película sería diferente, pues Industriales salió delante con una carrera en la primera entrada, por hits consecutivos de Torriente, Rudy y Malleta. Pero después el derecho Osmar Carrero cogió un segundo aire y salió del trance.

Luego, los «tigres» tomaron ventaja en el tercer episodio, cuando Rusney Castillo le botó la pelota al zurdo Ian Rendón con Mayito Vega en circulación. Era un aviso de lo que vendría.

Rendón explotó en el quinto capítulo y el novato Adrián Sosa entró a lanzar con las bases llenas. La gente en las gradas pedía a Armando Romero, pero Vargas decidió correr el riesgo, según admitió en la conferencia de prensa posterior al partido.

Sosa ponchó a Fiss y metió a Borroto en conteo de dos strikes sin bolas, pero luego sirvió un lanzamiento manso y el torpedero avileño pegó hit al jardín derecho. Quizá la ansiedad por sacar el out le pasó factura.

Entonces Vargas trajo al zurdo Pável Pino, quien permitió un doble de Isaac Martínez contra las cercas del jardín izquierdo. Eran las 11:20 p.m. y mucha gente en el estadio comenzó la retirada.

Pero Industriales anotó dos veces en la parte baja de ese quinto episodio y las cornetas le pusieron música a la noche. Ahí los azules llenaron las bases sin outs, por cañonazos de Tabares y Correa, más un toque de Raiko que se convirtió en hit.

Parecía que se acababa el mundo, pero Carrero dominó a Chirino y a Torriente. Luego permitió un cohete de Rudy al bosque izquierdo y Bordón le entró precipitadamente a la bola, como si Correa fuera a doblarle por tercera. Resultado: error y otra carrera para el plato.

Ahí Roger Machado trajo al zurdo Raicel Poll para lanzarle a Malleta, pero el muchacho le dio boleto al cuarto bate azul y llenó las bases. Finalmente, el mentor avileño se decidió a traer a Yander Guevara y este dominó a Serguei Pérez en fly a primera base. Fue un cubo de agua fría.

En lo adelante Yander no permitió libertades (le dieron un solo hit) y los avileños remataron con dos carreras en el séptimo inning. Los aficionados azules no podían creerlo.

Así, los «tigres» regresan a casa con dos juegos de ventaja y la posibilidad de coronarse frente a su público. Nunca como ahora han estado tan cerca de ser campeones.

Roger Machado lo sabe bien y por eso confirmó al estelar Vladimir García para lanzar el viernes. En cambio, Vargas anunció a Frank Monthiet y descartó a Odrisamer Despaigne. Otro gran riesgo que correrá.

Veremos si no cambia de planes de aquí hasta el viernes, porque Monthiet lleva tiempo sin trabajar y otra derrota sería mortal para Industriales. Mientras pasa el tiempo, seguramente al mentor de los azules no dejarán de sonarle los oídos. ¿Qué me dicen?

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