Sensualidad a la palanqueta

Una joven habanera está convencida de que las mujeres también pueden hacer historia en el mundo de las pesas

 

Autor:

Norland Rosendo

A la edad en que decidió «mudarse» de deporte, casi todas las jóvenes están pensando en el álbum de fotos. Nada de excesos que desdibujen el talle. Pero Yasleidy Muñiz Navarro buscó, a los 15 años, la belleza en una disciplina a la que casi todas le dan la espalda: el levantamiento de pesas.

Sus inicios fueron en el atletismo, en el área de lanzamiento: martillo, balas, disco. Como parte de los entrenamientos hacía pesas y ahí —asevera— comenzó el sueño. Los profesores le dieron un empujoncito para alzar los kilos de osadía que le faltaban y se fuera a probar suerte en la halterofilia.

Hace tres años de eso y hoy responde a la pregunta de por qué ese y no otro deporte con un categórico: «Me gusta, me fascina».

—Y tu familia, ¿cómo reaccionó al principio?

—Me quisieron alejar de las palanquetas. No lo aceptaban. Pero apenas vieron el reglamento de la escuela y de esta especialidad, en específico, levantaron el bloqueo y me dieron luz verde.

La historia resulta muy curiosa, porque mi mamá es Licenciada en Cultura Física. Ella debía ser una de las promotoras de que las mujeres practicaran este deporte sin prejuicios. Conmigo fue que comenzó a ver las cosas desde otro ángulo y ahora se ha sumado a las voces que defienden nuestro derecho a ser pesistas.

—¿Qué sugieres para incorporar más muchachas a la halterofilia?

—Deberían abrir más sedes donde practicar, hacer exhibiciones públicas para que la gente vea que es un deporte con encantos y desafíos, similar a los demás; que no es exclusivo para hombres. La ciencia ha confirmado que no afecta en nada el desarrollo femenino, ni nos hace toscas, como alegan los detractores. A ellos, solo les pido que nos dejen decidir a nosotras.

—Por ahí dicen que ustedes dejan de ser femeninas…

—Ese es un argumento para no promover las pesas entre las mujeres. Yo misma, por ejemplo, no dejo de maquillarme, cada día trato de lucir más bonita. ¿A quién no le gustan los piropos?

—¿A qué dedicas el tiempo libre?

Como a las muchachas de mi edad, me gusta bailar, salir, escuchar música. Pero casi todo el tiempo es para los entrenamientos y el estudio. Estoy a punto de concluir el técnico de nivel medio en Cultura Física y Recreación, y aspiro a la licenciatura.

(En los dos primeros cursos, Yasleidy Muñiz Navarro fue seleccionada la alumna-atleta más destacada por sus resultados docentes, y en el actual aprobó todos los exámenes)

—Acabas de coronarte campeona nacional en los 75 kilogramos y vas a participar en el Campeonato Panamericano de Isla Margarita, Venezuela, ¿llevas algún pronóstico?

—En Cuba, las pesistas estamos dando los primeros pasos. Por eso, los entrenadores solo nos piden que cumplamos con las alzadas previstas. En mi caso: 90 kilos en arranque, 110 en envión, para un biatlón de 200 kilos. Pero yo voy a todos los torneos a luchar por un lugar en el podio. Me siento en una forma excelente.

—¿Ves entonces con buenos ojos el futuro cubano de la halterofilia entre las damas?

—Sí, soy muy optimista. Sé que no será mañana, ni quizá pasado. Sin embargo, no descarto que alguna de nosotras pueda competir en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.

—Y en el futuro, ¿qué desearías hacer?

—Yo aspiro a ser entrenadora de pesas.

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