A golpes en la máquina del tiempo

Con seis púgiles que intervinieron en la pasada edición mundialista de Bakú 2011, la tropa cubana pretende obtener no menos de tres cetros en pos del título por países

Autor:

José Luis López

Me parece que el jefe de entrenadores de la selección nacional de boxeo, Rolando Acebal, les puso «la varilla bien alta» a sus discípulos. Con el auge que muestra el deporte de los puños, fundamentalmente en Europa, donde cada año se efectúan ¡22! torneos internacionales, y el escaso fogueo del buque insignia del deporte cubano por las conocidas causas económicas que le impiden anclar en puertos del Viejo Continente —como ocurría antes—, se torna sumamente escabroso regresar ahora con tres o más títulos del Campeonato Mundial, que se celebrará en Almaty, Kazajstán, del 14 al 27 del mes en curso.

No obstante, el timonel guantanamero confía en el triunfo, porque «este es un equipo mejor preparado que el inscrito en Bakú 2011, donde se obtuvieron dos medallas de oro y una de plata. Hemos mejorado los planes de entrenamiento y nuestros atletas tienen más experiencia. Cualquiera de ellos está en condiciones de alcanzar una presea y marcar puntos para obtener el primer lugar por países», aseveró a JR.

Casualmente, el certamen del orbe —que mantendrá peleas a tres asaltos y servirá para oficializar la no utilización de la cabecera— coincidirá en fecha con el Mundial de Deportes de Combate, previsto del 18 al 26 en San Petersburgo, Rusia, al cual Cuba asistirá con tres pugilistas. Si a ello se suma que, sin apenas descansar tras la justa de Almaty, los alumnos de Acebal irán hacia México para enfrentar a los Guerreros en el debut de la IV Serie Mundial de Boxeo —aquí se dirimirán combates a cinco rounds—, es lógico que el colectivo de entrenadores haya previsto ajustes en algunas divisiones. Y para salir airosos ante esos «dime que te diré», una de las claves del triunfo radica en una excelente preparación física.

La escuadra cubana, en la cual aparecen seis de los púgiles que compitieron hace dos años en Bakú, se encuentra desde el pasado jueves en Kazajstán, comandada por el campeón olímpico Robeysi Ramírez (56 kilogramos), junto a los actuales monarcas del orbe Lázaro Álvarez —ascendido ahora a los pesos ligeros— y Julio César La Cruz (81), así como el medallista de plata Yasnier Toledo, quien competirá en los ligero-welters.

También hicieron el grado Yobany Veitía (49) y Erislandy Savón (91), junto a los debutantes en lides del orbe Gerardo Cervantes (52), Arisnoides Despaigne (69), Ramón Luis (81) y Yoandri Toirac (+91).

Al colectivo técnico se le dio una peculiar situación. Robeysi y Álvarez, dos chicos de excelente esgrima boxística, coincidían en peso. Entonces decidieron que Álvarez, muy disciplinado y de mayor estatura, «se fuera» a los ligeros.

Ahora bien, para explicarles porqué pienso que será difícil aspirar a más de tres títulos, les mencionaré algunos de los rivales de cada uno de los pugilistas cubanos en sus respectivos pesos.

Yobany Veitía (49 kg): El espirituano se ve más seguro sobre el ring y sus golpes llevan más potencia. Pero deberá cuidarse de todos, en especial del ruso David Airapetian, monarca europeo, y el olímpico irlandés Patrick Barnes.

Gerardo Cervantes (52 kg): Este avileño lleva solo un año en la preselección nacional. Es tan impetuoso y aguerrido, como inexperto. Y aunque le sobra corazón, le será complicado imponerse a púgiles del linaje del galés Andrew Selby, el ruso Ovik Ogannisian o el irlandés Michael Conlan, por solo citar tres ejemplos.

Robeysi Ramírez (56 kg): El cienfueguero deviene principal carta de triunfo cubana y será el hombre que habrá que derrotar en su peso. No obstante podría tener resistencia del ruso Vladimir Nikitin o el irlandés John Joseph Nevin, a quien ya superó en Londres 2012.

Lázaro Álvarez (60 kg): Según Acebal, el pinareño ya ha sido probado en esa categoría y hace el peso natural. Su buen arsenal técnico-táctico lo convierte en un púgil exigente. El ucraniano Pavlo Ishchenko y el bielorruso Vazgen Safariants se muestran como contrarios de buen nivel.

Yasnier Toledo (64 kg): Zurdo muy experimentado, compite en este nuevo peso después de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Es otra de las figuras claves en el desempeño de Cuba. El ruso Armen Zakarian y el moldavo Dimitri Galagov, monarca y plata europeo, respectivamente, se tornan contendientes que se deberán seguir de cerca.

Arisnoides Despaigne (69 kg): Sustituto del sancionado monarca olímpico Roniel Iglesias, posee vasta experiencia sobre el cuadrilátero. Pero aún no ha presentado rúbricas sobresalientes en la palestra internacional. Por demás, en su organigrama podría enfrentar a potentes púgiles como el ucraniano Bogdan Shelestiuk, el ruso Alexandr Belesputin o el alemán Arajik Marutjan.

Ramón Luis Nicolás (75 kg): En Cuba comenzó a tejer su historia con triunfos ante el subcampeón olímpico Emilio Correa. Intervino y ganó el oro este año en el Panamericano de Chile, pero en 81 kilogramos. De nuevo en su peso, y no obstante su juventud, podría ser el «eléctrico» del grupo. Seguro verá, entre otros, a rivales como el rumano Bogdan Juratoni o el irlandés Jason Quigley.

Julio César La Cruz (81 kg): Invicto en 29 peleas tras su derrota en Londres 2012, el camagüeyano va decidido a reeditar su título del orbe. Para ello deberá cuidarse del ruso Nikita Ivanov, oro de Europa 2013, y del bielorruso Siarhei Novikau.

Erislandy Savón (91 kg): Tras competir en los superpesados en Bakú 2011, ha retornado con éxito a su antiguo peso. Mejoró en la potencia de su golpeo y hostiga a los rivales con un preciso jab de izquierda. El ruso Alexei Egorov y el azerbaiyano Teymur Mammadov parecen que serán sus más fuertes contrincantes.

Yoandri Toirac (+91 kg): El joven capitalino ya anda por 104 kilogramos. Se ganó el puesto en dura porfía con el bronce mundial José Ángel Larduet, gracias a sus recursos técnicos para enfrentar a rivales de diversos estilos. Pero en esa división hay que pegar, porque el inglés Anthony Joshua, el policía italiano Roberto Cammarelle y el azerbaiyano Mahammadrasul Macidov sí lo saben hacer.

En 16 campeonatos mundiales Cuba archiva una cosecha de 116 medallas, repartidas en 65 de oro, 28 de plata y 23 de bronce. La rúbrica más encomiástica data de Tampere, Finlandia, en 1993, donde se firmaron ocho títulos y tres preseas de plata.

Mientras, la actuación más pálida aconteció en Milán 2009 (1-1-2), donde terminaron terceros por detrás de Rusia e Italia. Nuestros pugilistas ganaron sucesivamente las primeras cuatro versiones desde La Habana 1974 hasta Reno 1986, pero cedieron por un solo punto ante la Unión Soviética en Moscú 1989.

El último cetro por países de una selección cubana data de Mianyang, China 2005. ¿Podrán ahora recuperar ese fajín perdido? ¿Qué me dicen?

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