Solo sé que no sé nada

El panameño Fernando Ureña ganó la cuarta etapa del Clásico de ruta Camagüey-La Habana, escoltado por el matancero Yasmani Estupiñán y el santiaguero Pedro Portuondo

Autor:

Norland Rosendo

SANCTI SPÍRITUS.— Ay, Sócrates, qué falta haría que me alumbraras ahora. En la sala de prensa no cesan los comentarios. Hasta los más experimentados en vueltas ciclísticas a Cuba están desconcertados: cambio de líder todos los días y un grupo escapado que le sacó ¡más de seis minutos! al pelotón.

La cuarta etapa del Clásico de ruta Camagüey-La Habana abarcó 142 kilómetros entre Ciego de Ávila (un anfitrión excepcional del giro) y Sancti Spíritus, y se corrió a una velocidad superior a los 44 km/h.

A poco de salir de Ciego se «fugó» el panameño Fernando Ureña con otros cuatro atletas; después se le sumó un grupo de 17. De locos era imaginar lo que ocurrió después.

Por la primera meta volante, ubicada en Jatibonico, tras 44 kilómetros recorridos, pasó el grupo de «fugados» apretadito, con el matancero Yasmani Estupiñán al frente, seguido por el canalero Ureña  y Serguey Viamontes (HOL). Para entonces, ya le sacaban 40 segundos al pelotón.

La diferencia fue aumentando. «En cualquier momento los absorben», me comentó alguien. «No pueden sostener ese ritmo», añadió otro. Pero los «escapados» seguían devorando distancia y los vaticinios no se cumplían.

Ya había más de un minuto de ventaja cuando pasaron por la meta volante de Sancti Spíritus. Otra vez Estupiñán la ganó. Y otra vez Ureña fue su escolta más inmediata. En tercer lugar cruzó Eduardo Acosta (ART).

Más de tres minutos de diferencia. Cuatro minutos. Cuatro minutos y treinta segundos, cuando rebasan en Cabaiguán la tercera meta volante. El premio fue nuevamente para Estupiñán. Después pasó Yordenis Crespo (MTZ) y repitió Acosta en el tercero.

Cerca de diez kilómetros antes de arribar a Sancti Spíritus, el pelotón recortó la diferencia a cuatro minutos. ¿Será la remontada? La etapa concluiría con un circuito de tres vueltas a cinco kilómetros cada una dentro de la urbe.

Pero nada de eso: la brecha temporal siguió en aumento hasta que llegó a ser de 6:11 minutos. Asombro total. Y en un sprint final, Ureña remató en la misma raya de sentencia al matancero Yasmani Estupiñán y al santiaguero Pedro Portuondo, que lo secundaron por ese orden. Los 22 «escapados» concluyeron con el mismo tiempo de 3:10:39 horas.

Esta es la primera etapa que gana un extranjero. También la primera vez que un mismo atleta domina todas las metas volantes de la jornada.

Ahora el líder de la clasificación general individual es el santiaguero Pedro Portuondo, con crono de 7:54:23 horas. A tres segundos marcha el villaclareño Lisuandi Alonso, y a 48 segundos Vicente Sanabria (MTZ). Artemisa sigue al frente en la clasificación por equipos con tiempo de 23:42:56 horas.

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