Con rumbo fijo

El ciclismo cubano sigue pedaleando fuerte. Tras una positiva faena en el Mundial de Cali, los esfuerzos se concentran en la preparación para lograr como mínimo cinco títulos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz

Autor:

Norland Rosendo

Los cubanos no estamos acostumbrados a elogiar las actuaciones deportivas cuando no hay medallas de por medio. Si alguien no sube al podio, casi siempre aparecen muecas, resabios y críticas. Pero las cuatro muchachas que participaron en el Campeonato Mundial de Ciclismo de Pista, en Cali, Colombia, se ganaron, a pesar de los pesares, un reconocimiento.

Es cierto que ninguna pudo colgarse una presea; la que estuvo más cerca fue Lisandra Guerra, quien quedó a un pelito del tercer lugar en la contrarreloj femenina. «La matancera luchó y luchó», nos cuenta el comisionado nacional de ciclismo, Héctor Ruiz Mendoza, tras su regreso de la cita, que reunió a casi todo lo que más abolengo tiene en ese deporte.

«De veras esperábamos una medalla. Un bronce, para ser más precisos, pero ese cuarto escaño de Lisandra nos satisfizo. Quizá pensamos en el keirin, modalidad en la que ella había sido tercera en el mundial anterior, en Minsk, Belarús.

«Pero el keirin es una especialidad muy técnica, exige una preparación especial y participar en muchas competencias; en ese sentido Lisandra tenía deudas en comparación con las rivales, por lo que no pudo pasar del onceno puesto.

«Además, llegamos justo el día antes del inicio del torneo, ni siquiera pudimos entrenar en la pista. Y eso de alguna manera afectó a las atletas, pues es un óvalo más pequeño que el nuestro y necesitaban ajustarse».

Marlies Mejías es muy joven aún. Estaba esperando porque la Unión Ciclística Internacional (UCI) le otorgara un wild card, pues no pudo asistir a la cantidad mínima de eventos clasificatorios, y le llegó la confirmación el día antes de volar a Colombia. Así y todo, demostró que tiene potencialidades, que si sigue preparándose y puliendo detalles puede estar entre las jerarcas en la difícil prueba del ómnium.

Yumari González (séptima en scratch) y Yudelmis Domínguez  (décima en la carrera por puntos y decimocuarta en la persecución individual) ratificaron sus respectivas aspiraciones a los títulos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se efectuarán entre el 14 y el 30 de noviembre en Veracruz.

Sobre la cita múltiple regional, Héctor Ruiz aseguró a JR que Cuba aspira a cinco o seis medallas de oro, y para lograr ese propósito menciona, además de las cuatro mundialistas, a Arlenis Sierra.

Sobre los rivales en Veracruz señaló a Colombia, México y Venezuela, como los más fuertes, aunque no descarta a ciclistas de Trinidad y Tobago, entre otras individualidades.

Un rato antes del diálogo había comenzado la Copa 8 de Marzo, y entre las atletas participantes estaba la legendaria Yoanka González. «Ella es muy voluntariosa; ha registrado buenos tiempos en las pruebas y su incorporación es muy positiva para la selección nacional. Seguiremos valorando su desempeño, para no dejar que se empañe su historia», enfatizó Ruiz Mendoza.

Metas volantes antes de Veracruz

Entre el 28 y 31 de mayo se efectuará la Copa Cuba en el velódromo Reinado Paseiro, al este de la capital, una instalación a la que le vendría muy bien algo de mantenimiento. Ya han expresado su deseo de asistir pedalistas de México, Venezuela, Guatemala y República Dominicana.

Esa competencia y los campeonatos panamericanos de ruta, en mayo, y de pista, en septiembre (ambos en México), servirán de preparación para la cita regional de Veracruz.

«Entre el 8 y el 12 de octubre queremos efectuar la segunda parte del campeonato nacional con dos jornadas de pista y dos de ruta en la región oriental del país, que tendrán el mismo objetivo», añade.

Con el aire a favor, a pesar de los pesares

Héctor insiste en que el ciclismo cubano está viviendo un momento de efervescencia. Y se lamenta de que no cuente con más recursos. «Este es un deporte muy costoso, y el Inder hace un esfuerzo para que los atletas puedan competir.

«Pero no podemos negar que en la base no siempre se cuenta con las bicicletas y otros elementos necesarios. Sin embargo, hay que ponderar los resultados de territorios como Matanzas, Holguín, Cienfuegos, La Habana y Ciego de Ávila.

«Y debo mencionar también la ayuda de los entrenadores, los mecánicos y la familia para garantizarles a los ciclistas al menos lo mínimo para entrenarse y competir.

«Esa filosofía de trabajar mancomunados, de colocar los recursos donde más puedan rendir, fue lo que garantizó que el Clásico de ruta Camagüey-La Habana devolviera a las carreteras cubanas la caravana multicolor, aunque este haya sido solamente la primera parte de la justa nacional», reconoce el funcionario.

Ojalá más temprano que tarde vuelva la Vuelta a Cuba, un espectáculo no solo deportivo, sino sociocultural.

Se palpan aires optimistas en el ciclismo cubano. Arnold Alcolea y Félix Nodarse han sido reincorporados a la selección nacional masculina. Yoanka pedalea fuerte para ganarse un boleto a Veracruz. Lisandra estuvo a un tantico de otro bronce mundial. La Vuelta a Cuba puja por regresar. Quieren hacer varias cruces en Veracruz. Enhorabuena.

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