Emboscada moscovita

Este miércoles, en la Arena Moscú, Rusia venció por 3-2 a Cuba, que así perdió el invicto en esta fecha de despedida

Autor:

José Luis López

Realmente, casi puse oídos sordos a las premoniciones de Rolando Acebal, entrenador jefe de los Domadores de Cuba, quien preveía una «encerrona» de Rusia en el cartel que ambas franquicias disputarían en Moscú, al cierre de las acciones del grupo B, en la IV Serie Mundial de Boxeo (WSB, siglas en inglés).

Y la realidad sobre el ring le dio la razón. Este miércoles, en la Arena Moscú, Rusia venció por 3-2 a Cuba, que así perdió el invicto en esta fecha de despedida. Casualmente, el desliz se completó en la última pelea del match.

Vayamos por pasos. Cuba era el favorito ante un quinteto ruso que incluía a tres debutantes en estas lides. Pero debía demostrarlo sobre el encerado, máxime cuando actuaba en rol de visitante. Y a pesar de ciertas decisiones arbitrales inapropiadas que favorecieron a los locales, la tropa de   Acebal no mostró sus tradicionales argumentos boxísticos y cayó en la «emboscada» moscovita.

El mosca Gerardo Cervantes no supo mantenerse en la larga distancia, ni encontró el camino para deshacerse de los agarres y entradas con la cabeza de Bakhtovar Nazirov, quien en el cuarto asalto le pegó un fuerte golpe recto de derecha, lo envió a la lona y luego supo rematarlo. Así, el árbitro decretó el nocaut técnico.

Luego, el zurdo bicampeón mundial Lázaro Álvarez (60 kilogramos) le endosó un potente swing de derecha a Adlan Abdurashidov en el segundo round, y acertadamente, el juez terminó el conteo de protección y detuvo el pleito que emparejó el match.

En el tercer duelo, el welter subtitular mundial Arisnoidys Despaigne solo cedió en el asalto intermedio ante Andrei Zamkovoi, medallista de bronce olímpico y subcampeón del orbe en 2009. Pero en los restantes, siempre persiguió a su rival, no dejó de tirar, fue eficiente en labores defensivas y los jueces lo premiaron con un 3-0 (48-47, y doble 49-46).

Pero la sorpresa —que secundó al despojo—, llegó en el combate entre el bicampeón del orbe Julio César La Cruz (81) y el siempre combativo Nikita Ivanov. La Cruz sí cedió en el round inicial. Bajó mucho la guardia y el europeo llegó varias veces al rostro. En la esquina, el agramontino fue requerido y después salió dispuesto a emparejar las acciones. Entonces, se metió más en la corta distancia, combinó mejor sus golpes y ganó segundo y tercer rounds.

Sin embargo, los jueces fueron injustos y dieron más valor a los infructuosos golpes lanzados por Ivanov, que a los más efectivos swinnes y rectos que tiró La Cruz.

Con el duelo empatado 2-2, el supercompleto Yoandri Toirac fue incapaz de combinar al «pequeño gordito» Maxim Babanin, quien sí llegó varias veces al rostro del capitalino, para obtener un favorable veredicto de 3-0 (doble 49-46 y 48-47).

Con ese fracaso, los cubanos terminan la fase clasificatoria con balance de nueve éxitos y un solo descalabro, merced a 41 combates ganados y nueve perdidos, para sumar 28 puntos.

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