Se acaba… no se acaba… ¿se acaba?

Matanzas y Pinar del Río están protagonizando una batalla cuerpo a cuerpo en la que todavía queda espacio para alguna que otra sorpresa

Autor:

Raiko Martín

Calidad, no creo que toda la que quisiéramos. Pero es innegable que la presente final beisbolera tiene trama y arrastra mucho sufrimiento. No importa si está o no tu equipo preferido en la pelea, si eres de oriente u occidente, si gustas del riesgo estratégico o perteneces al bando de los conservadores. Nadie lo dude, Matanzas y Pinar del Río están protagonizando una batalla cuerpo a cuerpo a la que —sospecho—, le queda espacio para alguna que otra sorpresa.

El duelo llega en la noche de hoy al Victoria de Girón yumurino con la posibilidad latente de que pueda caer el telón del campeonato. Y después del cruce de armas dominical, terminado dramáticamente en el final del onceno capítulo, las expectativas andan por las nubes.

Fue el segundo partido seguido que se definió en extrainning. También en el que el equipo vencedor tuvo que remar a contracorriente para igualar en el noveno episodio antes de rematar a su víctima, y en el que abundaron las decisiones polémicas, sobre todo a la hora de ordenar las alineaciones, manejar el cuerpo de los lanzadores y mover las «fichas» en las diferentes situaciones de juego.

Pero todo eso ya es pasado y solo cuenta para saber que la novena de Vueltabajo llega con mínima ventaja, pero ventaja al fin, que a las alturas de un sexto juego se torna extremadamente difícil de revertir. No obstante, ni el más atrevido —fuera de cualquier fanatismo— se aventura a asegurar si se jugará mañana.

Se ha ratificado por estos días la certeza de que sobre los respectivos staff de tiradores descansan las mayores responsabilidades en el desenlace. De ahí que se espera otra «guerra táctica», tal vez igual de caótica como las ya vistas, en aras de salir lo mejor parado posible de cada dilema. Pero también pesará, y mucho, la fortaleza psicológica con la que ambos bandos encaren el sprint final del Play Off. Y en ese aspecto han demostrado capacidad suficiente para sobreponerse a situaciones adversas.

Sobre el tema de los lanzadores, la fecha de traslado amortigua un poco los efectos de la reglamentación de pitcheo vigente, que marginó a  varios tiradores —sobre todo del lado matancero— de la lomita. Por el lado pinareño deberá ser Vladimir Baños el encargado de la apertura, mientras que desde la otra trinchera, con menos arsenal disponible, es altamente probable que Víctor Mesa confíe el destino colectivo a Yoanni Yera —fue efímero su relevo del domingo tal vez pensando en su disponibilidad—, su principal carta de triunfo durante toda la temporada. Pero que a nadie asuste cualquier sorpresa.

Los grandes dolores de cabeza para ambos estrategas estarán en la selección de alternativas, visto que ninguno de ellos cuenta con garantías suficientes en la segunda línea de tiradores. Al descontrol y los nervios vistos en el más reciente partido me remito.

Así las cosas, Urquiola no debe pensarlo dos veces para echarle mano al novato Vladimir Gutiérrez en aras de controlar cualquier escaramuza adversaria, mientras que el alto mando matancero tendrá al refuerzo tunero Yoelkis Cruz con la manguera en la mano para apagar cualquier fuego, teniendo en cuenta que el exceso de trabajo limitará la presencia de Lázaro Blanco. No obstante, y por todo lo que está en juego, cada equipo —sobre todo el de los Cocodrilos— pondrá «toda la carne en el asador» sin pensar en la posibilidad de un séptimo juego.

Lo mejor de la temporada

Aunque en la edición del pasado domingo JR adelantó su voto por los más destacados de la campaña, ahora les brinda la selección oficial del equipo Todos Estrellas realizada a partir del criterio de la prensa especializada de los principales medios de comunicación del país.

En el caso del Jugador Más Valioso de la LIII Serie Nacional, la nominación recayó en el lanzador pinareño Yosvani Torres, quien tuvo balance de 15-3 en la temporada regular y ha conseguido 2 triunfos en lo que va de postemporada. En ese acápite le escoltaron en la votación el antesalista Yulieski Gourriel (IND) y el matancero Yadiel Hernández (MTZ).

También de Vueltabajo fue la designación del Novato del Año, merecida por el serpentinero Vladimir Gutiérrez. Por detrás quedaron Cionel Pérez (MTZ) y Liván Moinelo (PRI), igualmente lanzadores.

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