Ahora o nunca

A partir de las 5:00 p.m. de esta tarde se vivirá la batalla final, cuyo premio serán los pasajes a Polonia, sede del venidero Campeonato Mundial de voleibol masculino

Autor:

Raiko Martín

El ensayo, a mi juicio, no despejó muchas dudas. La selección cubana se impuso a su par de República Dominicana en cuatro sets, y lideró el tramo clasificatorio P de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe (Norcea), rumbo al próximo Campeonato Mundial de voleibol masculino. No obstante, sigue en el aire el suspenso, puesto que cada uno de los bandos mostró músculo, y luego le sacó el pie al acelerador.

De tal forma, a partir de las 5:00 p.m. de esta tarde se vivirá la batalla final, cuyo premio serán los pasajes a Polonia, sede de la venidera cita universal. Tal vez por eso, todos esperan un pulso más vibrante que el de este viernes, que terminó con parciales de 25-14, 20-25, 25-17 y 25-14.

Ambos estrategas enviaron a la cancha a sus alineaciones titulares, y cada una de ellas mostró sus mejores y peores caras. Durante el inicio la tropa quisqueyana «pecó» por acumulación de errores, muchos de ellos generados en la línea de servicios o a la hora de recibir el agresivo saque de los locales.

Pero luego los papeles se trastocaron. Flaqueó la recepción cubana, sobre todo cuando recargaron el saque sobre el auxiliar Osmany Uriarte, y eso propició que el bloqueo visitante comenzara a funcionar mucho mejor.

Con el partido en perfecto equilibrio, el equipo cubano retomó con éxito la estrategia inicial. A los latigazos de Rolando Cepeda se unieron las buenas prestaciones de Javier Jiménez y el propio Uriarte, quienes una y otra vez desnudaron ciertas carencias de los centrales dominicanos.

Ya para el cuarto set, el cubano José Álvarez —ahora al frente de la escuadra visitante— optó por mover sus fichas, tal vez preservándolas para el crucial choque sabatino. No menos hizo el timonel cubano Rodolfo Sánchez, quien volvió a dar minutos a todos sus discípulos.

En definitiva, fue Cepeda el máximo aportador con 16 puntos a su cuenta, tres por debajo de los firmados por el opuesto dominicano José Miguel Cáceres —sin arrancar bien y llevado al banquillo antes del final, consiguió sumar 19 unidades.

Sin dudas, debe ser una final emocionante. Si clasifica, la renovada selección masculina cubana se sumaría a su versión femenina en la aventura mundialista. Y esa noticia, con los tiempos que corren, resulta al menos alentadora.

Antes del cruce de armas decisivo, las representaciones de Barbados y Surinam se enfrentarán por el tercer puesto, reeditando también el juego de este viernes favorable a los primeros con marcadores de 25-22, 25-18, 25-16.

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