«La Máquina» echó petróleo

Los dos equipos de la capital ganaron ayer en el inicio de los play off por la corona

Autor:

Norland Rosendo

Para confirmar aquello de que los numeritos no lo son todo en un duelo deportivo, nadie puede negar que el partido que le ganó este viernes el Tren de Capitalinos a los Búfalos de Ciego de Ávila, con marcador de 60 cartones por 47, en el inicio de la final masculina de la XXI Liga Superior de Baloncesto (LSB), fuera entretenido y jugado con un buen ritmo durante los cuatro tiempos.

Las gradas del tabloncillo de la Mariposa, en la Universidad del Deporte, de La Habana, no se abarrotaron, pero la algarabía a ratos recordaba los viejos tiempos, cuando la Ramón Fonst era la casa del básquet capitalino.

La afición aplaudía con la misma intensidad los «bombazos» de Lisván Valdés —los tiros de tres son sin dudas su mejor arma—, que el juego de Allens «la Máquina» Jemmontt, el matancero que fue llamado como refuerzo para dotar al Tren de un líder que además de «halar» psicológicamente, anota, maneja el balón con elegancia y le regala al público compases que no son comunes siquiera en la selección nacional de Cuba. Con él vale aquello de que sabe burlarse de los años.

Esta victoria conservó el invicto del Tren en toda la temporada. Sobre el éxito, Jemmontt, autor de 18 tantos, dijo sentirse muy feliz por su aporte. «Yo vine a adaptarme al juego de los muchachos de Capitalinos, no a que fuera a la inversa. Este es el resultado del trabajo colectivo, y para ayudar en todo lo que pueda, sepan que la Máquina echó petróleo», expresó.

Cuando los Búfalos se pegaron en la pizarra al finalizar el tercer cuarto, Jemmontt se encargó de poner autoridad con un canastazo de tres puntos. Tan buena puntería tenía desde la larga distancia que encestó tres de los cuatro disparos que hizo, mientras Lisván se aventuró siete veces y el balón cayó dentro cuatro de ellas.

No todos los días el pívot de los avileños y del equipo Cuba, Yoan Luis «el Papa» Haití, anota solo un trío de unidades. Una sola canasta en nueve intentos tiene una sola explicación: el gardeo férreo al que fue sometido, a veces hasta por dos hombres. Sus parábolas desde la media que tan letales suelen ser, no entraban ayer por el aro.

Pero no solo Haití fue inefectivo a la ofensiva por los Búfalos. Ni Yasser Rodríguez, ni Vanier Reyes, ni Alfredo Hernández pudieron lucirse. Solo William Granda logró doble dígito (15).

Tampoco fue el ataque un arma poderosa de los vencedores. Salvo Jemmontt y Lisván, nadie llegó a diez tantos. Los que estuvieron más cerca de esa cifra fueron Jasiel Rivero (9) y Orestes Torres (8).

En el play off por el título de la Liga femenina hubo sorpresas, pues las reinas de Pinar del Río cayeron en su patio ante las Capitalinas, con pizarra de 85-71.

Hoy a la misma hora, 4:00 p.m., y en las mismas instalaciones, serán los segundos partidos de ambas finales, pactadas al mejor de siete.

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