Puerto tomado

Ciego de Ávila venció 5-2 a la Isla de La Juventud y con este triunfo los tigres marchan con ventaja en el tope bilateral por el título

Autores:

Raiko Martín
Roberto Díaz Martorell

NUEVA GERONA.— Se dice que todos los juegos son diferentes y sobran razones para ello. Pero desafíos como el de este lunes entre Tigres y Piratas aportan un motivo más para tal afirmación. Muchos le daban a este un valor adicional porque el match llegaba igualado, se jugaba en el Cristóbal Labra de esta ciudad —donde los avileños habían fallado en sus tres intentos durante la presente temporada—, y los locales apostaban a su mejor carta monticular. Por un lado, la visita buscaba el éxito que, entre otras cosas, le garantizara no morir de este lado del mar; los dueños de casa, la victoria que, además de ponerlos en ventaja, aumentara el nivel de presión que de por sí encaraban sus rivales.

Como era de esperar, hubo nervios sobre el diamante, y se notaron en el costoso error de Yorbis Borroto sobre un lance de ribetes inofensivos, y en los desacertados movimientos en base de uno y otro bando. Conscientes de todo lo que había en juego, ambos se entregaron a una lucha de barricada hasta que la defensa del siempre difícil puerto de los Filibusteros cedió a la altura del octavo capítulo. Hasta entonces, Yander Guevara y Yoelkis Cruz sostuvieron el pulso en perfecto equilibrio, cada uno haciendo méritos suficientes para llevarse una victoria que, a la postre, apuntó Yunier Cano con un impecable relevo.

El veloz Yunier Cano consiguió su onceno triunfo de la campaña.

Contrario a lo sucedido en el desafío anterior, esta vez fue el bullpen anfitrión el que hizo aguas, aunque seguimos pensando —tal vez especulando sería el término más adecuado— que el destino tendría buenas posibilidades de ser diferente si el abridor tunero, por muy estable que haya sido su faena hasta ese momento, terminaba su actuación cuando obligó a Raúl González a batear su tercer fly de la tarde para sellar el séptimo episodio.

Por cierto, al finalizar el choque Roger Machado confesó a este diario que había sido pura coincidencia, pero resulta llamativo que seis de los siete primeros bateadores avileños hayan fallado con swines pronunciados,  que terminaron siendo en elevados a los jardines. En total, 15 de los 27 outs cedidos por sus discípulos fueron a parar a manos de los jardineros rivales, sin contar los batazos que estos no pudieron fildear.

Osvaldo Vázquez de los Tigres de Ciego de Ávila batea ante los Piratas de la Isla de la Juventud durante el tercer juego de la final de la 54 Serie Nacional de béisbol.

De ellos, uno de los más trascendentales salió del bate del villaclareño Ariel Borrero, pues su doble en el inning ocho desencadenó el abordaje a la nave pirata. El experimentado inicialista sigue ensanchando su leyenda en postemporada, y hasta el momento es un puntal imprescindible de su nueva «casa», pues batea para .412, ha empujado ocho corredores y anotado seis gracias a sus cuatro extra bases —tres dobles y cuadrangular—. Sin dudas, un desempeño que ha justificado su elección como cuarto en el orden al bate.

Esa misma confianza la tuvo Roger al darle cordel a los zurdos de su alineación con resultados mixtos, pues si bien Humberto Morales se fue en blanco, Andy Zamora pegó par de cañonazos, el último de ellos, frente a Danny Aguilera, para empujar la segunda del racimo de tres, anotación que fue definitoria. «Estaba frente a un buen lanzador y me preparé para buscar un lanzamiento cómodo porque había hombres en base y todo sabíamos que una carrera no era suficiente para asegurar el triunfo frente a un equipo que ha demostrado capacidad para remontar en los finales», comentó a JR el también villaclareño, quien confesó que no estaba en óptimas condiciones cuando fue llamado a filas por los Tigres, pero que poco a poco, gracias a la responsabilidad que le ha dado el mánager, ya se siente más seguro.

El equipo de los Tigres de Ciego de Ávila celebra su victoria 5-2 ante los Piratas de la Isla de la Juventud durante el tercer juego de la final de la 54 Serie Nacional de béisbol.

Tanto el estratega avileño como José Luis Rodríguez Pantoja, timonel del equipo pinero, coincidieron en que el resultado es uno más y que a esta serie le queda mucho por andar. «Aunque tenemos un triunfo más, no nos sentimos confiados, pues sabemos de la calidad y la motivación de nuestros rivales, quienes están aquí porque se lo ganaron en el terreno», aseveró Roger antes de explicar en la conferencia de prensa que aún no se decidía entre Vladimir García y Osmar Carrero para la apertura del cuarto desafío.

Por su parte, Pantoja tampoco reveló su estrategia, que se mueve entre los «incorporados» Ulfrido García y Darién Núñez. Sin embargo, sus preocupaciones se extienden hasta la medular del line up, pues tanto Michel Enríquez como Luis Felipe Rivera —de conjunto suman tres hits en 20 turnos— han mermado notablemente sus prestaciones en estos primeros cruces finales.

Dainier Gálvez (centro) de los Piratas de la Isla de la Juventud atrapado en intento de robo de base ante los Tigres de Ciego de Ávila durante el tercer juego de la final de la 54 Serie Nacional de béisbol, con sede en el Estadio Cristóbal Labra.

Hombres como Julio Pablo Martínez —disparó tres incogibles en el choque—, y Dainer Gálvez necesitan el impulso necesario para un equipo de corto calibre ofensivo y que ha hecho de la suma de muchos poquitos su mejor método de supervivencia. Más allá de lo que representan en el plano simbólico, la reacción de esos «grandes» será vital para sostener el sueño.

Voces piratas

Las aspiraciones piratas de «robarse» el tesoro se fustraron cuando en la parte alta del octavo episodio las andanadas de Danny Aguilera, una de las principales armas de los pineros, no llevaron toda la pólvora que necesitaban para contener los zarpazos de los tigres avileños.

Aficionados durante el tercer juego entre los Piratas de la Isla de la Juventud y los Tigres de Ciego de Ávila en la final de la 54 Serie Nacional de béisbol.

«Salieron a batear el lanzamiento pegado y me conectaron con facilidad. No fue falta de concentración, me enfoqué en el box, pero parece que no era mi día. No nos desanimamos, una derrota no significa el fin de esta historia, aunque estamos frente a un gran equipo, como lo somos nosotros ahora, y saldremos de nuevo a buscar el triunfo», comentó el lanzador pinero.

Aficionados durante el tercer juego entre los Piratas de la Isla de la Juventud y los Tigres de Ciego de Ávila en la final de la 54 Serie Nacional de béisbol.

En ese sentido, Carlos Yánez, entrenador de pitcheo, reconoció que desde la lomita se esfumaron las esperanzas de tomar ventaja. «Parece que los lanzamientos del domingo, sumados al cansancio del viaje, pudieron pasarle factura a Aguilera», dijo.

Por su parte, el máscara de los Piratas, Luis Abel Castro, quien conectó par de hits incluido un doble, consideró que en la derrota influyó el no haber aprovechado al máximo todas las ocasiones del juego —batearon ocho imparables y anotaron solo dos veces. «Yoalkis no pudo dominar a los zurdos y dejamos muchos hombres en bases», subrayó.

Aficionados durante el tercer juego entre los Piratas de la Isla de la Juventud y los Tigres de Ciego de Ávila en la final de la 54 Serie Nacional de béisbol.


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