Nubarrones sobre la net

La selección femenina cubana cayó este viernes frente al equipo de Puerto Rico

Autor:

Raiko Martín

El encapotado cielo que ha primado por estos días la capital cubana se instaló este viernes dentro de la Ciudad Deportiva capitalina, donde las selecciones nacionales cubanas de voleibol no vieron la luz. Las muchachas, necesitadas de un triunfo que potenciara sus posibilidades de clasificar para la venidera Copa del Mundo, se estrellaron contra un muro boricua. Y los varones, de regreso al coliseo después de un año de ausencia, vieron desvanecerse sus esfuerzos después de luchar con todas sus armas disponibles ante un más experimentado elenco búlgaro.

En el Final Four de Norceca, la joven escuadra femenina cubana regresaba a un torneo oficial desde su incursión en los Juegos Centroamericanos y del Caribe hace seis meses. Y esa falta de roce competitivo que suele desatar los nervios no emergió hasta la mitad del primer parcial, cuando los fallos en la recepción fueron muy bien aprovechados por las boricuas para agenciarse la primera manga con pizarra de 25-17.

Salvo la reacción experimentada en el segundo tramo, en el que las locales redujeron en cierta medida los errores propios y se hicieron más notables los remates de Melissa Vargas, fue esa la tónica del partido. La victoria parcial de las anfitrionas por 25-23, más que el equilibrio momentáneo del duelo, dio un segundo aire esperanzador, que a la postre resultó inefectivo. Sendos triunfos de 25-23 y 25-17 sentenciaron la victoria visitante.

Para Roberto García, de estreno oficial en el puente de mando, la faena fue lógicamente negativa. «Tuvimos muchos altibajos durante el partido y eso es un problema que solo resolveremos con el tiempo. No estoy satisfecho con la efectividad ni la orientación que debía tener el saque, y Melissa Vargas hizo muchos puntos (23), pero desafortunadamente también falló bastante. Y como hemos dicho, los errores no forzados seguirán costándonos partidos en la medida en que no podamos reducirlos», comentó terminado el choque.

Otra vez Cepeda, con 19 puntos, fue el mejor en el ataque cubano. Foto: Raúl Pupo

Y no le falta razón, pues sus muchachas cometieron ¡42 pifias!, una cifra imperdonable frente a un equipo como el puertorriqueño, de muy buen nivel y consolidado en el tiempo.

Ahora las esperanzas de las cubanas de conseguir uno de los dos boletos mundialistas dependen de un triunfo hoy en sets corridos frente a la representación de Canadá, que hizo sudar a las favoritas dominicanas en cuatro parciales, con marcadores de 25-20, 17-25, 25-19 y 25-22.

Mientras, a los dirigidos por Rodolfo Sánchez no les faltó entusiasmo, pero sí recursos suficientes para contener el accionar de una representación búlgara más acoplada y efectiva en los momentos claves.

Los balcánicos fueron superiores en todos los órdenes del juego, cometieron menos errores (16 por 27 los cubanos) y con justicia se llevaron un triunfo en cuatro sets con pizarras de 25-19, 25-21, 24-26 y 25-23.

Así, los búlgaros consiguieron su segundo triunfo en tres presentaciones para quedarse solos en la tercera posición del grupo C —segundo nivel del torneo—, aunque mantenerlo dependerá del desenlace de esta noche, cuando ambos elencos completen la primera serie particular.

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