El final parece cantado - Deporte

El final parece cantado

Entre los enfrentamientos vespertinos llamó la atención el despliegue ofensivo de los bateadores capitalinos, quienes necesitaron solo siete entradas para poner fuera de combate al elenco de Pinar del Río

Autor:

Raiko Martín

Menos Sancti Spíritus, que asumía su compromiso de turno frente a Camagüey al cierre de esta edición, el resto de los líderes de grupos en el presente Campeonato Nacional de Béisbol, categoría sub-23, salieron airosos en la jornada de este miércoles, que no aportó grandes cambios a la clasificación.

Entre los enfrentamientos vespertinos llamó la atención el despliegue ofensivo de los bateadores capitalinos, quienes necesitaron solo siete entradas para poner fuera de combate al elenco de Pinar del Río, cada vez más hundido en la tabla de posiciones del grupo A.

Después de par de innings aparentemente calmados, comenzó a cambiar la pizarra del «Changa» Mederos. Un error y tres imparables, entre ellos el triple del antesalista y tercer madero de los locales, Ariel Hechevarría, redondearon el racimo de tres carreras que dio ventaja al zurdo Pedro Durán.

El muchacho de 21 años, y ya con fructífera experiencia en nuestras series nacionales, se acomodó aun más sobre el box para cubrir casi toda la ruta, en la que apenas toleró un imparable, ponchó a dos rivales y no regaló boletos.

Mientras, sus compañeros siguieron «destripando» la pelota hasta llegar a los 14 hits y establecer marcador de KO. Además de Hechevarría, quien se fue de 4-2 —doble además— y tres remolques, sobresalió con el madero el torpedero Daniel Brown, también con par de incogibles en tres turnos, y otro trío de carreras empujadas.

Más cómodo resultó el triunfo de la Isla de la Juventud en Artemisa, que abrió más la diferencia en la misma llave. Los Piratas se dieron banquete frente al staff de los Cazadores, al punto de conectarles 15 imparables y fabricarles diez anotaciones.

En el segmento C, los Elefantes cienfuegueros tuvieron que pisar fuerte para no perder el rastro de los villaclareños. La novena sureña, de visita en Güines para enfrentar a Mayabeque, aguantó el empuje de sus rivales en la octava entrada para mantener la mínima diferencia.

Por su parte, los Naranjas aprovecharon una excelente faena monticular a tres manos, para mantenerse firmes en la punta. El abridor y ganador Ronny Valdés unió sus esfuerzos con los relevistas Eddy Díaz y Pedro Castillo para blanquear a los Cocodrilos matanceros, quienes conectaron apenas cuatro hits.

Iguales privilegios defendió con éxito en el segmento D la tropa de Santiago de Cuba, que también pintó de blanco a la visita llegada desde Granma. El choque se definió en el mismo capítulo inicial, cuando los indómitos —ya con dos outs—, lograron llenar las bases y luego aprovechar el hit impulsor de dos anotaciones conectado por el receptor Yadier Sánchez.

En otros resultados, los tuneros se soltaron a batear frente al cuerpo de serpentineros avileños hasta poner a los Tigres al borde del KO, y el sotanero equipo de Holguín, en calidad de anfitrión, sacó la ventaja suficiente para someter a los Indios del Guaso.

Esta tarde se repetirán los mismos duelos en similares escenarios, y salvo el tropiezo de algún líder que pueda ser noticia, se espera poco cambio en el guión, que poco a poco va entrando en fase de desenlace.

Peques con brillo

La selección cubana, categoría sub-12, saldrá hoy en busca del triunfo sobre su similar de Nicaragua en la fase de Super Round, que apuntale sus opciones de conquistar el cetro del Campeonato Mundial de Béisbol que se celebra en Tainan, Taipéi de China.

Al igual que los pinoleros, los cubanitos llegan a esta ronda con balance de un triunfo y un revés, arrastrado desde el tramo clasificatorio, en el que los dirigidos por Luis Hernández tuvieron buenos números.

Después de los cinco primeros desafíos, el equipo de la Mayor de las Antillas consiguió un promedio ofensivo de .355, superado por los locales (.463), Nicaragua (.383) y Estados Unidos (.364). En el apartado de lanzadores, Cuba compiló un promedio de carreras limpias de 1.43, solo inferior al 1.07 de los estadounidenses. El punto más bajo fue la defensa, pues terminaron en el séptimo escaño entre los 12 elencos participantes, con promedio de .949 y siete pifias en la cuenta.

Entre las individualidades sobresale el lanzador Ernesto Cabrera, quien no ha permitido carreras limpias en 9.2 entradas de actuación, y es uno de los dos pitchers que han ganado par de veces en lo que va de torneo.

Hasta el momento también ha brillado Alejandro Zamora, pues encabeza el escalafón de «estafadores» de bases, con balance perfecto en siete intentos. Además, exhibe un promedio ofensivo de .533, producto de ocho imparables en 15 turnos, entre ellos dos dobles.

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