Agua ¿bendita?

Días después del trascendental anuncio realizado por la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe sobre la posible participación de jugadores cubanos en ligas de la región, varios medios de prensa dan cuenta de que el plan diseñado ha quedado detenido hasta nuevo aviso

Autor:

Raiko Martín

La lluvia, tan ansiada en los tiempos que corren, fue la indeseable protagonista de la tarde beisbolera, pues en su caída arrastró antes de tiempo el telón de tres de los cinco partidos programados.

Como es lógico, el agua trajo beneficios para algunos y desencanto para otros. Por ejemplo, para la novena de Villa Clara no pudo aparecer en mejor momento, pues estaba perdiendo ante Industriales hasta el quinto episodio, cuando el doblete de Andy Zamora desbarató la mínima ventaja establecida por los capitalinos con el vuelacercas de Frank Camilo Morejón frente al estelar Freddy Asiel Álvarez.

Dos capítulos más tarde, un espectacular fildeo de Lázaro Ramírez en el jardín derecho sobre línea de Juan Carlos Torriente con las bases llenas, sirvió para conservar la ventaja de una carrera, antes de que el árbitro José Luis Pérez decidiera detener las hostilidades por el aguacero caído sobre Santa Clara.

Además de lucir con el guante, Ramírez tuvo un desempeño perfecto en el cajón de bateo, pues en sus cuatro visitas le conectó tres hits al abridor y perdedor Frank Monthiet, y otro al relevista Héctor Ponce.

También perjudicado por la lluvia —según el cristal con que se mire— fue el equipo de Artemisa, enfrentado en una ajustada batalla con Santiago de Cuba que tuvo como escenario el cuartel de los Cazadores.

Allí la afición pudo apreciar un tenso pulso entre dos tiradores de calibre internacional, como el indómito Danny Betancourt y el anfitrión Yulieski González. Como en sus mejores tiempos, ambos dominaron a los bateadores rivales, al espaciar cinco y cuatro imparables, respectivamente, durante las seis entradas que duró el desafío.

La única anotación subida a la pizarra del estadio 26 de Julio llevó la firma del jardinero santiaguero Reynaldo Lamothe, quien abriendo la tercera entrada conectó un batazo de línea que cayó más allá de los límites del jardín derecho. Después de eso, solo tres de los hombres dirigidos por Alcides Sánchez lograr embasarse, dos de ellos por boleto.

También las precipitaciones cortaron la posible remontada de Mayabeque frente a Camagüey. En el cruce entre los ocupantes del fondo de la tabla, los Toros parecían encaminados a lograr su segundo triunfo en el torneo, pues habían conseguido ventaja de cuatro en los dos primeros innings, y sumado otro paquete de tres anotaciones en el quinto.

Pero poco a poco, fueron tomando fuerza los vientos visitantes, y casi toman categoría de huracán cuando en el sexto acto, con dos compañeros en circulación, Yoel Mestre pegó un cuadrangular por el jardín central. Le brecha se hizo mínima en el octavo, después del doblete impulsor del sustituto Yasniel González, pero ya los nubarrones se habían extendido hasta la sabana agramontina, y después del tercer out de ese inning todo quedó detenido.

Afortunadamente, el oriente quedó despejado, y en Guantánamo los Indios emplearon todas sus armas para liquidar con un fulminante KO a los Gallos espirituanos en solo siete entradas, todas lanzadas de forma impecable por Pedro Agüero.

La otra blanqueada de la tarde, pero concretada con todo el trayecto recorrido, fue firmada por los Leñadores tuneros, quienes propinaron el cuatro tropiezo consecutivo a los Cocodrilos matanceros.

Acuerdo «congelado»

Días después del trascendental anuncio realizado por la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) sobre la posible participación de jugadores cubanos en ligas de la región, varios medios de prensa dan cuenta de que el plan diseñado ha quedado detenido hasta nuevo aviso.

El «frenazo» al proyecto fue provocado por una carta enviada a la confederación caribeña por el puertorriqueño Héctor Rivera Cruz, presidente de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (LBPRC), quien expresa el desacuerdo con el trato de exclusión con la organización que dirige.

Según lo develado el pasado viernes, las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés) estadounidenses no tenían inconvenientes para que los equipos de las ligas miembros de la CBPC —con la que mantiene estrechos vínculos— contratasen a jugadores cubanos, excepto los elencos boricuas, por considerarse a Puerto Rico como territorio de Estados Unidos.

«Que quede claro que Puerto Rico no tiene nada contra los hermanos cubanos. Con la carta no pretendemos ofenderlos a ellos, ni a ninguna otra de las ligas invernales del Caribe. Solo queremos que las Grandes Ligas no nos discrimine», dijo a la prensa Rivera Cruz, quien reafirmó su deseo de que Cuba sea nuevamente un país miembro de la CBPC, con todos los derechos y deberes garantizados.

El directivo expresó además que el dominicano Juan Francisco Puello Herrera, máxima autoridad de la confederación caribeña, acogió sus argumentos y, después de consultar a las Grandes Ligas, decidió detener el plan anunciado.

«Puello Herrera entendió que había validez en nuestros planteamientos en cuanto a que ninguna medida debe afectar a alguna de las partes. O todos nos beneficiamos de las medidas o no se beneficia ninguno. Si alguno de los miembros se perjudica, se debe replantear cualquier medida», expresó Rivera Cruz en declaraciones que recoge el sitio digital del periódico boricua Última Hora.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.