Asley adora el uchi-mata

El campeón mundial y subtitular olímpico Asley González (90 kgs), a pesar de su ausencia en el tatami, cautivó a la afición en la recién finalizada edición del Campeonato Nacional de Judo 2016, en Holguín

Autor:

José Luis López

Cuando el pasado lunes se inició la recién finalizada edición del Campeonato Nacional de Judo 2016, en Holguín, una figura era seguida por todos en el calentamiento de quienes competirían ese día en la sala Fernando de Dios Buñuel. Y no podía ser otra que el campeón mundial y subtitular olímpico Asley González (90 kgs), imposibilitado de competir.

No obstante, sentado en el graderío donde lo rodeaban niños en busca de un autógrafo, el ídolo del municipio villaclareño de Placetas accedió a conversar con JR sobre los pormenores de su actual estado físico y otras temáticas de interés.

—¿Cuál fue la causa real de tu ausencia al tatami?

—«Realmente, estoy padeciendo de un leve esguince colateral-medial de la rodilla derecha. Por eso, mi entrenador (Justo Noda), el doctor Uvelino Moreno y yo decidimos que no compitiera, para intentar una pronta recuparación total de cara a los eventos que se avecinan».

—Sin embargo, en los tres días que hubo de competencia, antes de que se iniciara cada jornada te vi entrenando bien duro de pareja con el subcampeón mundial José Armenteros (100)…

—«Sucede que él también tiene ligeras molestias en un codo, y al igual que conmigo, se decidió que tampoco participara. Entonces, lo que hicimos fue trasladar para acá (Holguín) los ejercicios que habitualmente hacemos en La Habana, para aprovechar el tiempo. Con él tengo muy buenas relaciones y me gusta que comparta conmigo el uchi-komi (entrenamiento especial del judo)».

—Evidentemente, pasó a la historia aquella operación de hombro que te mantuvo tanto tiempo alejado del tatami, porque te veo halando bien fuerte…

—«De esa ya estoy totalmente recuperado. No me preocupa para nada. El cuerpo médico se demoró bastante en llevarla a cabo tratando de que la lesión se resolviera sin necesidad de operación. Pero al final, hubo que hacerlo».

—En estos momentos, estás incluido entre los hombres de tu división cuya posición en el ranking les concede boleto para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en agosto…

—«Sí, pero si los médicos y entrenadores me autorizan, intervendría en los venideros Grand Prix de Georgia (25-27 de marzo) y Turquía (1-3 de abril), que también puntean para ese ranking olímpico. E igualmente competiría en el Campeonato Panamericano, en La Habana (finales de abril) y en el Másters de Guadalajara, en México, los cuales también dan puntos».

—En el contexto mundial y con vistas a la cita de Río, existen varios rivales de mucha monta en tu peso. Entre ellos podríamos citar al georgiano Varlam Liparteliani, al griego Ilia Iliadis, al ruso Kirill Denisov, al sudcoreano Gwak Dong-Han, así como a los nipones Mashu Baker y Kenta Nagazawa. ¿Cuál es el más difícil?

—«Todos esos tienen muy buen judo, pero con ellos he ganado y perdido. Con quien sí tengo par de derrotas sin triunfos es contra el japonés Daiki Nishiyama, que venció el mes pasado en el Grand Slam de Francia. A ese es al que debo estudiar más. Y no te niego que estoy loco por volver a enfrentarlo».

—Si vuelves a encararlo, ¿le aplicarás tu técnica de hombro tan reconocida internacionalmente?

—«Te voy a decir algo que jamás he comentado: es cierto que yo gano casi todos los torneos importantes con esa técnica de hombro. Pero las que más me gustan son las de piernas, especialmente el uchi-mata, que para mí es la más bonita de cuantas tiene el judo».

—En tu división, ¿a cuál de tus compañeros de equipo le ves mejores condiciones?

—«Al cienfueguero Yoandry Travieso, que ahora ganó el título. Estuvo muy bien y dada su juventud, tiene futuro. Si entrena bien, podría avanzar mucho en este deporte».

No hay duda alguna de que en Asley —y en Idalys Ortiz—, descansan las mayores posibilidades para el judo cubano de obtener un título en los venideros Juegos Olímpicos de Río. Su talento y empuje impresionan y fructifican sus halones de solapa en cada evento que lo ve competir.

Pero fue su avezado entrenador Justo Noda, quien más tarde, en el salón de espera del aeropuerto holguinero, nos brindó el toque final a la entrevista:

«Yo llevo muchos años al frente del equipo nacional, por el cual han pasado grandes judocas, entre ellos Yordanis Arencibia, Manolo Poulot e Israel Hernández. Pero Asley es único. A su talento, buenas técnicas y excelente preparación física, hay que sumarle un don especial: a cada certamen que asiste, él va con el oro metido en el cerebro. No piensa en otra cosa que no sea en ganarles a todos».

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