Con la misma moneda

Matanzas vuelve a perder y Ciego de Ávila propina nocaut a Camagüey

Autor:

Norland Rosendo

Durante cuatro juegos no hubo prácticamente quien le bateara a los lanzadores de Camagüey, solo habían permitido dos carreras en esos duelos, y apoyados en las «patadas» desde el box, los Toros habían hilvanado una cadena de cinco victorias. Ayer, incluso, entraron al estadio José Ramón Cepero blandiendo una escoba como bate. Pero los Tigres salieron dispuestos a desquitarse del nocaut de la jornada anterior, y entre palos y arañazos, les devolvieron la afrenta a los «imberbes» vecinos.

Desde el primero hasta el sexto (porque no necesitaron del séptimo), los avileños marcaron carreras en todos los capítulos. Ni un cero se dejaron colgar por los pitchers agramontinos. Mientras, desde el montículo, par de «fichados» hicieron la raya por los Tigres. Raidel Martínez transitó sin muchas exigencias rumbo a su cuarta victoria en toda la temporada, y solo al final, cuando ya el resultado era irreversible, le dejó los dos últimos tijeretazos al barbero de Guanajay, José Ángel García. Para que estirara el brazo, supongo, pues en la próxima subserie sí es muy probable que Roger Machado demande de sus exquisitos servicios como cerrador frente a la batería de los Cocodrilos.

Para Raidel este es su segundo triunfo con el actual campeón, un augurio de que el pálido 2-2 durante la ronda inicial no se corresponde con su verdadera calidad y confirma los aciertos de Roger al seleccionarlo para blindar su manada.

Con el madero en mano, otro que viste el traje de felino para esta segunda fase del campeonato, Edilse Silva, se paseó orondo por el cuadro con tres hits en cuatro oportunidades, incluido un tubey, y cuatro carreras empujadas. Con un jonrón, el torpedero Yorbis Borroto se encargó de remolcar tres y él solo pisó cinco veces la goma.

Y ya que hablamos de Silva, el santiaguero es uno de los cuatro que han vestido cinco uniformes en los últimos torneos nacionales (los otros son Danny Betancourt, Yoelkis Cruz y Michael González). Siempre comienza con las Avispas, pero salvo en la Serie 53, cuando los indómitos se incluyeron entre los ocho clasificados, ha tenido que «mudarse».

En la 52 fue campeón con los Naranjas de Villa Clara, dos años después se convirtió en Cachorro holguinero, en la siguiente temporada empuñó un hacha tunera y ahora, pues Tigre.

De acuerdo con los numeritos de nuestro estadístico Benigno Daquinta, como refuerzo en las justas precedentes el toletero indómito acumula average de .286, como resultado de 117 hits en 409 veces al bate. Suma 58 carreras anotadas, 68 remolques para el plato, 26 dobles, un triple y 13 bambinazos.

Todavía es muy temprano para hacer comparaciones, pero sus prestaciones con el bate van siendo notables ahora: tiene 16 inatrapables en 40 veces al bate para .400 de promedio, cinco carreras anotadas y 13 impulsadas, y aunque aún no ha disparado jonrones ni triples, sí ha largado cinco tubeyes.

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