Desde hace algunas décadas, una de cada diez mujeres se somete a intervención quirúrgica del aparato urinario o digestivo y del canal sexual. Se prevé que ese riesgo pronto alcanzará a una de cada tres mujeres con el alza de la esperanza de vida
La peligrosa moda quirúrgica puede incluir la labiopastia, la reducción del capuchón del clítoris y hasta la reconstrucción del himen