Lecturas
Ocurría en La Habana a comienzos del siglo XX. El policía de a caballo iba deteniéndose en cada esquina y luego de hacer sonar su silbato desaforadamente, gritaba: ¡Ciclón! ¡Ciclón!
Al parecer, pocas personas saben fuera de Cataluña quién era esa mujer invisible que escribía en un catalán espléndido unas novelas hermosas y duras como no se encuentran muchas en las letras actuales
Proseguimos hoy, en ocasión del aniversario 506 de la fundación de la ciudad, nuestro paseo por La Habana
En los años 30 y 40 de la pasada centuria, el café-restaurante La Isla era, en su tipo, el preferido de la ciudad. Le valían esa preferencia su bien sazonada cocina y sus exquisitos helados, y, por qué no decirlo, la discreta puerta que por la calle Rayo daba acceso directo a su área de reservados, que tanto agradecían algunas parejas. Por una razón u otra, La Isla estaba lleno a toda hora
¿Cómo vivía, trabajaba y comía José Martí en Nueva York? ¿Qué pensaba? ¿Cuáles eran sus hábitos y gustos, preocupaciones y dolencias? Ciro Bianchi nos cuenta
De Bolívar se han escrito unas 70 biografías. No palidece ante ellas el Simón Bolívar de Pividal, título de consulta obligada bajo su engañosa modestia
¿Sabía usted que un cubano, habanero por más señas, fue Capitán General de la isla de Menorca y Virrey de Sicilia? ¿Que otro cubano, por demás riquísimo, fue médico de los ejércitos del zar de todas las Rusias, médico ad honoren del rey de Inglaterra y, para no dejar de ser, profesor de la Universidad de La Habana? ¿Que un sujeto nacido en la ciudad de Remedios ocupó la presidencia del Gobierno español, y una dama de rancio abolengo trinitario fue, en virtud de su matrimonio, regente del Reino de España? ¿Que hubo cubanos en la Casa Blanca? Pues sí, no se extrañe
Es en julio de 1949 cuando llega a La Habana el fakir Urbano, se le define como el ayunador más grande del mundo
EL café Vista Alegre, frente al parque Maceo, era un establecimiento frecuentado por trovadores e intérpretes musicales durante las décadas iniciales del siglo XX
Más de 6 000 personas desfilaron por la cámara mortuoria de Rafael Trejo, instalada en la casa familiar de la Calzada de Diez de Octubre, casi esquina a Luz. Al día siguiente, Machado suspendía las garantías constitucionales y clausuraba la Universidad.