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Intervención del vicepresidente cubano Carlos Lage

Afirma que cuanto éxito alcance Cuba estará a disposición de los hermanos caribeños

Autor:

Juventud Rebelde

Intervención de Carlos Lage Dávila, vicepresidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, en la III Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de Petrocaribe. Caracas 10-11 de agosto del 2007.

Estimados Jefes de Estado, de Gobierno y representantes de países unidos por un mismo mar:

La especie humana que habita sobre nuestro planeta Tierra no ha demostrado:

•Tener capacidad para vivir en paz.

•Tener voluntad para preservar el medio natural.

•Tener inteligencia para garantizar la energía suficiente de forma sostenible.

Estos son tres grandes retos, no los únicos, que hay que asumir con sentido de la responsabilidad para que las generaciones futuras no nos acusen de genocidas pasivos.

Los biocombustibles, mejor llamados agrocombustibles, como han dicho Evo y Chávez, se nos presentan ahora como la mágica solución de la crisis energética que se avecina. Para comprender que no lo es, bastaría sacar unas pocas cuentas aritméticas, no son necesarios cálculos matemáticos complejos, solo aritmética.

Estados Unidos, para cumplir la meta fijada por su Presidente de producir 35 mil millones de galones de combustible alternativo para el año 2017, y sustituir el 20 por ciento del consumo automotor, necesitaría cosechar 320 millones de toneladas de maíz, y hoy, siendo el primer productor y el primer exportador de maíz del mundo, produce menos que esa cantidad, produce 280 millones de toneladas.

No menciono la cantidad de combustible que es necesario gastar en la producción de maíz y otros cereales, directamente y a través de fertilizantes, herbicidas y otros requerimientos y el dióxido de carbono que se emite a la atmósfera en esos procesos.

Algunos, incluso, ponen en duda que el balance neto de combustible sea positivo y que el resultado final sea menos contaminación.

Y cabría preguntarse, ¿por qué en un mundo donde mal viven entre nosotros 800 millones de hambrientos se nos trata de imponer algo que tan visiblemente hace subir los precios de los alimentos, consumir más agua y depredar los bosques, sin propiciarnos solución alguna?

No hay que ser científico para descubrirlo.

•La dominación del Norte rico sobre el Sur pretende ser todavía mayor.

•Las transnacionales serán las grandes beneficiaras de este nuevo negocio.

•Los países ricos no quieren renunciar al consumismo irracional de sus privilegiadas sociedades.

•Las tierras de nuestros países serán compradas por los Soros, los Bill Gates, los Monsanto, Archer Syngenta y sus semejantes, en virtud de las ciegas leyes del mercado.

Debemos buscar la solución al inevitable agotamiento de los combustibles fósiles en la racionalidad, en el ahorro, en la integración. Es la tesis que sostiene Fidel.

Petrocaribe ha de ser la forma de garantizar la seguridad energética de nuestra región, no una simple facilidad comercial; un mecanismo de integración, no solo una extensión de mercados; un instrumento de solución de problemas sociales, no de acumulación de capital. Un empeño basado en la complementariedad, en el reconocimiento a las desigualdades y en la solidaridad, tiene todo el futuro que seamos capaces de soñar.

Ningún otro país petrolero del mundo promueve hoy una iniciativa tan estratégica, justa y generosa. Desde el 29 de junio del 2005 en que nos reunimos por primera vez, ha habido avances y se han presentado obstáculos. Los próximos dos años pueden ser de muchos más avances y de menos obstáculos. El realismo y el optimismo deben presidir esta reunión.

Cuba no acude aquí como beneficiaria de la facilidad comercial de Petrocaribe. En la misma reunión constitutiva del Puerto La Cruz, Fidel planteó que no nos acogeríamos a las ventajas económicas aun siendo mayores que las del Acuerdo de Caracas del que formamos parte.

Petrocaribe debía consolidarse primero, poniendo todo su esfuerzo y su empeño en las economías más pequeñas de la región. Hoy ratificamos esa posición.

Nuestro país ha trabajado para aportar su experiencia en el ahorro de combustibles.

Un programa de sustitución de bombillos incandescentes por ahorradores, ejecutado por jóvenes cubanos, ofrece ya resultados.

En Venezuela se han cambiado 53 millones de bombillos en el sector residencial con una reducción comprobada de la demanda máxima de 1 400 MW y de 1 100 MW por mejoras de los servicios, lo que significa más de mil millones de dólares de ahorro anual en combustible y no menos de 2 400 millones de dólares de ahorro de inversión. Se trabaja actualmente en el sector público.

En 11 países del Caribe (Jamaica, Guyana, Antigua y Barbuda, Belice, San Vicente y las Granadinas, San Kitts y Nevis, Dominica, Granada, Haití, Surinam y Santa Lucía) se han cambiado más de 4 millones de bombillos, con una disminución estimada de la demanda máxima de 139 MW, lo que significa más de 40 millones de dólares de ahorro anual en combustibles y no menos de 160 millones de dólares de ahorro en inversión.

Otras experiencias vinculadas a una generación más eficiente, a la generación distribuida, a la disminución de las pérdidas en las redes y al reciclaje de equipos eléctricos y de combustión se han estado transmitiendo.

Entre PDVSA (Venezuela) y CUPET (Cuba), hemos puesto en marcha TRANS-ALBA, una empresa mixta para el transporte de combustible, que opera al costo para los países del área, estará en funcionamiento antes de que concluya este año en el Sur de Cuba una refinería de petróleo de 65 000 barriles diarios, y se han iniciado conversaciones para construir una base de almacenamiento y distribución de combustibles que podría beneficiar a la región.

No es suficiente y no estamos satisfechos de lo que hemos hecho en Cuba ni de nuestra modesta contribución, pero queremos ratificarles a nuestros hermanos del Caribe que cuanto éxito alcancemos estará a la disposición de ustedes.

Muchas gracias.

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