Combativas manifestaciones en espera de Zelaya

Las multitudes hondureñas se concentraron el sábado en las inmediaciones del aeropuerto de Tegucigalpa adonde retornarán este domingo para aguardar el anunciado regreso de su presidente Especial del Golpe de Estado en Honduras

Autor:

Juventud Rebelde

TEGUCIGALPA, julio 4.— A pesar del amplio y grueso cordón militar que intentó frenar su paso, las multitudes hondureñas se concentraron el sábado en las inmediaciones del aeropuerto de esta capital, adonde retornarán este domingo para aguardar el anunciado regreso de su presidente Manuel Zelaya.

Decididos, entusiastas y combativos, los manifestantes protagonizaron una manifestación aleccionadora. A pecho descubierto y armados únicamente de sus pancartas, cantos y lemas, avanzaron en cuadro apretado, cerrando filas, e hicieron retroceder a los guardias y policías armados hasta los dientes.

Miles llegaron desde diversos puntos del país desafiando los retenes militares, los bloqueos de caminos y las agresiones contra sus transportes, lo que hizo que caminaran durante largas horas para llegar a la capital. A pesar de ello, los movilizados hacían gala de un espíritu combativo que lejos de desfallecer, se ha incrementado durante siete días de resistencia heroica desde que se propinó el golpe.

Consignas tales como «El pueblo, unido, jamás será vencido» alternaban con los himnos y cantos que reclamaban la presencia del Presidente, mientras algunos manifestantes recordaban el mandato de justicia social ejecutado por Zelaya con carteles donde se denunciaba que esos eran sus únicos «delitos», desmintiendo así las falsas acusaciones con que los golpistas pretenden justificar su acción.

Tambores garífunas, sombreros campesinos, pulóveres con la imagen del Che y cintas rojas con el rótulo «Urge Mel» colocadas en las cabezas de las mujeres dieron colorido a la concentración, donde también destacaban los insistentes llamados a no agredir a los uniformados ni dejar que provocadores infiltrados en sus filas justificaran una acción de fuerza de los gendarmes.

No obstante el notorio y explicitado carácter pacífico de la protesta, francotiradores ubicados en las torres que rodean al aeropuerto tuvieron todo el tiempo en la mira de sus fusiles a los movilizados.

«Lo único que queremos es que vuelva Mel, a él lo elegimos como Presidente», declaró uno de los movilizados a TeleSur, al tiempo que llamaba a los policías a no reprimirlos, porque «ustedes son pueblo también».

«Fuera golpistas de Honduras», «Sacaremos ese buey de la barranca.... sacaremos ese ladrón de Micheletti», podía leerse también en sus carteles.

Tegucigalpa también confirmaba la imagen de ciudad militarizada en otros puntos de la capital, donde se constataba la misma férrea vigilancia militar, incluso a la entrada de las iglesias.

Un grafiti pintado en la pared frontal de una de ellas rezaba «Abajo la élite católica». A todas luces el mensaje iba dirigido al cardenal Oscar Andrés Rodríguez Madariaga quien, en un mensaje que frustró a la ciudadanía víctima de los golpistas y de los militares, advirtió a Zelaya que su regreso podría desatar un baño de sangre.

Pero las movilizaciones no se dieron solo en la capital. En San Pedro Sula, segunda ciudad del país y donde la víspera se reportó una feroz represión que dejó unos 300 detenidos, las masas volvieron a tomar las calles este sábado.

Todo el país está movilizado, comunidades, departamentos, regiones, aseguró el Frente Nacional contra el golpe de Estado, integrado por diversos sectores y fuerzas populares de la nación centroamericana.

En comunicado que reseñó PL, el bloque llamó a la población a unirse y resistir en espera del regreso de su mandatario legítimo este domingo, quien llegará acompañado por los presidentes de Ecuador y Argentina —Rafael Correa y Cristina Fernández, respectivamente— y quizá también de su colega de Paraguay, Fernando Lugo, entre otras personalidades.

En su llamado, el Frente también insistió en el significado de mantener la resistencia pacífica en todos los escenarios y rincones de la geografía de Honduras.

Nuestra lucha es porque se respete la institucionalidad democrática, por una transformación de la sociedad más incluyente, justa y equitativa, remarcó la convocatoria.

Las manifestaciones son enormes, confirmó el líder de Vía Campesina, Rafael Alegría, quien exigió el debido castigo para los responsables de la represión, del cierre de los medios de prensa y de todas las violaciones cometidas durante el golpe de Estado.

Queremos que estos hechos no queden en la impunidad, apostilló.

Se afirma además que en el oriental departamento de Olancho la represión dejó un saldo de 75 detenidos, mientras continúan las expresiones fascistas de los voceros de la oligarquía contra los representantes de la etnia garífuna. Según la Minga Informativa de los Movimientos Sociales, organizaciones del campo denunciaron que los vecinos de las comunidades rurales seguían siendo objeto de maltrato por los militares, quienes los retuvieron en las postas policiales para no dejarlos pasar a Tegucigalpa. Similares situaciones volvieron a darse en la ciudad de Tocoa, en el departamento de Colón, donde se contabilizaban varias decenas de lesionados como consecuencia del atropello de los militares, dijo PL.

Los movilizados, liderados por el Frente Popular de Resistencia, también reiteraron las denuncias de que el régimen de facto viola el derecho de la ciudadanía a la libre comunicación y tránsito; y deploran que en algunas zonas rurales, los militares siguen con la conscripción forzada de jóvenes. Ante estos hechos de represión, piden que los organismos internacionales de derechos humanos tomen medidas.

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