Los Cinco: Cruzan fronteras

A pocos días de cumplirse los 11 años de injusto encarcelamiento de los cinco antiterroristas cubanos, en EE.UU. prevalece el silencio. Sin embargo, al otro lado del mundo, la verdad de nuestros héroes es parte de la cotidianidad

Autor:

Nyliam Vázquez García

¿Cómo entender? En los Estados Unidos, la meca de las trasnacionales de la información, casi nada se sabe de la injusticia en la que viven Gerardo, René, Antonio, Fernando y Ramón desde hace más de una década. Sin embargo, a más de 25 000 kilómetros de nuestra tierra y a un poco más de las cinco celdas aisladas que los aprisionan; se les conoce y se exige su libertad.

La República Democrática de Timor Leste, es una de las tantas lejanas naciones donde los cinco antiterroristas cubanos despiertan la solidaridad de sus habitantes. Incluso, no pocos timorenses han hecho de esa su causa, no solo por la crueldad de que han sido víctimas estos hombres y sus familias, sino porque les asiste la razón desde todos los ángulos posibles.

Desde la Embajada de Cuba en Dili, capital de esa nación asiática, se coordinan acciones para apoyar el reclamo que recorre todo el planeta, recientemente ignorado por la Corte Suprema estadounidense. Conferencias, exposiciones fotográficas, entrevistas, publicaciones en periódicos locales y ellos y su verdad están a cada paso. Los jóvenes timorenses intentan que sus voces acorten las distancias, que penetren allí donde se ceba el silencio. Salen a las calles con plegables que explican cada detalle del amañado proceso, toman improvisadas tarimas con altavoces para contar la verdad, cantan, colocan carteles en plazas, parques y barrios.

Aunque el gobierno norteamericano no lo quiera admitir, la injusticia que sufren Gerardo, René, Tony, Fernando y Ramón se abre paso y suma, cada vez más, a personas de buena voluntad en todas las latitudes. Y todavía Washington insiste en el horror de mantener presos a quienes tuvieron como único delito el defender a su pueblo de acciones terroristas organizadas desde Miami.

A pesar de que los grandes medios se empeñan en amordazar lo ocurrido en los últimos 12 años, aunque dentro de EE.UU. quede mucho por hacer para que ese pueblo conozca la flamante «justicia» que los resguarda; la solidaridad sigue en aumento. Existen más de 346 Comités por los Cinco en 111 países del mundo, según el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

El sistema legal norteamericano quedó bastante maltrecho, luego de la negativa del tribunal Supremo de revisar el caso. Por eso, la presión que puede ejercer la opinión pública internacional es una de las principales apuestas para conseguir que sean puestos en libertad. En múltiples ocasiones los familiares han expresado que sus esperanzas para el abrazo con los Cinco están puestas en la solidaridad. Es cierto.

Antonio, Ramón y Fernando

A poco más de un mes para la vista que deberá imponer nuevas sentencias a tres de los Cinco, ellos se preparan para enfrentarse a Joan Lenard, la misma jueza que los sentenció en 2001. Claro, como apuntaron los miembros del equipo legal que los defiende, las reglas han cambiado, y ahora ella deberá tomar en cuenta las posibles mitigaciones que presentan cada uno: los largos años en prisión, el sufrimiento tanto de ellos como de sus familias, el comportamiento intachable durante más de diez años de injusto encierro… Recientemente, en La Habana, los abogados apuntaron que esperan que Tony, Fernando y Ramón reciban sentencias mucho menores, luego de que la Corte de Apelaciones de Atlanta anulara las del juicio inicial.

«Bajo esas nuevas reglas pensamos que las cadenas perpetuas (de Ramón y Antonio) sean eliminadas y existan nuevas sentencias, que sean menores», señaló en aquella ocasión el abogado Leonard Weinglass.

El próximo 13 de octubre un tribunal de Miami tendrá ante sí nuevamente a tres de los Cinco, y esa será una nueva oportunidad para demostrar de qué lado está la justicia. Desde el pasado 31 de agosto ellos se encuentran en el Centro de detenciones de Miami, luego de ser trasladados desde las respectivas prisiones. En condiciones de aislamiento esperan, y lejos de estar demasiado preocupados por lo que ocurrirá el día del juicio, todos sus pensamientos se concentran en Gerardo. Sus abogados se afanan en la preparación de documentos, están pendientes de los más mínimos detalles.

«Es muy importante que no impongan una sentencia irrazonable y vamos a seguir peleando para ver cuánto más podemos lograr», indicó Richard Klugh, especialista en apelaciones dentro del equipo legal.

Gerardo y René

Gerardo Hernández enfrenta la situación más compleja en el amañado proceso judicial seguido contra los antiterroristas cubanos. Ni él ni René fueron enviados a resentencia y en su caso particular está condenado a dos cadenas perpetuas, más 15 años en prisión. Toda una vida y parte de la otra, si existiera…

Desde el punto de vista judicial, agotada la vía directa, ahora el equipo legal prepara una moción para corregir sentencia ante la corte de distrito de Miami, que podría ser presentada en junio próximo. Con esta nueva iniciativa esperan, a partir de la apelación indirecta, reabrir el caso de Gerardo. Los abogados buscarán eliminar el cargo que lo acusa, sin pruebas, de «conspiración para cometer asesinato». Según reconocieron, si se logra eliminar este cargo, Gerardo tendría que ser resentenciado, lo mismo que Tony, Fernando y Ramón.

Tom Goldstein aseguró que basarán la apelación en las nueve evidencias que nunca fueron analizadas por el tribunal. Durante el tiempo que resta hasta junio los letrados se prepararán a fondo para conseguir reabrir el caso que, como expresara el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón de Quesada: «hay que abrirlo con cuanto recurso se pueda aplicar, tenemos que abrirlo con las manos, con los dientes, con las uñas, si hace falta».

René tampoco fue enviado a resentencia. Él espera regresar a los suyos cuando terminé su sentencia dentro de 27 meses. Él, como los otros cuatro antiterroristas, se preocupa por Gerardo. Los dos han sufrido además de estos 11 años en prisión, el dolor de no poder recibir a sus esposas, a quienes el gobierno norteamericano les ha negado la visa en reiteradas ocasiones.

Como ha dicho Alarcón en cada espacio donde aborda el tema de los Cinco, la injusticia contra ellos terminaría solo con una firma del presidente de EE.UU. «Obama puede y debe retirar los cargos contra los Cinco», ha sentenciado el titular del Parlamento cubano.

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