Fianna Fail, Fine Gael, ¿algo cambia?

Autor:

Luis Luque Álvarez

Este miércoles, el Parlamento de Irlanda ratificó como nuevo primer ministro al líder del partido Fine Gael, Enda Keny, quien prometió «decirles a los irlandeses la verdad, sin importar lo dura que esta sea».

Kenny ha prometido revisar un plan que el anterior gobierno, del Fianna Fail, negoció con la Unión Europea y el FMI para tratar de sacar a la isla —de 4,5 millones de habitantes— del marasmo en que la ha hundido la crisis global, en parte por su fuerte dependencia de la economía norteamericana —si el perro tose, las pulgas se estremecen—, y en parte por el juego irresponsable de sus bancos.

Fianna Fail y Fine Gael son nombres en gaélico que no le dicen mucho al lector cubano. ¿Hay alguna diferencia notable entre las dos formaciones de centroderecha?

«Ambos son partidos burgueses —explica a JR, por correo electrónico, Eugene Mc Cartan, miembro del Partido Comunista irlandés—. Sus raíces hay que buscarlas en las luchas por la independencia contra el dominio británico en Irlanda en los principios del siglo XX.

«Los orígenes del Fianna Fail se remontan a la fractura entre aquellas fuerzas que, nominalmente opuestas a la partición de Irlanda, terminaron aceptándola. Por décadas el Fianna Fail pretendió aparecer como el defensor de la soberanía del país, pero como miembro de la Unión Europea ha asentido a la entrega de los mayores poderes nacionales a esa entidad imperialista. Y en cuanto al Fine Gael, siempre ha sido el partido más pro-imperialista de la República; incluso durante la década del 30 fue notablemente pro-fascista, con una sección fascista real.

«Los dos partidos están de acuerdo completamente en política social y económica, y estiman que los obreros tienen que pagar —y que pagarán— por la crisis económica que ahoga al país».

—¿Qué esperan los irlandeses ahora que el Fine Gael va al gobierno? ¿Por qué votaron por ellos?

—La mayoría de la gente quería un voto contra el Fianna Fail y el Partido Verde (que estaba en coalición), por los cortes que hicieron al gasto público, la elevación de los impuestos, el desempleo masivo, y por que más de mil personas, mayormente jóvenes, están yéndose semanalmente, forzados a emigrar en busca de trabajo.

«De lo que la gente no está segura es de lo que viene ahora. En los últimos dos o tres años, la prensa del establishment ha fabricado un consenso: que solo hay un camino hacia adelante, y que pasa por socializar la deuda privada y corporativa, con un monto de 100 000 millones de euros, y en crecimiento. Así, la gente votó por el Fine Gael, pero con ira, convencida de que es el mejor camino. «No obstante, hemos visto un alza en el voto por la izquierda, y por primera vez tenemos un bloque parlamentario al que decididamente podemos llamar socialista. Cerca del 40 por ciento del electorado votó por formaciones o figuras de la izquierda».

—¿Podría ampliar más sobre la actual situación de Irlanda?

—Los comunistas vemos la crisis de la deuda como la más importante cuestión que enfrenta nuestra gente. Esa deuda fue impuesta por la UE en su esfuerzo por mantener el euro a flote y por salvar el monopolio del capital alemán y francés. Los bancos irlandeses deben a los bancos europeos en torno a la mitad de un trillón de euros, pero 4,5 millones de personas no pueden pagar esa deuda corporativa.

«La crisis económica irlandesa es parte de la crisis general del sistema capitalista, que ahora estalla en la existencia y en el estándar de vida de miles de millones de personas en todo el mundo. La UE ha declarado que el déficit fiscal irlandés tiene que reducirse al tres por ciento para 2013, pero eso requerirá recortes por 20 000 millones de euros en el gasto público, y el gobierno tiene que entregar mensualmente al FMI y la UE un reporte fiscal. La UE dicta todas las políticas económicas y fiscales del Estado irlandés, y este tiene poco margen de maniobra. Con el país atado al euro, la recuperación es muy improbable.

«En 2010, el presupuesto de salud —hay gente que muere mientras espera por ingresar— fue de 11 000 millones de euros, mientras que se pagaron unos 6 000 millones solo en intereses de la deuda. Tenemos por delante décadas de austeridad y emigración masiva, tal vez 50 000 personas anuales.

«Esta deuda es simplemente impagable, y la imposición del acuerdo con el FMI y la UE solo llevará a un mayor sufrimiento, a la venta de los activos públicos, a mayores recortes en los servicios públicos, y la educación, particularmente la universitaria, se convertirá en exclusiva de los hijos de los ricos. Los comunistas irlandeses hemos llamado a repudiar esta deuda ilegítima, y estamos pidiendo un referéndum para consultar al pueblo».

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