Una conmemoración bicentenaria de pueblos independientes

Los festejos venezolanos fueron dobles: por la gesta emancipadora y por la presencia en el país del presidente Hugo Chávez

Autores:

Juana Carrasco Martín
Yailé Balloqui Bonzón

CARACAS.— No teníamos mejor manera para conmemorar este día tan largamente esperado, que siendo independientes. Ya no somos ni seremos nunca colonia alguna, gracias a nuestro pueblo, a nuestros soldados. Así dijo el presidente Hugo Chávez a los miles de venezolanos que colmaron las gradas del Paseo de los Próceres, en una alocución transmitida desde el Palacio de Miraflores, donde estaba acompañado del alto mando de la marina, aviación, Guardia Nacional y milicia, y que fue vista y escuchada con atención por millones, no solo en el país bolivariano sino en el continente nuestroamericano.

Los venezolanos revivieron la gesta bicentenaria con una parada cívico-militar de dos horas, en la que participaron 12 475 combatientes de la Revolución y de 21 países de la Patria Grande —también de Belarús y China, y no faltó la representación cubana—, quienes desfilaron en una rememoración de más de 500 años de lucha ante los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Fernando Lugo, de Paraguay, y José Mujica, de Uruguay, quienes luego fueron saludados por el presidente Chávez en Miraflores, al igual que los cancilleres presentes.

También se mostraron los logros de la Revolución en el deporte, la educación, la salud, la energía, la producción agroalimentaria, y en la más reciente de todas estas misiones que buscan el bienestar del pueblo: la Vivienda Venezuela.

Cuatro centenares de guerreros y guerreras de las más de 20 etnias indígenas venezolanas trajeron la primera rememoración de resistencia frente al coloniaje español; la disposición de defender la independencia y la soberanía conquistada fue ratificada por la brillante revista militar dirigida en su totalidad por el general Carlos Alcalá Cordones, en la que se mostró también la técnica militar con que cuenta el país, una buena parte de ella de reciente adquisición, como los vehículos pesados de combate y los componentes de la aviación que, en cazas y helicópteros, sobrevolaron el límpido cielo caraqueño en maniobras aplaudidas por los más de 30 000 asistentes, y los miles que no pudieron entrar a esa sección del Paseo, pero que disfrutaron el espectáculo desde los hermosos parques recién embellecidos.

Y si emocionante fue este espectáculo de historia patria en que destacó la figura de un Bolívar sobre caballo blanco que llamó a la carga a la caballería liberadora de cinco países del continente, lo fue aún más para no pocos, lo que ocurrió a todo lo largo del Paseo de las Nacionalidades y el de los Próceres, ya concluido el desfile. La maquinaria militar quedó estacionada con la tropa de a bordo, y los T-72 y los carros de combate de infantería BMP-3 que tanto impresionaron, fueron prácticamente tomados por los niños y los adultos, unidos como un solo pueblo a los jóvenes militares —muchachos y muchachas— que defienden la Venezuela linda y su Revolución Bolivariana socialista.

Dos hermanos, hombres ya maduros y de mucho vivir en su Caracas natal, comentaron en alta voz lo que muchos pensaban y era evidente: «Ese es el ejército que ellos no quieren», y claro que se referían a una oposición que apenas hizo por ser parte de una celebración de pueblo jubiloso, y a quienes aquí o fuera apostaron por estos días a un desgajamiento militar y a una división de las fuerzas revolucionarias.

Y fue la explicación contundente: «Antes nos echaban a los militares a masacrar al pueblo, como hicieron cuando el Caracazo. Mire ahora, a esos niños y a esos jóvenes compartiendo; es que somos lo mismo, pueblo y ejército por la Revolución…»

Era, efectivamente un día jubiloso, y el pueblo civil o armado convocado a una nueva y larga marcha hacia otros 200 años, el 24 de junio de 2021, para celebrar la Batalla de Carabobo. Chávez dijo que ese será el bicentenario de la independencia plena de la patria socialista, al que llegarán con la voluntad colectiva y el amor del pueblo.

Y de amor habló Luisa, quien quería algo bien sencillo: una foto en la que destacará la imagen de su Comandante en la franela roja que lucía y sus hijos, para que se la hiciéramos llegar a quien dijo ahora es también su Comandante. «Sí, tengo dos amores de Comandante: mi Presidente y mi Fidel. Ya hemos abierto bien los ojos, y ellos nunca más volverán, porque con nuestro Comandante, siempre».

Así iban firmando esta nueva Acta de Declaración de Independencia; la de hace 200 años se hizo por los precursores y hoy se abrió el arca que contiene el sagrado documento en el Palacio Federal Legislativo; la de estos tiempos se está rubricando por todo un pueblo en las calles, plazas, escuelas, fábricas y campos de cultivo para construir la nueva Patria.

En La Habana

Las celebraciones por el Bicentenario de la Declaración de independencia de Venezuela trascendieron este 5 de julio hasta La Habana. En la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), directivos de esa institución, funcionarios de la Embajada venezolana en la Isla, entre otros, rindieron homenaje a esa nación que hoy le insufla firmeza al ideal de unidad, integración y antiimperialismo, que se gesta en el corazón latinoamericano desde hace 200 años y que, bajo la égida del presidente Hugo Chávez, comienza a hacerse realidad.

Quiso el azar que estos dos siglos de independencia se celebren el día en que cubanos y venezolanos hemos estado unidos como nunca por preocupaciones, pero también por optimismo y confianza en el porvenir de esa gloriosa revolución. Así destacó en sus palabras iniciales, Enrique Román, vicepresidente primero del ICAP.

Significó además que Venezuela vive hoy un momento inolvidable de reafirmación revolucionaria y de disposición inquebrantable a enfrentar los retos futuros, hombro con hombro, junto al líder de la gran gesta venezolana de este siglo.

Por su parte, José Capela, funcionario de la sede diplomática venezolana en la capital, agradeció el apoyo brindado por Cuba a la Revolución Bolivariana desde sus inicios, expresión misma de solidaridad con el pueblo de esa nación que «hoy celebra la cristalización de los sueños libertarios de Simón Bolívar», agregó.

En el acto estuvieron presentes además, la Contralmirante Dafne Carreño, agregada militar de Venezuela en Cuba, junto a otros funcionarios de la Embajada; jóvenes bolivarianos que estudian en la Isla, e internacionalistas cubanos que han colaborado con la nación venezolana, entre otros.

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