Desalojo policial de indignados en ciudad española de Málaga deja seis personas heridas

El coordinador de comunicación del movimiento 15-M en esa ciudad confirmó a la prensa que entre los heridos hay dos personas en estado de gravedad

 

Autor:

Juventud Rebelde

El desalojo de ciudadanos españoles indignados del movimiento 15-M de una asamblea que se realizaba en las adyacencias del Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) en la ciudad de Málaga (sur), dejó al menos seis personas heridas, según Telesur.

La acampada en los alrededores del CIR era desarrollada el pasado domingo por los indignados del 15-M para exigir la liberación de los extranjeros encerrados sin haber cometido ningún delito.

El coordinador de comunicación del movimiento 15-M en Málaga, Rafael Palomo, confirmó a la prensa que entre los heridos que dejó la acción de la fuerza policial se encuentran dos personas en estado de gravedad.

«Los antidisturbios presentes en la zona iniciaron una carga que dejó al menos a seis heridos, dos de ellos de gravedad», dijo Palomo.

«Ha habido pisotones, tortazos, puñetazos (...) El movimiento 15-M declaró que la concentración tiene todos los permisos necesarios para que se realice legalmente», añadió el dirigente del movimiento en Málaga.

A través de la red social de Twitter han surgido numerosas expresiones de solidaridad de la comunidad en general hacia el movimiento 15-M y en rechazo a la represión policial.

La corresponsalía de teleSUR en España reportó en la cuenta de Twitter @teleSURespana que «aumentan muestras de solidaridad con miembros del 15-M de Málaga tras actuación policial que disolvió Asamblea Popular pacífica frente al CIE».

De acuerdo con la corresponsalía, «la asamblea del 15-M en Málaga disuelta frente al Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) rechazaba deportación de argelino S.H.Bouziane».

Rechazo a la visita del Papa

Manifestantes indignados del movimiento 15-M preparan nuevas jornadas de protestas de calle en España para expresar el rechazo hacia la visita del Papa Benedicto XVI, prevista para iniciar el próximo día 18 de agosto.

A través de la red social de Twitter, plataforma usada por los manifestantes para convocar a las movilizaciones de protesta, los integrantes del 15-M anunciaron que alistan un programa de protestas en ocasión de la llegada del Sumo Pontífice. En ese espacio se leyeron mensajes como «Nos oponemos a la visita del Papa».

Como parte de las actividades previstas en rechazo a la visita del máximo jerarca de la Iglesia católica, los indignados españoles planifican escinificar un vía crucis reivindicativo y una demostración paralela a la misa que ofrecerán en la plaza madrileña de Cibeles para inaugurar la Jornada Mundial de la Juventud.

Activistas del movimiento, que nació con las multitudinarias manifestaciones del 15 de mayo en Madrid por un cambio del sistema socioeconómico y político, también han anunciado que instalarán puestos informativos en lugares cercanos a las residencias de los peregrinos.

Han dicho además que cuentan con el apoyo de organizaciones sociales y asociaciones cívicas que critican la visita papal.

Algunos de los textos divulgados en el sitio digital del 15-M deploran que las autoridades españolas derrochen recursos para el recibimiento del Papa y su estancia de 79 horas, en lugar de destinarlos a la salud pública.

Critican asimismo el plan de desplegar unos 16 mil policías para la seguridad del vicario de Cristo y jefe de la comunidad católica mundial.

Tras cuatro días de protestas ininterrumpidas en Madrid por el retorno a la plaza Puerta del Sol y contra el férreo dispositivo policial que impidió nuevas acampadas, miles de manifestantes lograron retomar el pasado viernes el sitio emblemático del 15-M en la capital española.

«Los indignados llegan al Sol. Esta es nuestra plaza, es nuestra victoria#, celebraron con cientos de mensajes por las redes sociales. Por decisión de las asambleas, la toma fue simbólica y luego se retiraron para evitar incidentes con la policía.

La represión desatada por agentes antimotines durante una marcha pacífica del jueves, que causó unos 20 heridos, generó airadas demostraciones de solidaridad en numerosas ciudades de España y vigilias por la liberación de los activistas detenidos.

El 15-M decidió durante la celebración este fin de semana del II Foro Popular Intercalles llevar a cabo una protesta el próximo 18 de septiembre contra la privatización de los servicios públicos.

Más de seis millones de españoles han participado en el movimiento de indignados, según una encuesta de la consultora Ipsos Public Affairs, seguida por Radio Televisión Española.

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