Arte que teje corazones

Como parte de las actividades del Encuentro de Jóvenes de Nuestra América solidarios con la Revolución Bolivariana, una representación de la delegación cubana visitó a colaboradores de la Isla que trabajan por el mejoramiento de la sociedad venezolana

Autor:

Yurisander Guevara

CARACAS.— A tres metros del cielo encontré a Delia Olivares, una guantanamera que ha llevado la danza al sector Las Torres, comunidad de los cerros de esta ciudad, donde la Misión Cultura Corazón Adentro crea espacios para mejorar las condiciones de vida de los venezolanos, por medio del arte.

«La adaptación al inicio fue difícil por las condiciones geográficas de este lugar. Pero la comunidad nos aceptó muy bien y colaboran en todos los proyectos que realizamos. Los resultados del trabajo son muy buenos y hemos contribuido a mejorar las condiciones de vida de la gente», contó Delia mientras las nubes se desplazaban lentamente bajo la terraza donde conversamos.

Llegamos a los cerros y hasta Delia, como parte de las actividades colaterales del Encuentro de Jóvenes de Nuestra América solidarios con la Revolución Bolivariana. Una representación de la delegación cubana visitó este viernes a colaboradores de la Isla que trabajan por el mejoramiento de la sociedad venezolana con la Misión Cultura Corazón Adentro.

El sector Las Torres,  enclavado en el municipio de Libertador del Distrito Capital, corona la parroquia La Vega —similar a un consejo popular en Cuba—, y cuenta con 50 000 habitantes.

«Trabajamos en desventaja con otros sectores porque acá arriba no tenemos ninguna escuela, así que debemos ir casa a casa para sumar a los pobladores», confesó Delia. Sin embargo, luego de 19 meses en esta tierra, lo más gratificante para esta cubana es observar la transformación de la comunidad gracias al proyecto de colaboración socialista entre Cuba y Venezuela.

Un mundo de fantasía

Las comunidades que llenan los cerros de Caracas parecen tomadas de un lienzo del pintor español Pablo Picasso. Sus afiladas construcciones desafían todas las leyes de la física y trepan las montañas como una red de infinito color anaranjado. Las calles son interminables serpientes de asfalto, que se enroscan y estiran de las formas más disímiles para luego perderse en un supuesto abismo, disfraz de las escaleras que comunican con las distintas viviendas.

Los pobladores llaman a este proceso «la invasión», pues las viviendas conquistan las laderas de las montañas a golpe de grises paredes de concreto fundido, principal protección contra los constantes deslaves.

Aquí llegamos bajo un torrencial aguacero, rodeados por manantiales de agua que, como ríos embravecidos, bajaban las calles en absoluto desafío a los autos en ascenso. Y en medio de la rocambolesca urbanización encontramos la Casa de la Comunidad, desde donde la Misión Cultura Corazón Adentro esparce el arte para alegrar corazones, hace cuatro años.

«Ahora tenemos 50 colaboradores de reciente ingreso en este lugar», explicó la cubana Aurora González Sánchez, coordinadora de la parroquia La Vega. «Trabajamos en los portales de las casas, canchas deportivas, escuelas, en cualquier espacio que nos sirva para llevar las distintas manifestaciones artísticas. Cada semana realizamos talleres y ya efectuamos los festivales comunales de base en las manifestaciones de literatura, artes plásticas, música, teatro y danza», explicó.

«El objetivo de las misiones es mantener y rescatar valores sociales desde la cultura con nuestra presencia en los lugares más difíciles», comentó por su parte Ariadna Padrón García, representante nacional de la Brigada de Instructores de Arte José Martí en la Misión Cultura.

«Trabajamos de forma intensa desde la cultura popular, y proveemos las herramientas técnico-metodológicas, pero son los venezolanos los que las usan desde sus experiencias. La labor va dirigida a todos los grupos etáreos para que perciban la cultura comunitaria como algo esencial», acotó Ariadna.

En tanto, el joven brigadista Lesbi Dayán Castellanos, con solo dos semanas de misión, explicó que ya ha podido conocer otra realidad, donde se percibe una fuerte cultura nacional arraigada en la población.

Este muchacho de Villa Clara se dedica al teatro, y ya ha tenido la oportunidad de trabajar con niños y adultos mayores. Para realizar su labor, junto a los otros colaboradores que viven en este cerro, se desplaza por la comunidad cinco días a la semana. Luego, aprovechan los fines de semana para realizar presentaciones y comprobar el trabajo realizado.

«Los jóvenes están a la cabeza de muchos proyectos por acá, y es gratificante observar los resultados, porque no solo trabajamos como instructores de arte, sino que colaboramos con los pobladores en diversos proyectos», comentó el guantanamero Tomás Pantoja, representante de la Brigada José Martí en el estado de Barinas.

Mamá no quiere, y otras sorpresas

Una suerte de ensalada artística recibió a nuestra delegación en la Casa Comunal del sector El Petróleo. «Nuestro ánimo no decae por nada. Acá estamos para hacer cultura y revolución», dijo Reinaldo Gómez, coordinador de la Misión por la parte venezolana.

La ocasión fue propicia para que Indira Fajardo, presidenta nacional de la Brigada de Instructores de Arte José Martí, entregara un reconocimiento al santiaguero Luis Yoisel Ramos Osoria, que lo acredita como el mejor brigadista de este estado.

Según Indira, en los siete donde está instalada la Misión Cultura: Zulia, Táchira, Barinas, Portuguesa, Anzoátegui, Miranda y el Distrito Capital, serán agasajados los más destacados brigadistas. Asimismo, se conoció que la próxima semana la Misión se extenderá con la apertura de una nueva sede en Vargas.

Finalmente, música, teatro y danza se combinaron e hicieron las delicias de los presentes, quienes bailaron el popular tema Mamá no quiere, acaso como una muestra de que el arte siempre será capaz de tejer corazones para unirnos.

Intensa jornada de debates en Vargas

Este viernes, como parte del Encuentro de Jóvenes de Nuestra América solidarios con la Revolución Bolivariana, un grupo de los participantes, reunidos en la socialista Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas, del estado de Vargas, debatieron sobre la guerra mediática orquestada desde el imperio contra Venezuela, como parte de la campaña para desacreditar a la Revolución Bolivariana.

Asimismo, se reflexionó sobre la importancia de las elecciones del próximo 7 de octubre para la región y para el mundo, y se concretó un plan de acción común de cara al futuro.

Este sábado se reunirá la delegación de Caracas con sus pares, que por estos días sesionaron paralelamente en Aragua, para elaborar durante el fin de semana el documento final del Encuentro, que sería debatido con el presidente Hugo Chávez el próximo lunes, en el Poliedro de Caracas.

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