ONU vota contra el bloqueo: EE.UU. el país más aislado del mundo

Con 188 votos a favor, dos en contra y tres abstenciones, fue aprobada por vigésimo tercera ocasión la resolución de la Asamblea General de la ONU «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba»

Autores:

Yurisander Guevara
Juana Carrasco Martín

NICARAGUA fue contundente cuando replicó las habituales y mentirosas declaraciones del representante de Estados Unidos en el plenario de la ONU, que el martes en la mañana debatió y aprobó la Resolución 68/8 de la Asamblea General de las Naciones Unidas «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba».

La embajadora de la nación centroamericana María Rubiales resumía lo que fue desgranándose desde el podio mundial por más de 20 diplomáticos de todos los continentes, algunos de los cuales no hablaban solo en nombre de sus respectivos países, sino de bloques de integración tan importantes como el Movimiento de los No Alineados, el Grupo de los 77+China, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el Mercosur, la Comunidad del Caribe (Caricom), los Estados africanos y los de la Conferencia Islámica.

La actual administración de Estados Unidos no solo mantiene esta política hostil sino que ha intensificado la extraterritorialidad de sus sanciones en el ámbito financiero, dijo la diplomática, quien enfatizó que conmueven e indignan las cifras y el impacto del bloqueo, los cuales se traducen en falta de acceso a créditos internacionales, afectaciones a la salud y alimentación de la población cubana.

María Rubiales se refirió a las declaraciones del representante de Estados Unidos, que intervino antes, como pretextos, incongruencias y falacias que Washington reitera todos los años para justificar sus políticas obstinadas y obsoletas hacia Cuba.

El estadounidense Ronald Godard quedó aislado en su discurso, donde responsabilizaba al Gobierno cubano de los obstáculos que impiden el desarrollo económico y social y valoraba a la política estadounidense como de amistosa para el pueblo cubano.

El diplomático intentó demostrar que las remesas recibidas por ciudadanos cubanos de sus familiares residentes en Estados Unidos son una «ayuda» de su Gobierno a Cuba, cuando el bloqueo prohíbe cualquier tipo de asistencia a nuestro país.

Godard también culpó al Gobierno de Cuba de la baja penetración y conectividad a Internet en la Isla, cuando es su propio Gobierno el que prohíbe la conexión de Cuba a los innumerables cables de fibra óptica que la rodean, prohíbe adquirir software y equipamiento y niega el acceso a los cubanos a numerosos sitios de Internet.

Decía el diplomático que la Resolución «confunde y oscurece»; sin embargo, no podía engañar ni siquiera a sus más estrechos aliados.

En una moción de orden para explicar su voto, el embajador italiano, como representante de la comunidad europea y con el aval para sus palabras de buena parte de los países del Viejo Continente, rechazó el «embargo» por su carácter extraterritorial, que impide las normales relaciones económicas, comerciales y financieras de sus países con Cuba. Ellos también están afectados y sufren esas consecuencias, por lo que la Unión Europea votó de forma compacta a favor de la Resolución.

«(...)Los efectos de la legislación extraterritorial y de medidas administrativas y judiciales unilaterales influencian también en las decisiones comerciales de los operadores de la UE y tienen efectos negativos sobre los intereses de la Unión», dijo el vicerepresentante permanente de Italia ante la ONU, Inigo Lambertini.

Luego de esas intervenciones finales, la votación arrojó el resultado previsto, lógico, enmarcado en la justicia y en los principios que rigen la Carta de la ONU: 188 votos a favor de la Resolución; solo dos en contra, la aberrada persistencia de Estados Unidos e Israel; y las tres abstenciones que responden más que nada a las torceduras de brazo que aplica Washington a tres pequeños países del Pacífico: Palau, Islas Marshall y Micronesia.

El debate que duró casi toda la mañana del martes se inició con la alocución de Irán, representando a los NOAL, quien apuntó que el bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo de Cuba y destacó su papel en la lucha contra el ébola, una respuesta que calificó de mucho más firme que la de muchos países más ricos que la Isla. Ese reconocimiento se reiteró en casi todas las intervenciones.

Bolivia, por el Grupo de los 77+China que preside de forma protémpore, enfatizó en cómo la política estadounidense ha afectado la vida del pueblo cubano, severamente en la salud, pues no puede comprar medicamentos directamente a los proveedores y se manifiesta además en otros sectores como la educación, comercio exterior, construcción, turismo y la minería. El bloqueo es un genocidio, dijo. «Podrán impedir que llegue un medicamento, pero jamás podrán bloquear la independencia y la dignidad», expresó.

Malawi, por la extensa y leal comunidad africana, puso en alto el carácter solidario de Cuba y su pueblo para el sufrido continente, y a la vez denunció que esa política estadounidense violaba el derecho internacional y los derechos humanos. Costa Rica, presidente protémpore de la Celac, expresó que va en contra de la soberanía de los Estados, tiene un carácter unilateral y también destacó su aplicación extraterritorial.

Los 14 Estados del Caricom, por voz del representante de Barbados, se sumaron a las declaraciones de las fuerzas integracionistas que le precedieron en el podio. Destacaron el valor del pueblo cubano, su solidaridad, su respuesta sin vacilación a la Comunidad del Caribe, donde ha ayudado a países hermanos.

Uno tras otro instaron al Gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo e incluso a iniciar relaciones normales con Cuba, y también una y otra vez se mencionaba la Carta de las Naciones Unidas para solicitar la aprobación de esta Resolución, presentada por vigésima tercera vez.

Argentina habló en nombre del Mercosur y señaló que esa unión comercial condena la aplicación de medidas coercitivas que median contra cualquier nación, especialmente Cuba. El bloqueo económico, comercial y financiero no es más que un ejemplo de políticas obsoletas que no tienen sentido en el mundo de hoy. Por tanto ha llegado el momento de poner fin a esta política, afirmó su representante.

El debate realmente se inclinó hacia un lado, en repudio a una política que viola el principio de la independencia y la igualdad entre los Estados, el respeto a la soberanía, las normas del Derechos Internacional, la no intervención, la libertad de comercio y de navegación y la coexistencia pacífica, así como los principios de justicia y los derechos humanos.

Esa evaluación la hicieron, cada una en sus propias palabras, la Federación Rusa, México, Arabia Saudita, Vietnam, la India, Argelia, China y Egipto, denunciando que la persistencia del bloqueo, una acción unilateral de Estados Unidos, socava la posibilidad de que se desarrolle Cuba, un miembro responsable de la comunidad internacional, que a pesar de las sanciones y agresiones estadounidenses puede mostrar elevados índices de desarrollo humano y ha dado respuesta a las Metas del Milenio. Cuba ha convertido  a la solidaridad en fundamento de su política hacia el mundo, subrayaron casi todos, y se pronunciaron por un entorno internacional libre de sanciones, de bloqueos y de embargos.

Islas Salomón, al reiterar los principios del Derecho Internacional y de la posición  firme de cuba, pidió a los poderosos que respeten el espacio de un sistema equitativo y justo para la relaciones mundiales, y puntualizó la disposición cubana en la formación de médicos en todo el mundo y también en su pequeño país.

Venezuela denunció reiteradamente el espurio bloqueo impuesto por Estados Unidos que ha ignorado deliberadamente los llamados de la comunidad internacional para poner fin a esta política inmoral y con ello se ha convertido en el Estado más aislado del mundo, a la vez que pierde toda autoridad para convertirse en acusador de otros países. Rechazó las leyes Torricelli y Helms Burton como violadoras de las normas y aseguró que el Gobierno de Estados Unidos no tiene autoridad en convertir sus leyes en leyes internacionales.

Sudáfrica es beneficiaria del apoyo de Cuba, dijo el Embajador del país hermano, quien subrayó que más de 1 800 de sus jóvenes estudian actualmente Medicina en Cuba, y  más de 420 ya se han graduado. Estados Unidos ha ignorado la voluntad de la comunidad internacional con un bloqueo draconiano que es pernicioso en su forma y naturaleza.

Colombia, Brasil, Zambia, Belarús y Tanzania llamaron a la prevalencia del Derecho Internacional, de los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, repudiaron también la naturaleza extraterritorial de la política genocida, al tiempo que resaltaron la firmeza del pueblo cubano para sacar adelante a su gran país frente al bloqueo.

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