Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Buenos días, Revolución… Buenos días, «América»

Para un lunes de historia hay flores en el jardín y un buen sol de verano que saludan a la Embajada cubana en Washington

Autor:

Juana Carrasco Martín

WASHINGTON.— HOY se alza desnuda. Me estremece el saber que mañana se vestirá con la más hermosa gala.

El asta de la bandera ante la casona del 2630 de la calle 16 del NorthWest de Washington se yergue firme, tal y como las columnas de la dignidad y la resistencia del pueblo cubano que han conducido a este día en batallar de más de medio siglo. Y todavía falta…

La casona del 2630 de la calle 16 del NorthWest de Washington.

Y creo ver allí el espíritu de Langston Hughes, el poeta negro de esta que se autoproclama «América», el amigo de nuestro Nicolás Guillén, y recuerdo aquellos comprometidos versos suyos dedicados a la rusa, la de Octubre. También lo hubiera dicho para la nuestra:

Buenos días, Revolución:

Eres la mejor amiga

que tuve jamás,

Vamos a andar muy juntos desde ahora.

Es la voz del pueblo llano y sencillo la que pudiera estar hablando así. La de los amigos que nos han acompañado perseverantemente fieles a la justicia.

Casi ya finaliza la primera fase del proceso iniciado el pasado 17 de diciembre entre Cuba y Estados Unidos. Mañana, lunes 20 de julio de 2015 —tras 54 años de distanciamiento total— se restablecen las relaciones diplomáticas y se abrirá nuestra Embajada en Washington.

Hay una página nueva en una historia común llena de altibajos, de encuentros y desencuentros, y mucho más de enfrentamientos…

Una historia larga y sostenida, porque geográficamente somos vecinos, que ahora entra en una nueva etapa o fase, que llaman oficialmente «proceso hacia la normalización de las relaciones». Será compleja, dura y delicada, de tanteos, pasos adelante y quizás hasta retrocesos; de aprendizaje, necesitada de mucha voluntad y hasta de comprensión, conocimiento y reconocimiento mutuos. Sin duda, larga y difícil.

Pero la intención es recíproca, lo decía el Presidente Raúl Castro en su carta a Obama: «Desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación entre nuestros pueblos y gobiernos».

No puede ser de otra manera en un mundo convulsionado donde se hace tan necesaria la convivencia, que no significa tener idénticas visiones y objetivos para mirar a los suyos y a los otros. Cuba apuesta por la paz.

Queda atrás, pero no se olvida, el 19 de mayo de 1979, cuando Omega 7 detonó una bomba en el edificio de la Seccción de Intereses, que hizo más daño a la vecina Embajada de Lituania. No fue aquel ni el primero, ni el único golpe artero que esperan por justicia.

Están presentes en nuestra memoria como nación la hostilidad hacia nuestra independencia, expresada en acciones y documentos desde el presidente John Quincy Adams (1825-1829), y su secretario de Estado, Henry Clay, quienes estaban convencidos de que la independencia de Cuba y Puerto Rico afectaría sensiblemente los intereses hegemónicos de Washington, hasta el recrudecimiento del bloqueo implementado por George W. Bush, el hijo.

No podemos dejar a un lado que esa criminal sanción impuesta en 1962 sigue vigente y continúan hoy en día las multas a entidades financieras por negociar con nuestro país.

Hoy es la vindicación de Cuba. Sí, tal y como la expresó José Martí en su carta al Director del diario The Evening Post, escrita en 1886. Sí, aquí estamos diciendo: «Amamos a la patria de Lincoln, tanto como tememos a la patria de Cutting».

La historia tiene de sobra para ver y reflexionar. En estas vísperas es bueno también mirar a lo que desde nuestros orígenes como naciones en lucha por la independencia y la soberanía, nos unió.

Al ejército que dispuso España para ayudar a la emancipación de las 13 Colonias, y lo conformaron criollos de Cuba y las tropas de los batallones de Pardos y Morenos de La Habana, que alcanzaron decisivas victorias en las Floridas en 1778 y 1779. Al valeroso Henry Reeve, «El Inglesito» que era estadounidense de Brooklyn, y que diera su vida por la independencia cubana, el 4 de agosto de 1876 en la zona de Colón-Cienfuegos, donde comandaba las tropas que operaban allí como parte de las fuerzas maceístas.

A los médicos de la Henry Reeve no les permitieron socorrer al pueblo de Nueva Orleans, pero han repartido vida en América Latina, África y Asia. Foto: Cubadebate.

Como reconocimiento al internacionalismo y a la solidaridad de aquel soldado de las fuerzas antiesclavistas norteñas en la Guerra de Secesión de su país, que se unió a las filas del Ejército Libertador y llegó a ser General mambí, nuestros médicos y profesionales de la Salud llevan su nombre desde la tragedia del Katrina.

Incomprensiones intolerantes no permitieron que pudieran socorrer al pueblo de Nueva Orleans en su tragedia ahogada en aguas ciclónicas. Sin embargo, han llevado su nombre al Paquistán desolado por terrible sismo, al África central en altruista y ejemplar misión para enfrentar la epidemia de ébola, y entre otras misiones de emergencia está culminando su labor de igual propósito en Nepal: salvar vidas humanas.

En ese espíritu, queda mucho por hacer.

Con el restablecimiento de las Embajadas a los 54 años, siete meses y 17 días de haber roto diplomáticamente (3 de diciembre de 1961) se inicia este 20 de julio una fase nueva en el proceso de normalización de las relaciones para el que Cuba ha expuesto pública y reiteradamente que han de discutirse los problemas acumulados por más de medio siglo.

Debe encontrárseles solución con la voluntad de ambas partes: no podrá haber relaciones normales si no se levanta el bloqueo y se da salida justa a otros problemas como la devolución del territorio cubano de Guantánamo, ocupado por la Base estadounidense, el cese de las ilegales transmisiones radiales y televisivas, la eliminación de los programas subversivos y la compensación al pueblo cubano por los daños materiales y humanos provocados por tanta hostilidad y agresión.

Los pasos dados por el presidente Barack Obama pudieran tener zancadas de mayor proporción para evitar también el aislamiento a que fue llevado su país respecto al resto del hemisferio, a la porción vigorosa que Martí llamó Nuestra América y que requiere del trato respetuoso.

Este lunes, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, reinaugurará la Embajada y será protagonista de otro hecho para los anales: por primera vez en más de medio siglo un Canciller cubano visitará el Departamento de Estado donde, según el portavoz de esa entidad, sostendrá una «conversación sustancial» con el secretario de Estado, John Kerry, y agregaba el funcionario: «Será mucho más que un apretón de manos y una foto», e incluirá «una conversación significativa».

No se especula si decimos que esa sustancial conversación tendrá el mismo tono de las negociaciones que llevaron a este 20 de julio: respetuosas y en pie de igualdad.

Como dijera el Presidente Raúl Castro en su reciente discurso ante la Asamblea Nacional, «se trata de fundar un nuevo tipo de lazos entre ambos Estados, distintos a los de toda nuestra historia común».

El equilibrio del mundo, del que hablaba el Apóstol, más necesario hoy que nunca antes, pasa también por esta Embajada a punto de abrir sus puertas.

Vea además:

Alocución del Presidente cubano Raúl Castro, el 17 de diciembre de 2014

Discurso del presidente Barack Obama, el 17 de diciembre de 2014

Comienza diálogo Cuba-Estados Unidos para el restablecimiento de relaciones diplomáticas (+Fotos)

Prosiguen este viernes las conversaciones Cuba-EE.UU.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.