Necesidad ineludible de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños: actuar unidos y cohesionados

Paz, acompañada de justicia social, igualdad y soberanía, expusieron como objetivos la mayoría de los dignatarios reunidos en Quito durante la IV Cumbre de la Celac, en el esfuerzo común que permita consolidar el bloque de concertación que tiene retos y peligros en la actual coyuntura económica y geopolítica mundial

Autores:

Juana Carrasco Martín
Yailé Balloqui Bonzón
Nyliam Vázquez García
Marylín Luis Grillo
Enrique Milanés León

La IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) concluyó este miércoles en Quito con el empeño de buscar fórmulas que permitan a la región consolidar su proceso integracionista, levantarse ante los efectos de la crisis económica internacional y preservar a América Latina y el Caribe como una zona de paz.

Representantes de las 33 naciones latinoamericanas y caribeñas que integran el bloque estuvieron presentes en la reunión.

Luego de la sesión inaugural en horas de la mañana, abierta  por el Presidente anfitrión, Rafael Correa, los mandatarios pasaron al llamado retiro, la reunión privada a puertas cerradas, para luego, en horas de la tarde, iniciar las intervenciones en plenario.

Al hacer uso de la palabra en la apertura de la magna cita, Correa llamó a desarrollar y potenciar el papel del bloque regional, porque, dijo, necesitamos un organismo latinoamericano y caribeño capaz de defender los intereses soberanos de sus miembros.

Por lo que, consideró, la Celac, en el mediano plazo, debe reemplazar a una Organización de Estados Americanos (OEA), que jamás funcionó adecuadamente, pero que hoy es más anacrónica que nunca.

«¿Por qué tenemos que discutir nuestros problemas en Washington? ¿Cómo se puede sostener la irracionalidad de que la sede de la Organización de Estados Americanos esté en el país del criminal bloqueo a Cuba, bloqueo que incumple abiertamente la Carta Interamericana fundacional de la OEA?», se preguntó el presidente ecuatoriano.

La Celac, reflexionó, debe ser el organismo indicado para discutir los asuntos de la parte sur del continente, mientras que la OEA debería convertirse en el ente de los problemas del norte, pues «las Américas al norte y al sur del Río Bravo son diferentes».

Correa también habló en torno a la necesidad de la creación de un sistema nuevo de derechos humanos latinoamericano y caribeño sin dobles estándares ni distorsiones geopolíticas.

Por otra parte, celebró que la región sea considerada zona de paz, sin embargo, recordó que la paz no es solo ausencia de guerra, sino presencia de justicia, de dignidad y de oportunidades para todos.

Niños y jóvenes del Ballet Folclórico Jachiggua saludan a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Foto: Cancillería de Ecuador

Los países tienen la palabra

Uno de los primeros oradores de la tercera sesión de la jornada fue el presidente venezolano Nicolás Maduro, quien recordó que la Celac está en días de consolidación y comienza a ser una comunidad entre iguales.

El mandatario bolivariano propuso poner en marcha «un plan táctico anticrisis económica» para enfrentar la que atraviesa la región.

Venezuela, acosada por los factores del poder imperial, agradece el apoyo para que el gobierno de Estados Unidos derogue el decreto contra el pueblo de Bolívar, señaló Maduro.

Hemos aprendido a unirnos y a respetarnos en la diversidad de lo que somos y de lo que hemos sido. Hay que cuidar celosamente esa unidad, sentenció.

El respaldo a la nación bolivariana fue ampliamente difundido entre varios de los presidentes de la región. Cuba, en la voz del Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, reiteró el respaldo a Venezuela y exigió el cese del hostigamiento por parte de Washington.

A cuidar y conservar el mayor patrimonio con que cuentan América Latina y el Caribe: la paz, llamó el presidente de Bolivia, Evo Morales, pero, reflexionó, esa paz tiene que venir acompañada de justicia social, igualdad y soberanía, dignidad, identidad. Sin estos valores en vano podemos seguir pregonando la paz.

«Nuestro deseo es que la Celac se fortalezca y consolide como ente integrador de los pueblos soberanos de Latinoamérica, libres de toda dominación imperial y capaces de garantizar el proceso de liberación en el continente, la paz y la justicia social», señaló Evo Morales ante los jefes de Estado y Gobierno y remarcó el deseo de tener una Celac libre del dominio imperial, soberana e independiente.

En ese mismo sentido, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, aseguró que el bloque regional tiene el valor de unir a todos los países de la región, por lo que necesitamos aprovechar el contexto porque urge una voz propia para enfrentar los retos globales y el diálogo con países poderosos, consideró.

Es por ello que la Celac es la plataforma para solucionar los problemas de la región, según afirmó el presidente panameño Juan Carlos Varela, quien además destacó la importancia del multilateralismo para América Latina y el Caribe, y señaló que esta será la vía para enfrentar los desafíos de la región y la «Celac es la plataforma para solucionarlos».

Como un «emblema de solidaridad de nuestros pueblos», calificó a la Celac el mandatario mexicano Enrique Peña Nieto. Agregó que es vital «colaborar en democracia y permanecer unidos». En nombre de su país, el mandatario felicitó el proceso de paz en Colombia. «México hace votos por la paz», dijo.

Para Bogotá y su diálogo para poner fin al conflicto armado, a punto de concretarse en marzo próximo, el apoyo de las naciones miembros de la Celac fue prácticamente unánime. A su turno, el presidente Juan Manuel Santos reconoció el sustento regional y confirmó que su país ya está saliendo de esta guerra tan sangrienta y que ha afectado tanto a Colombia como al resto de la región.

Los miembros de ese grupo ya expresaron su disposición para integrar como observadores una misión política financiada y coordinada por Naciones Unidas (ONU), la cual verificará algunos puntos que emanen del acuerdo.

La acostumbrada foto de familia reúne a los mandatarios y jefes de delegaciones en la Mitad del Mundo. Foto: Cancillería de Ecuador

Consolidar el bloque

Sobre la consolidación de la Celac, a cinco años de su fundación, hablaron varios Jefes de Estado o Gobierno presentes en la cita.

El presidente de Guatemala Jimmy Morales, llamó a los 33 países a sumar esfuerzos para promover el desarrollo sostenible y la inclusión social de los pueblos de la región.

Mientras, el costarricense Luis Guillermo Solís instó al mecanismo a superar los desafíos que persisten en cuanto a igualdad de género.

En su intervención en la IV Cumbre del bloque, el presidente Solís llamó a eliminar la segmentación del trabajo por sexo, núcleo principal de los desafíos en esta materia, dijo.

Oscar Ortiz, vicepresidente de El Salvador, llamó al fortalecimiento del bloque para tener la capacidad de incidir de manera más proactiva ante otras instancias extrarregionales, al tiempo que su homólogo uruguayo, Raúl Sendic, exhortó a seguir cumpliendo la misión de sacar a la gente de la pobreza y estar pendientes de sus necesidades. «La educación es la herramienta más importante que tenemos para un cambio estructural de nuestras sociedades», reflexionó.

Con esa afirmación coincidió Eladio Loizaga, ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, al afirmar que «la formación del capital humano es la prioridad. La educación es la llave del desarrollo de los pueblos», señaló.

En una breve intervención, Ricardo Álvarez, vicepresidente de Honduras, llamó a apostar por el sueño latinoamericano y caribeño de unidad.

«En este foro nuestros países están bien representados» y repercuten ante la comunidad internacional, algo de lo que no gozan otras naciones en desarrollo, expresó, por su parte, el canciller de Belice, Wilfred Elrington.

El vicepresidente brasileño, Michel Temer, destacó que la Celac es un bloque sólido y que resulta vital la integración con otros mecanismos regionales y explotar las potencialidades de la región. Temer valoró como muy positiva la ampliación de los contactos externos de la Celac a través de los Foros con la Unión Europea, China y otras zonas importantes.

«La interdependencia ya es parte de nuestra identidad como región y la interacción es parte del potencial de nuestra unión», declaró durante su intervención la vicepresidenta argentina Gabriela Michetti.

Evo Morales remarcó el deseo de tener una Celac libre del dominio imperial, soberana e independiente. Foto: El Ciudadano

El caribe vulnerable

El hambre, el cambio climático y las amenazas al sistema financiero de la región centraron los discursos de los dirigentes de las naciones caribeñas en la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

El primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, llamó al bloque a priorizar la eliminación del hambre en los próximos 15 años Si trabajamos en ese sentido, apuntó, lograríamos algo sorprendente. Por su parte, el presidente de Guyana, David Granger, se refirió a la vulnerabilidad de las islas del Caribe ante el cambio climático, así como a otros fenómenos como el narcotráfico y las migraciones ilegales. Problemas comunes requieren esfuerzos comunes, declaró.

De igual forma, el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, alertó que el sistema bancario financiero tildó el área como de alto riesgo para los servicios financieros, una afirmación que no se sustenta y tiene graves efectos, denunció.

Browne calificó esta situación como una amenaza y advirtió que varias naciones caribeñas podrían sufrir las consecuencias.

La canciller de Barbados, Maxine McClean, señaló que su país se enorgullece de las posiciones comunes sobre cambio climático en el marco de la Celac. «Este puede ser un foro de apoyo que dé valor a sus miembros», señaló, y llamó a asegurar que las posiciones de los grupos subregionales no se quiebren.

El tema climático también fue abordado de forma consensuada por el presidente de Guyana, David Arthur Granger, así como por los cancilleres de Bahamas, Frederick Mitchell; de Suriname, Niermala Badrising; de Dominica, Francine Baron y el ministro del Desarrollo Económico de Granada, Oliver Joseph.

La presidencia pro témpore fue asumida por la República Dominicana.
Foto: Cancillería de Ecuador

República Dominicana asume presidencia pro témpore

De una forma «sencilla pero sentida», como la calificara el presidente Rafael Correa, este le entregó la presidencia pro témpore al mandatario dominicano Danilo Medina, quien tendrá a su cargo la dirigencia del bloque durante el 2016.

Luego de recibir la presidencia, el Jefe de Estado dominicano destacó que su Gobierno trabajará con ahínco en el impulso de la agenda pautada durante este ciclo dentro del mecanismo de concertación.

Han sido muchos los esfuerzos en el hemisferio para alcanzar un espacio como este y República Dominicana se centrará en «dar el mayor impulso y entusiasmo a este foro político».

Este período que le corresponde asumir a la nación caribeña, el mundo y en particular América Latina y el Caribe enfrentan numerosos desafíos ambientales, económicos, políticos, ideológicos. Una suma inmensa de dificultades que solo la política podrá resolver, aseveró el mandatario dominicano.

El encuentro bilateral entre los presidentes Nicolás Maduro (Venezuela) y
Juan Manuel Santos (Colombia). Foto: Prensa Presidencial Venezuela

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