Talibán y EI se disputan masacre en Pakistán

Mientras el mundo condena un atentado que dejó cerca de 70 muertos y más de cien heridos, dos grupos terroristas discuten el crédito del ataque

Autor:

Juventud Rebelde

NUEVA YORK, agosto 8.— El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó este lunes el ataque suicida contra un hospital de la ciudad pakistaní de Quetta que dejó 69 muertos, un acto violento que calificó de «particularmente abominable» al ir dirigido contra civiles indefensos.

A través de un comunicado, Ban llamó al Gobierno de Pakistán a hacer «todo lo posible por garantizar la seguridad de la población y llevar a los responsables ante la justicia», informó EFE.

El titular de Naciones Unidas transmitió sus condolencias a las víctimas y a sus familias y comunicó su «solidaridad con el pueblo de Pakistán».

Desde Islamabad, la agencia Xinhua reportó que el ministro de Estado para el Interior de Pakistán, Baleegh ur Rehman, informó a la Asamblea Nacional que se confirmó la muerte de 69 personas y que al menos otras 108 resultaron heridas en el atentado en el pabellón de urgencias del Hospital Civil de Quetta, urbe del suroeste del país.

El superintendente médico del Hospital Civil, Abdul Rehman, señaló que los heridos son atendidos en tres hospitales de Quetta, incluyendo el propio Hospital Civil, sin embargo no mencionó la condición de los heridos.

Por lo menos tres canales locales de televisión habían citado previamente declaraciones del ministro de Salud de la provincia de Baluchistán, Rehmat Baloch, quien dijo que el número de muertos por la explosión era de 93. La prensa local reportó que entre los muertos hay 25 abogados y dos periodistas, profesiones que suman muchos heridos.

Reportes de la prensa informaron que el Ejército proporcionó una nave C-130 al Gobierno provincial para utilizarla como ambulancia aérea.

El escuadrón de eliminación de bombas dio a conocer que la explosión fue perpetrada por un atacante suicida que portaba entre ocho y diez kilogramos de materiales explosivos.

La explosión ocurrió cuando un gran número de abogados y periodistas estaban reunidos en el Hospital Civil de Quetta para recoger el cuerpo del presidente de la Asociación de la Barra de Baluchistán (ABB), asesinado en su vehículo por desconocidos.

Según Notimex, el grupo extremista Estado Islámico (EI) en Pakistán y el Talibán pakistaní se disputan la responsabilidad del atentado.

El primer ministro Nawaz Sharif expresó su «profunda pena y angustia por la pérdida de preciosas vidas humanas» y prometió dar con los responsables.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.