¿Presidente o Presidenta? Un rompecabezas de 50 piezas

Hoy Estados Unidos decide. No solo quién estará al frente de la Casa Blanca, también cuál partido controlará las cámaras del Congreso, a los gobernadores en 12 estados, y hasta se pronunciará por muy diversas propuestas legislativas

 

Autor:

Juana Carrasco Martín

Se tensaron al máximo las cuerdas del proceso electoral en una de las campañas más inéditas y también sucias en la historia de Estados Unidos. Originales, por el ascenso de aspirantes ajenos a las maquinarias de los dos grandes partidos, el demócrata y el republicano —incluso uno de ellos, Donald Trump, es el candidato a Presidente por el Grand Old Party—, e indecorosas por el grado de los insultos entre los dos principales contendientes —Hillary Clinton por el lado demócrata.

Hasta el último momento Trump y Clinton corrieron de un estado a otro —incluso en alguno que no había tenido atención de los contendientes—, pero sobre todo en aquellos que aportan mayor votación y su posible resultado estaba, al amanecer de este martes 8 de noviembre de 2016, con un signo de interrogación porque las no siempre infalibles encuestas daban muy poco margen de diferencia en las predilecciones de los votantes.

Las encuestas finales arrojaban más incertidumbre y los titulares de publicaciones especializadas no favorecían certezas a pesar del 65,7 por ciento de chance para ganar de la demócrata y hacer historia como primera mujer presidenta en la historia de EE. UU. que le daban algunos.

Los peores augurios provenían de Nate Silver, un analista o gurú de estos procesos que se ha hecho famoso por acertar en sus predicciones y ahora salió con que Hillary está a un estado de perder. «No está en una posición terriblemente segura», dijo.

En un brote de optimismo, Reince Priebus, presidente de la Convención Nacional Republicana, declaraba a CBS que si Donald Trump ganaba el estado bisagra o péndulo (aquel que no tiene tendencia fija y puede votar por cualquiera de los dos partidos) de Michigan, ganaría la presidencia.

Nuevas encuestas arrojaban diferencias a nivel nacional de entre seis y cuatro puntos, siempre a favor de la candidata. Según el sondeo de Monmouth University: Clinton 50 por ciento; Trump 44 por ciento; cuatro por ciento para Gary Johnson, nominado por el Partido Libertario (que resta votos al republicano); y el uno por ciento para la doctora Jill Stein, del Partido Verde.

Sí, son cuatro los aspirantes aunque los medios e incluso las autoridades electorales no le hayan hecho ningún caso a Johnson y Stein, con una visión muy «democrática» del proceso que, definitivamente, no responderá a la mayoría, esa que nunca acude a votar porque no cree o le es indiferente quién le gobierna. Se sabe que la abstención es la principal característica en el martes laboral de las urnas.

A pesar de estos temblores tardíos provocados por la carta del director del FBI sobre el descubrimiento de nuevos correos electrónicos de Clinton, la confianza de la campaña demócrata se estabilizó luego que este lunes James Corney —tras críticas lacerantes desde todos los puntos cardinales de la política estadounidense— dijo que estos e-mails no cambiaban su conclusión de que la ex Secretaria de Estado no debía enfrentar cargos criminales por usar su dirección privada en asuntos oficiales.

Un cercano a Clinton le dijo a la publicación The Hill que esperan ganar entre 310 a 320 de los votos electorales cuando se requieren 270 para poder entrar por la puerta ancha de la Casa Blanca con contrato de cuatro años. Tal victoria en avalancha provendría del voto temprano que parece haber sido masivo entre los hispanos, y por supuesto este va para Clinton habida cuenta de la manifiestamente reiterada posición antimigrante de Trump. En Florida, un estado clave, cerca de seis millones de personas ya habían votado este domingo.

Por si acaso, diría el Partido Demócrata, el mismísimo presidente Barack Obama estuvo el domingo en Florida, y este lunes en New Hampshire y Michigan, desacreditando a Trump como un peligro para Estados Unidos si llega a la Oficina Oval.

El analista político Tom Engelhardt, en TomDispatch, escribió no sin razón: Decir que esta es una elección infernal es insultar al infierno.

Hay mucho para entretenerse siguiendo lo que ocurra este martes. El miércoles, Estados Unidos debe tener nuevo inquilino en la Casa Blanca y el mundo comenzará a saber a qué atenerse cuando tome posesión el 20 de enero de 2017.

Colegio Electoral y votos electorales

Estados Unidos elige al Presidente y al Vicepresidente de manera indirecta y el Colegio Electoral es el proceso destinado para ello desde 1787, por decisión de los autores de la Constitución, que dieron ese poder a los estados, que actualmente son 50, y cada uno cuenta con los votos electorales que suman el número de sus senadores más el de sus representantes.

Los senadores son dos por cada estado, pero los representantes —435 en total— varían de acuerdo con el número de sus habitantes. El Distrito de Columbia —donde está la capital, Washington—, tiene tres votos electorales.

Por tanto, hay estados que proporcionan mayor cantidad de votos electorales, de ahí su importancia en las elecciones presidenciales en las que para ser Presidente se deben obtener 270 votos electorales de los 538 del Colegio Electoral.

Hay otra variante en este rompecabezas de 50 piezas: en 48 estados el candidato presidencial que recibe la mayoría de votos de los ciudadanos también recibe TODOS los votos electorales de su estado. Sin embargo, Maine y Nebraska dividen sus votos electorales, proporcionalmente a la votación, entre todos los candidatos.

Matemáticamente es posible ganar la mayoría de los votos del Colegio Electoral, pero no el voto popular. Eso significa que un candidato puede ganar una combinación de estados hasta alcanzar los 270 votos sin haber ganado la mayoría de los votos individuales de los ciudadanos en todo el país. Esto ha pasado cuatro veces en la historia de las elecciones de Estados Unidos, la más reciente en el año 2000.

Otras votaciones del 8 de noviembre

El Congreso o poder legislativo define las normas que rigen al país, constituye contrapeso del ejecutivo, por eso la contienda en el Congreso es tan importante como la presidencial.

—Se eligen los 435 representantes de la Cámara. Una votación que se realiza cada dos años, que corresponden al período legislativo de ese órgano del Congreso. Dentro de dos años serán las elecciones llamadas de medio tiempo.

—Será también sometido a votación un tercio de los cien senadores, cuyo mandato es válido por seis años, y también el proceso de las urnas en este caso ocurre cada dos años en las elecciones de medio tiempo.

Es importante conocer que de los 34 curules a consulta en las urnas 24 están en poder republicano y diez son de los demócratas. De ahí que esté en juego el control de esa decisiva rama legislativa que tiene el poder de obstruir la administración presidencial si es del partido opuesto, como ha sucedido con el Gobierno de Barack Obama, quien ha puesto también en práctica sus poderes ejecutivos decidiendo órdenes y decretos, pero sin carácter de Ley.

Hay algunas contiendas clave para el control del Senado, como las que se han dado este año en Carolina del Norte, Pennsylvania, Nueva Hampshire, Missouri, Indiana y Nevada.

—En 12 estados se elige gobernador: Delaware, Indiana, Missouri, Montana, Nueva Hampshire, Carolina del Norte, Dakota del Norte, Oregon, Utah, Vermont, Washington y Virginia Occidental. En cinco de ellos buscan reelección.

—Consultas públicas se realizaran este martes en 35 estados, donde un Sí o un No decidirán sobre temas como el control de las armas en poder de los ciudadanos, el sistema de salud pública en California, Colorado, Nevada y Washington, la legalización de la marihuana para uso medicinal o «recreativo», el salario mínimo en Arizona, Colorado, Maine y Washington, mientras en Dakota un referéndum determinará para reducir el salario mínimo juvenil, prohibir el uso de bolsas plásticas en los supermercados u obligar a usar el condón en la industria de la pornografía.

—25 ciudades elegirán alcalde, y otras irán a votar también por sus consejos locales.

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