Siete consejos para conductores jóvenes

Profesor Manuel CalviñoProfesor Manuel Calviñodigital@juventudrebelde.cu
13 de Julio del 2006 9:07:02 CDT

El número siete es uno de los más controvertidos. Unos hablan de coincidencias: los días de la semana, las notas musicales, los colores del arco iris, los pecados capitales, las artes, las maravillas del mundo, y muchos más. Otros hablan de destino: Tupac Shakur, el mítico rapero, nació un día 16 (1+6=7). Un 7 de febrero fue condenado a prisión. Los disparos que causaron su muerte se produjeron un día 7 de septiembre. Sobrevivió a la agresión por 7 días. Murió a las 4:03 pm (4+0+3=7) cuando apenas tenía 25 años (2+5=7). Nuestro Carlos Varela, empedernido «rockeador» de sueños, escribió su hermosa diatriba generacional simbolizada por el número 7, que también da título a su excelente álbum.

Hace algunos años, preparé para mis hijos un pequeño listado de consideraciones mínimas y esenciales desde las que intentaba salvaguardar su vida y las de otros. El resultado fue «7 consejos» que quiero compartir con ustedes. Espero que no tengan que leerlo siete veces, o esperar siete días para ponerlos en práctica. Así dije a mis hijos y les digo a todos los jóvenes conductores.

CUIDA EL CARRO

Este no es el primero por casualidad. Si no hay carro, no hay posibilidad de manejarlo. Cuidar el carro supone estar seguro antes de usarlo de que «todo anda bien». Cerciórate de que está en condiciones de responder a tu control. Si no, entonces posterga la salida.

ELIJE TUS ACOMPAÑANTES y PONLE LAS REGLAS

Si bien elegir la compañía es un buen consejo hasta para andar a pie, cuando vas a manejar es fundamental. El comportamiento de un conductor estará influido por las personas que monta en el carro. Si te hablan sin parar y te quieren hacer partícipe de la conversación, estarás reduciendo atención al volante. Si fuman, entonces te estarán llenando los pulmones de aire enrarecido, te molestará el humo y acabarás por manejar a disgusto. Empinarse botellas en el carro… Qué te voy a decir: NO. Quienes te pidan «apúrate», «písalo» no son tus amigos. El amigo de tu enemigo, es tu enemigo.

NO HAY QUE LLEGAR RÁPIDO. LO IMPORTANTE ES LLEGAR

La velocidad es uno de los peores enemigos del conductor. Especialmente de las personas jóvenes. El apuro, el hacerlo ya, forma parte importante de tu modo de ser. Pero rápido y disfrute no se llevan bien. Si de manejar se trata entonces la contradicción se agudiza. Uno sabe cuando va «demasiado lento» y sabe cómo remediarlo, pero cuando te enteras que «ibas demasiado rápido» ya es tarde. ¿Se te ocurriría para ir a una fiesta ponerte unas zapatillas deportivas e ir corriendo? Seguramente dirás que no. Para qué «tanto apuro».

PON TUS SENTIDOS A FUNCIONAR EFICIENTEMENTE

Manejar requiere del buen funcionamiento de los siete sentidos (otra vez «siete»). No me he equivocado. Además de los cinco sentidos sensoriales, se necesita del «sentido común» y del «sentido del deber». Para que funcionen bien y te lleven de manera segura hay que evitar maltratarlos. ¿Quiénes maltratan a los sentidos? las bebidas alcohólicas, los estupefacientes, el cansancio, la falta de sueño, el estrés. La música a volúmenes ensordecedores.

DEJA LOS PROBLEMAS FUERA DEL CARRO

Será difícil que no encuentres razones para molestarte antes de sentarte al timón. Tuviste una discusión con tu pareja, pasaste una situación desagradable en la universidad o en el trabajo, te han puesto una multa que consideras injusta… y estás molesto. Molesto quiere decir bravo, tenso, fuera de control. ¿Quién no sabe lo que es estar molesto? Puede suceder. Lo que no puede suceder es que esa molestia sea «la conductora» del carro. A los problemas no se les concede licencia de conducción. Déjalos afuera. Quien maneja sin los problemas se está evitando un gran problema.

HAY QUE SABER CEDER PARA PODER VENCER

«Él es quien tiene que parar». Es verdad. Te puede suceder que tropieces con un conductor irresponsable. Ellos abundan. Pero su irresponsabilidad no puede desencadenar la tuya. Aunque lleves la razón, en situaciones de riesgo, es mejor ceder. Tener la razón no siempre es suficiente. Llevamos en sangre la defensa de nuestros derechos. Pero el primer derecho que hay que defender es la vida. Es mejor renunciar momentáneamente a la razón y salvarse del peligro. Ceder es en ocasiones la mejor manera de vencer.

TEN CONCIENCIA DE TU VULNERABILIDAD

No funciones con las rituales frases de «eso a mí no me va a pasar», «yo sé lo que tengo que hacer», «eso no tiene nada que ver». No son buenas formas de pensar cuando de ser un «conductor responsable» se trata. Reconoce tus limitaciones y estarás cultivando tu cuidado y precaución. Identifica tus puntos débiles como chofer y estarás fortaleciendo tu responsabilidad. Profundiza tu paciencia y tu tolerancia y estarás alejando tu vida y la de los demás de peligros fatales. Robustece tus valores —la honestidad, la sensibilidad interpersonal, el amor a la vida, la inteligencia— e inevitablemente tus manos se posarán sobre el volante de un modo más humano y productivo. Crece como persona y harás crecer la vida. Tú puedes. Está en tus manos.

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