A cinco años de las sentencias

Autor:

Juventud Rebelde

El próximo martes, 12 de diciembre, se cumplirán cinco años desde que la jueza Joan Lenard dictara la primera sentencia en el caso de los Cinco, contra Gerardo Hernández Nordelo, luego lo haría al día siguiente contra Ramón, el 14 de diciembre contra René, el 18 contra Fernando y, finalmente, el jueves 27 de diciembre de 2001 contra Tony, cerrando con ello el proceso en la Corte Federal del Distrito de Miami Dade.

Culminaba así una primera etapa judicial ardua en la cual los abogados y acusados se habían empeñado a fondo para demostrar su inocencia, para presentar la triste y cruel paradoja de que mientras los luchadores contra el terrorismo eran presentados como terroristas por la Fiscalía y juzgados como espías, los verdaderos terroristas se mostraban como testigos en su contra y se paseaban por la calles de Miami.

Aquellas cinco jornadas de audiencia de sentencia fueron también oportunidad para que los cinco acusados expusieran sus brillantes alegatos, que pasarán a la historia judicial de Estados Unidos como un raro ejemplo donde la verdad, la dignidad y la vergüenza surgían con elocuencia y valentía del banquillo de los acusados, mientras que la patraña y el crimen eran defendidos por la Fiscalía, y la cobardía afloraba en el estrado de la jueza.

A cinco años de aquellos alegatos, luego de haberlos releído varias veces, todavía la emoción embarga al lector, cuando de ellos surgen voces que repiten que no era posible condenar a esos hombres. Sin embargo, la justicia norteamericana se hundió en la más negra ignominia y levantó un monumento a la desfachatez: culpables los inocentes; terroristas los luchadores antiterroristas guardianes de su pueblo; sancionados los hombres que merecen tributo y reconocimiento; presos los héroes.

A cinco años de las sentencias condenatorias, que, como se sabe, fueron luego revocadas (el 9 de agosto de 2005) por tres jueces de Atlanta, y restablecidas un año después, por otros diez jueces de ese Circuito de Apelaciones (fue ponente el juez Charles R. Wilson de conocida trayectoria en la Florida) lo que ha hecho que vuelva de nuevo el caso a los jueces iniciales de apelación, la defensa recién acaba de presentar sus resúmenes suplementarios que explican y detallan los temas que quedan aún pendientes de resolver por el tribunal, enfatizando en cuatro de los nueves temas pendientes:

—Que sea descartado el cargo 3, «Conspiración para cometer asesinato», por el cual fue sancionado injustamente Gerardo a cadena perpetua. Este cargo nunca fue probado, y sobre el mismo la propia Fiscalía, al brindar la Jueza sus instrucciones al Jurado sobre las circunstancias que debían estar presentes para que pudieran declarar culpable al acusado, había impugnado esas instrucciones, y manifestado que de mantenerse no sería posible condenar al acusado, a pesar de lo cual fue declarado culpable por el Jurado y luego sancionado por la Jueza a la pena máxima del delito imputado.

—Que sean revocadas las condenas impuestas por el cargo de «Conspiración para cometer espionaje», en base al cual fueron dictadas sanciones de cadena perpetua contra Gerardo, Ramón y Tony, imputación que, igualmente, carece de evidencias que la fundamenten, además de que las sentencias fueron dictadas más allá de los límites validos para que un juez pueda condenar a los tres acusados de por vida.

—La mala actuación de la Fiscalía, que violó los procedimientos y normas de actuación en el juicio, viciando el proceso de nulidad, y que contribuyó a aumentar más aún el prejuicio de un Jurado ya de por sí prejuiciado de origen contra los acusados.

—La aplicación indebida de CIPA (Ley de Procedimiento de Información Clasificada), a pesar de que no se había ocupado ningún documento secreto, o restringido, clasificado por el gobierno de Estados Unidos, lo que obstaculizó la defensa y contribuyó a crear un clima de intriga sobre las evidencias en perjuicio de los acusados.

Ahora la Fiscalía tendrá hasta el 17 de diciembre para presentar su contestación, y luego el expediente pasará a los jueces encargados de conocer de la apelación, todo lo que hace que de nuevo la batalla legal se concentre en el Onceno Circuito de Apelaciones de Atlanta, en busca de un fallo que eche por tierra las injustas condenas a cadenas perpetuas y las excesivas sanciones dictadas. Mientras tanto, los cinco inocentes llevan ya más de siete años presos.

Es por ello que a partir del 12 de diciembre se levantarán de nuevo los estandartes de la solidaridad con los Cinco en distintos escenarios, los movimientos de solidaridad unirán sus filas y marcharán en cuadro apretado contra la injusticia, para que el imperio recuerde que no descansaremos hasta que no se haga justicia, y los cinco patriotas regresen a la Patria.

Es así que en este diciembre del aniversario 50 del desembarco del Granma, del nacimiento del aguerrido Ejército Rebelde; de la celebración del 80 cumpleaños del invencible Comandante, el Padre de la Patria Nueva, cinco cubanos siguen firmes en cinco cárceles del imperio, confiados en que la lucha continúa, en que su pueblo no los abandonará jamás, y se yerguen sobre la injusticia ante la mirada atónita del enemigo desmoralizado, porque como dice Silvio en este libro que nos han regalado hoy (Que levante la mano la guitarra), «donde hay hombres no hay fantasmas».

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