32 °C La vida es la polilla más voraz de los manuales. Los destroza en segundos con sus evidencias. Los sepulta por inamovibles; porque ella es una corriente inquieta e impredecible, que se desborda o se encoge pero fluye irremisiblemente. Y no admite compuertas ni corsé. Bien lo dijo Heráclito de Efeso, aquel pensador de la antigüedad griega: No puedes bañarte dos veces en el mismo río.
Los manuales nunca nos han servido para guiarnos, como estrellas de Belén, en el azaroso camino de la Humanidad. Los hechos de la Historia se suceden tropelosos, muchas veces sin darnos tiempo, a los mortales enrolados, a entenderlos en toda su dimensión. Y al final de negaciones y afirmaciones, de flujos y reflujos, de continuidades y rupturas, se suceden los mundos y las sociedades, para que luego vengan las interpretaciones y análisis futuros, cuando ya uno es polvo y ceniza, nostalgia pura.
A los manuales y dogmas no escaparon incluso la dialéctica marxista, esa unidad y lucha de contrarios, y todos los instrumentales científicos que nos legaron Carlos y Federico, los dos sabios barbudos que lograron descifrar los latidos de la evolución histórica.
En mi librero las trazas se banquetean con ese Manual de Filosofía Marxista de la Academia de Ciencias de la URSS. Presiento que Konstantinov, Nikitin y otros glosadores —que la materia los tenga en la gloria— quedarán como eficaces amanuenses de la doctrina, y no podrán alcanzar la eternidad ni colgados de los talones de los inmensos Marx y Engels.
Aquellos manuales que a tiempo Ernesto Che Guevara vislumbró como hojas muertas, congeladas en el tiempo, no pudieron explicar por qué cayó el socialismo europeo, cuando los analistas soviéticos creían que ya rozaban el comunismo; ni tampoco por qué dos décadas después le sobrevive la Revolución Cubana, aun con todas sus dificultades y problemas, a despecho de sus precipitados «sepultureros».
Tampoco podrán esclarecer por qué Fukuyama falló al decretar el fin de la Historia con el desplome del Muro de Berlín y la desaparición de la «guerra fría». Las utopías insurgentes andan rearticulándose en pos de un socialismo de siglo XXI por la geografía de Martí y Bolívar, ante la mirada imperial que no perdona un descarrilamiento del viejo convoy.
Tampoco en Cuba valdrán receta, metodología ni vademécum algunos que nos señalen el camino y el cómo, para construir un socialismo más pleno; ni nos adiestrarán en tomar lecciones del fracaso europeo en aquella experiencia de socialismo real: qué errores y atavismos no podemos permitirnos el lujo de repetir, cuáles lastres soltar para que avance nuestra sociedad y se fortalezca en todos los órdenes.
Solo la inteligente combinación de la práctica con la teoría y la investigación, la dialéctica inconformidad con la propia obra, y la ágil posibilidad de revisarla y enmendarla constantemente entre todos, nos podrán conducir a un socialismo más eficaz e invulnerable.
A la papelera de reciclaje, junto a los dogmas, los manuales: esos derroches de celulosa que han devorado bosques, sin distinguir los árboles tozudos de la realidad.
Magnífico su trabajo: Lo que Ud expone son verdades irrebatibles, de esas pocas que querramos o no, tenemos que aceptar. Conservadores de derecha e izquierda: Lo único que no cambia es Dios para el creyente.
Mi leído José Alejandro; Los manuales casi nunca tienen el final que imaginó el autor por distintas razones dentro de este mundo cambiante. Un guapo "filoso" (no filósofo) de mi barrio me dijo una vez cuando acababa de comprar algunos productos por décadas de saparecidos de nuestros mercados: "Yo lo sabía Asere, el socialismo es el camino más largo para llegar al capitalismo". Hoy, a treinta años de mi partida de Cuba y viendo la nueva interpretación que se le están dando a aque- llos irrealizables manuales pienso a cada ra- to en lo dicho por aquel "filoso" y me digo: cómo se perdió tiempo con aquellos manuales tan visto debajo de las axilias de todo el que quería identificarse con ellos.Yo no sé si lo próximo será el del Siglo XXI lo que sí creo firmemente es que al futuro no hay que irlo a buscar sino traerlo al presente. Lo contrario sería ganar tiempo en un tiempo que no está para perderse. El primer beso a la primera novia no se repite. Modesto Reyes Canto.
La realidad está para transformarla y equivocarse es humano. Rectificar es de sabios y mucho más dificil para aquellos que se creen dioses. Un saludo solidario para el pueblo cubano.
Excelente, Pepe, como siempre. Y valiente, muy valiente. Bueno, ya nos tienes acostumbrados.
Mis respetos y felicitaciones al colega y compatriota ante todo. Aunque nos separan físicamente miles y miles de millas y de puntos de vistas otras tantas, vuestro escrito, "Sin Manuales y Dogmas" lo considero muy acertado. Sobretodo el último párrafo: “A la papelera de reciclaje, junto a los dogmas, los manuales: esos derroches de celulosa que han devorado bosques, sin distinguir los árboles tozudos de la realidad”. Ojalá que haya suficientes papeleras en nuestro país para comenzar de inmediato y que el embargo o bloqueo según el manual… no sea excusa.
Buen día José Alejandro. Soy un gran admirador de su trabajo. Me parece muy interesante su reflexion, Creo que todos los modelos, ya sean socialistas o capitalistas son imperfectos, y todos nos empezamos en tomar un lado (derecha o izquierda). Todos los extremos son malos y eso esta más que demostrado. ¿Por qué no encontrar un punto medio? ¿No sería lo más lógico? Existen modelos alternativos que nadie menciona, modelos democráticos con programas sociales muy buenos sin mencionar una economía estable y crecimiento, me refiero a paises como Chile. Seria bueno reflexionar sobre estas alternativas y no quedarnos estancados como siempre con la misma retórica de que el socialismo es bueno y el capitalismo es el demonio que nos viene a comer.
Para que perdure el socialismo, necesita "cara humana", pues, como bien dices, Pepe, nuestra vida es una corriente, y ninguna filosofia estática puede abarcar nuestras necesidades. La diversidad y el diálogo son la esencia de la vida humana. El blog de Pelayo Terry es de gran aporte a este desarollo cubano. http://cibereditor.blogcip.cu/general/a-puro-debate/#comments
Un artículo magistral del profesor "Pepe" Alejandro, quien utiliza el teclado como "mocha" a lo Maceo. Me suscribo a todos sus argumentos. !Un abrazo!
É verdade. Já dizia Lenin que o melhor livro não poderia substituir a riqueza da vida e do processo revolucionário muito rico em suas variações e que não se aprende a fazer revolução decorando frases revolucionárias sem qualquer efeito prático . O próprio Che foi o exemplo prático do trabalho vivo.Tudo isto é verdade.No entanto, também não posso ser dogmático em relação ao combate a esses Manuais soviéticos visto que muitas pessoas alienadas partiram para a compreensão da existência do Marxismo-Leninismo através deles. E pior, aqui no Brasil a direita se apropriou do direito de fazer o combate diário ao Manual de Konstantinov para dar combate ao próprio processo revolucionário , então em curso. Foi a partir da leitura deste e outros Manuais soviéticos que muitos tomaram consciência , inclusive para perceber suas próprias deficiências na própria prática política do dia-a-dia junto aos trabalhadores . E mais , foi a direita acadêmica encapuzada de "esquerda não dogmática" que trabalhou no sentido de lançar o pensamento gramsciano contra o pensamento leninista....É verdade , manuais dogmáticos não ,mas sempre lembrar que os livros mais insignificantes , de uma forma ou de outra foram, saõ e serão as fontes de inspiração para transformações em nossa vidas e que eles de uma maneira ou outra sintetizam os conhecimentos conceituais-científicos de certa época.Por essas razões sempre serão necessárias revisões em edições sucessivas. Saudações Socialistas deste "dinossauro" marxista-leninista inveterado .
Sencillamente excelente. Gracias por estas palabras...
Periodista, una vez más en el blanco, o en parte de el. Hoy no existe nada de dialéctica y sobran los dogmas impuestos y las interpretaciones aberradas de lo que es el verdadero socialismo. Y es solo el pueblo quien sufre el inmovilismo y la tozudez de un estado cada vez más ajeno a las a sus necesidades, parece que estamos viviendo en el país de las maravillas de Alicia, en el que nada tiene que ver con nada; y ustedes los periodistas tienen el deber sagrado de reflejar la realidad que les rodea...en fin es bien desalentador nuestro presente y futuro, cuánta frustración andante!
Muy de acuerdo, hay que saber discernir lo que sirve de lo que no. Pero no debemos ignorar las leyes que rigen las sociedades, la economía y la naturaleza porque querramos o no son leyes e ignorarlas sería una quimera o una pretención idealista. Ignorar una ley social o económica sería como lanzar una manzana para arriba y suponer que no va a caer.
Pepe, muy de acuerdo contigo, la vida es dialéctica, todo cambia y se transforma, sino el hombre no hubiera llegado hasta aquí, lo que fue bueno ayer quizás no lo es hoy, por qué seguir apegado sin cambio, el mundo de hoy, por suerte o por desgracia ya no es igual, sigue así Pepe, la inteligencia nunca pasa de moda.
Deseo llamar la atención sobre el comentario n° 6 firmado Joe, para que se vea no tanto la concepción política del firmante, sino la instrumentalización y/o tergiversación que este tipo de concepciones efectúan del texto que se comenta, creando así confusión. Por otro lado, por muy justas sean las ponencias contra los dogmas, me parece importante no caer en la trampa de "los manuales", para no explicar errores prácticos derivados del abandono del estudio no ya de las obras de Marx, Engels, Lenin, Gramsci, sino de los propios líderes nacionales, como Fidel y Che. Si bien la critica de éste último al manual de economia politica de la Urss no estuvo al alcance de la ciudadanía, diversos escritos de Che estaban en las librerias cubanas, entre los cuales, su famoso "El socialismo y el hombre en Cuba". Pero, aparte los escritos, numerosos y profundos, de ambos líderes, están sus límpidos ejemplos de vida revolucionaria, extensivos a sus compañeros de armas, como puntos de referencia para la colectividad cubana. Por lo tanto, los que ahora critican "los manuales" soviéticos, deberían también efectuar una seria auto-critica y, además, situar el desarrollo del proceso burocrático en las circunstancias internacionales en las que surgió la Revolución. Sin la ayuda de la Urss, Cuba revolucionaria es muy probable que no hubiese sobrevivido. Se recuerde el boicot económico efectuado por China en aquella época a Cuba, cuando le negó el envío de las indispensables cuotas de arroz para alimentar a la población cubana. Dicha ayuda, formalizada luego en acuerdos más complejos con toda la comunidad de Europa socialista, no podía ser totalmente gratuita. No se trata ya de los manuales, sino de la formación profesional de miles de cubanos en las universidades de dicho campo, con todo el influjo ideológico liminar y subliminar que corresponde. Tales masas de profesionales, al volver a su país, no podían percibir la administración de las instituciones del Estado de modo diferente a los esquemas recibidos, por mucha buena voluntad e imaginación que hubiesen deseado aplicar. No olvidar, además, que hasta una figura formidable como la del Che, fracasó en su empuje por establecer las bases de su modelo de desarrollo socialista para las condiciones de una sociedad subdesarrollada como Cuba. Me refiero al Sistema Presupuestario de Financiamiento, a mi juicio, la mejor arma para superar los problemas actuales que afectan a la sociedad cubana. Entonces, midamos las consecuencias que la dependencia económica y profesional de Cuba respecto al "Socialismo real" le ha significado. Los aspectos positivos del sistema socialista cubano, junto con la actitud ejemplar de sus dirigentes máximos fundadores, han conquistado hasta ahora la confianza y adhesión de las masas trabajadoras y de la mayoría de las juventudes, curiosamente, los menos favorecidos por el area del dólar y/o del peso convertible. Los favorecidos por estas divisas, son los que más empujan contra el "estatismo", el "partido monolitico", contra la "prensa-polea-de-transmisión-del poder central" y reclaman "democracia". La burocracia ha sido y es el peor enemigo de las revoluciones, pero no se la destruye con los falsos clamores de sirenas de los contrarevolucionarios en ciernes cubanos que el burocratismo y sobre todo el "periodo especial", han contribuido a generar, sino con la activa participación y ejercicio del poder por parte de los trabajadores socializados de la ciudad y del campo, y de las juventudes. Que el ejemplo y pensamientos del Che, y los de Celia Hart Santamaria, como joven producto de la Revolución, se difundan. Reitero que es indispensable que cada cubano se considere "partido y Estado", aunque no reuna los requisitos fijados para ser incorporado a él. Es un problema de "batalla de ideas", de cultura política "integral".