La economía, ¿y el economista?

Ricardo Ronquillo BelloRicardo Ronquillo Belloronquillo@juventudrebelde.cu
26 de Noviembre del 2011 21:15:53 CDT

No tendremos economía actualizada con un economista irrespetado. Cuba no solo está urgida de transformar la primera, sino también la dignidad del segundo.

Casi nada de lo que nos proponemos en la reconfiguración estructural y hasta moral del país en este terreno será posible si esa «columna» —en el sentido martiano de la palabra— no logra asentarse, sin el arrastre de añejos traumas y menosprecios, en la naturaleza misma de los cambios.

La víspera de este 26 de noviembre, en que estos profesionales celebran su día, recordé que un prominente Premio Nacional y venerable maestro en el tema me confesó que sus hijos no quisieron seguirle los pasos. Habían sido testigos silenciosos de lo «machucados» que estaban los de su oficio.

El cubanísimo y desalmidonado «machucado» trascendía los ingresos desajustados, con las consecuencias materiales y espirituales que implican para la familia o lo personal. Quienes por nuestro oficio tuvimos que estar al tanto de los dilemas del economista y el contador cubanos, sabemos que la laceración esencial fue la marginación que sufrieron sus responsabilidades dentro del entramado socioeconómico nacional, además de sus estudios, análisis y consideraciones.

Parecían proporcionales el desconocimiento de sus tesis con el agravamiento de nuestras falencias en este ámbito a todos los niveles. Todo ello derivó en la ausencia de un protagonismo y participación real en la concepción y solución de los problemas de la economía, desde los más focalizados hasta los más estructurales.

Tal vez es preciso reconocer que en algunos casos nos hemos reunido mucho, pero nos hemos escuchado muy poco. De otra forma no pudiera explicarse por qué en una sociedad tan especialmente estructurada como la cubana, y que contaba con tan diversos espacios de socialización de la opinión, los desencajes terminaron por imponerse sobre esta última.

Seguramente, como refirió en un extenso y sustancial reportaje nuestra colega Alina Perera, participación ha sido una palabra muy mencionada, aunque en realidad poco aprehendida o cabalmente utilizada, pese a que en ella parecen coexistir muchas de las combinaciones mágicas que nos involucrarían apasionadamente en seguir tejiendo la suerte de la nación.

Como sostuviera un distinguido analista en ese material, en oportunidades ha faltado propiciar un espacio bien orientado hacia la reflexión constructiva y hacia la aportación creativa, lo cual debe ir aparejado con un rediseño de ingeniería social; porque si se propician estos espacios de reflexión y debate, y por otra parte ciertas instituciones tienen unas normas tan estrechas que no permiten encauzar las reflexiones, ello crea una desconexión entre el alcance de los propósitos y lo que se pueda lograr.

Sencillamente, en la medida en que se hacen rutinarios algunos procesos, se les pierde interés, cuando lo ideal es sentir que estos son necesidades verdaderamente en juego.

Las circunstancias de la actualización, incluyendo el amplio debate nacional que le dio forma, alientan hacia una nueva forma de construir el consenso entre la visión técnica y la política en el ámbito económico, de modo que se encuentre el punto justo entre la radicalidad y el equilibrio, tan genialmente marcado por José Martí.

Sería una inconsecuencia con los postulados de flexibilidad y oído pegado a la tierra de la actualización desoír criterios fundados en la experiencia de años o en sólidos y fundamentados estudios, mientras prevalecen o se enraízan contrariedades que enrarecen el ansiado clima de bienestar económico que las transformaciones en marcha buscan despejar.

Lo ideal sería no tener que interrogarnos por qué una fuerza técnica tan impresionante como la formada por la Revolución no logró el milagro de multiplicar panes y peces. ¿Acaso no lo deberíamos esperar de los 80 000 integrantes con los que hoy cuenta la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba?

Ardor no parece faltar entre esos profesionales, pues han llegado a este 26 de noviembre, en fecha raigalmente guevariana, implicados de muy diversas maneras en la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Pero participar en propiedad supone abandonar cierta visión instrumental y movilizativa. Levantar el orgullo del economista y el contador cubanos, además de involucrarse, tener presencia o emitir criterios, supone seguir solidificando la ilustre posición de influir en las decisiones.

envíe su comentario

  • Normas
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio
    1. 1

      VERNET - 27 de Noviembre del 2011 2:20:38 CDT

      BRAVO. HACE TIEMPO QUE NO LEI UN ARTICULO TAN ADAPTADO A LA SITUACION DE LA ISLA HASTA AHORA SIEMPRE SE ROMPIA EL TERMOMETRO PERO EL ENFERMO SIGUIA CON FIEBRE UN IMPRESARIO

    2. 2

      pepe - 27 de Noviembre del 2011 3:16:21 CDT

      En mi opinión, las autocríticas por el declive de la influencia de los economistas en enmendar las decisiones que han llevado al País a la situación actual, no corresponde precisamente a los propios economists, sino a aquellos en cuyas manos ha estado el definir las políticas económicas. Y no creo que sea necesario terminar esta carrera en la Universidad para comprender lo negativo, desestimulante y absurdo de muchas de esas decisoines. Tampoco entiendo el porqué ha habido que esperar 50 años para que se empiece a hablar sobre estos temas. Hay un motón de cosas que demostraron desde hace mucho tiempo que no eran la solución para hacer avanzar al País en este sentido. Es cierto que ha habido voluntad política para mejorar en el ámbito de la educación y la salud pública. Pero con una econmía eficiente, y a pesar del bloqueoexterno, creo que el nivel de vida de los cubanos hubiera sido hoy mucho más alto si las polçiticas económicas se hubieran rectificado sobre la marcha, eliminando todo aquello que ha demostrado ser equivocado. Al final, podría decir...."Más vale tarde que nunca".....

    3. 3

      toyo55 - 27 de Noviembre del 2011 5:06:13 CDT

      Pues claro que los economistas deben sentirse "machucados" en un medio donde la econonmia no se rige por ninguna d las leyes que estudiaron y otras que averiguaron,sino por un voluntarismo de ordeno y mando que nada tiene que ver con esa ciencia..Por suerte para ellos y para todos ya empiezan a verse los cambios y sus frutos

    4. 4

      sophia - 27 de Noviembre del 2011 7:28:18 CDT

      para interpretar con un sentido mas practico y realista el mensage de la publicacion anterior , escribire lo siguiente,, cuando la direccion principal de cualquier sociedad no le ofrece la participacion requerida de la economia a las grandes y pequenas decisiones ejecutivas, se van acumulando implicaciones negativas para el desarrollo de la propia economia, algo realmente no entendible en un pais donde el gobierno ha formado una notable fuerza de tecnicos vinculados a la economia, con la nueva politica del presidente Raul se dan pasos para recuperar el proceso economico, en mi criterio esto llevara varios anos,

    5. 5

      Fidel Garcia - 27 de Noviembre del 2011 10:18:37 CDT

      Ciertamente no habrá relanzamiento de un modelo económico sin una aproximación profesional a su rediseño. Por tanto la labor de los economistas es vital como ciencia. La economia, no es sociologia, no es cultura, no es politica, no es ideologia, es eso, ECONOMIA. Si las respuestas económicas ponen a la ECONOMIA en el centro de las decisiones, lograremos mejores resultados y nuestros economistas estarán menos "machucados"

    6. 6

      Andrés - 27 de Noviembre del 2011 10:19:58 CDT

      Tienes razón Ricardo. Un comentario muy necesario.

    7. 7

      Gualterio Nunez Estrada - 27 de Noviembre del 2011 10:47:24 CDT

      Esos dos factores,los que tu senalas, el hacerse oidos sordos de los economistas y contadores, mas la critica de las universidades rusas al Kremlin en 1975, a las cuales el PCUS aplico la politica del avestruz, llevaron a la URSS y al CAME a la ruina y la bancarrota total, hoy son historias de las cuales se habla en "pasado", sin ninguna credito politico en ninguna parte del planeta y eso se conoce al dedillo en Cuba que el socialismo por ese camino es un dinosaurio en extincion, solo basta la caida de un cometa o un cambio climatico. ?Seguiremos, veinte anos mas en mi termino con el trigemino?

    8. 8

      Davo davo - 27 de Noviembre del 2011 12:26:15 CDT

      La economía no puede ir por encima de la política porque de lo contrario estariamos en el Neoliberalismo. Los Indignados que protestan en todo el mundo no lo hacen por rebeldía o hobby, el asunto es que ya no pueden más. Ahora bien si se hace política sin una base económica pues todo va al traste, vienen los derroches de recursos y los baches constantes, la apatía social ante la búsqueda de soluciones, la lista es larga. Todos los que hemos trabajado en asuntos económicos en las últimas décadas nos hemos visto relegados y hasta marginados, esa es la realidad

    9. 9

      Dariem - 27 de Noviembre del 2011 13:18:00 CDT

      Exceso de política y poca economía, algo que nos ha caracterizado en los últimos 50 años, no ha de extrañar que haya pasado lo que ha pasado. Muchos de nuestros "cuadros" no tienen ni idea de economía y muchos están dirigiendo sectores de los cuales no tienen ni idea porque no se graduaron de esa especialidad, pero están en esos cargos porque son los "políticamente adecuados". Mientras tanto, nadie les hace caso a los economistas ni a los expertos de las distintas ramas, y la burocracia lo corroe todo. Las ideas que se le ocurren a algunos burócratas se aplican sin consultar a expertos, mientras que las propuestas de personas capacitadas caen en oídos sordos por no formar parte de la masa dirigente. Ojalá se entre en razón y se corrijan todas estas deformaciones de nuestro actual modelo económico.

    10. 10

      Gualterio Nunez Estrada - 27 de Noviembre del 2011 14:02:00 CDT

      Ricardo Ronquillo Bello has hecho un comentario muy solido y serio, del mejor periodismo cubano, porque es un aspecto tecnico de cualquier estado tenga el sistema que tenga el ajustarse a los criterios de contadores, economistas y universidades centrales, de lo contrario la fes se desorienta y cambia arbitrariamente su naturaleza lo que provoca decadencia y pobre impacto de La Nacion como tal.

    11. 11

      Doris - 28 de Noviembre del 2011 8:06:30 CDT

      Ricardo, estoy plenamente de acuerdo con tu artículo. Pero, desgraciadamente, no creo que el momento actual vislumbre alguna rectificación en ese sentido.El spot publicitario que circularon en la TV es casi una burla, donde el letrero con el Día del Economista y Contador estaba de lado, que ni se veìa bien, amèn de la pobre presentación en todos los aspectos. En los noticieros de TV ni se dignaron en poner un mensaje o felicitación alegórico a ese Dìa. Como economista de casi 30 años de trabajo, me siento profundamente decepcionada. Te confieso que cuando escuchè hablar a Raùl me motivè y pensè que, al fin, se nos harìa justicia, pero ya no creo que lo verè, no tengo edad para esperar las calendas griegas. Es triste, muy triste, pero es la cruda realidad.

    12. 12

      Modesto Reyes Canto - 28 de Noviembre del 2011 8:36:41 CDT

      No hay que ser muy ducho sacando cuentas y mucho menos pretender ser un emulo de Pitagoras, para que la mas simple de las logicas,dentro de las ciencias matematicas,nos dicte certeramente que un peso si se vende a cincuenta centavos lleva a la ruina no a un pais sino a un Continente completo.Toda inversion,aunque sea controlada por un estado,debe tener ganancias economicas para poder seguir invirtiendo.Si no ocurre asi seguiremos esperando por la uva,la pera y la manzana que se sembro en Banao y que lo unico que logro fueron unas cosas que daban mas acido que limon criollo. Excelente y muy real su articulo,amigo Ronquillo.Saludos: Modesto Reyes Canto.

    13. 13

      Jose Diaz - 28 de Noviembre del 2011 10:29:19 CDT

      Excelente articulo pero senores no se puede hacer socialismo con el estomago vacio, la politica economica abierta es esencial para mantener lo logrado hasta ahora. Cuando algo no funciona se cambia. Tenemos 80 mil economistas pero la economia es pesima y ahora que hacemos con ellos.El estado cubano nos dio todo gratis salud, educacion, deportes todo pero ya es hora de ponernos las pilas y darnos cuentas estamos en pleno siglo 21 ya nadie regala nada. Tenemos que trabajar y producir. un saludo Jose

    14. 14

      JuanCriollo - 28 de Noviembre del 2011 11:49:13 CDT

      Se ha convertido en una costumbre en estos foros aprovechar cualquier tema u oportunidad para arremeter contra nuestro sistema. Me pregunto cuan ingenuos somos cuando intentamos pintar de color oscuro toda la realidad, cuando sabemos que todo tiene sus matices. Algunos hablan de tal forma que parece que en 50 años sólo se cometieron errores en nuestra economía, alguien por allá arriba dice que se violan las leyes de la ciencia económica. La vida de hoy no se parece en nada a la de hace 20, 30, 40 años. Por tanto no se puede juzgar desde hoy las decisiones tomadas en esos años. Se han cometido errores, claro que se tenían que cometer errores, sobre todo si se quería transformar un país como se transformó el nuestro y sobre todo porque la gente que comenzó las transformaciones no contaba con la experiencia y el conocimiento requerido para esa transformación. No justifico ni santifico nada solo les recuerdo que gracias a como se han desarrollado las cosas muchos de los que criticamos y opinamos aquí existimos hoy. Es bueno que critiquemos, es necesario, más que necesario imprescindible, pero hagámoslo de forma objetiva, señalemos el error y la acción correctiva. Y por favor los que recomiendan las rectas económicas "tradicionales", paseen un poco su mirada por el mundo donde siempre se aplicaron esas rectas y pregúntense porque hay tantos indignados hoy en día.

      del autor

      en esta sección