La política migratoria y de visados de la administración Trump ha generado grandes detractores en el ámbito internacional Autor: AFP Publicado: 11/08/2026 | 10:53 pm
El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que revocó más de 175 000 visados a extranjeros desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, el 20 de enero del año pasado.
«La medida ha sido dirigida a ciudadanos extranjeros que infligieron las condiciones de sus visados, cometieron delitos, incitaron a la violencia contra ciudadanos estadounidenses, estafaron a estadounidenses, abusaron de nuestro sistema de inmigración o pusieron en peligro la seguridad nacional», indicó el Departamento de Estado en un comunicado.
Según develó el diario argentino Página 12, decisiones de este tipo han sido cuestionadas en varias ocasiones por Human Rights Watch (HRW). Tanya Greene, directora del Programa sobre Estados Unidos de la organización, afirmó que las restricciones migratorias «socavan los compromisos de Estados Unidos en virtud del derecho internacional de los derechos humanos» y advirtió que «separarán familias, pondrán en peligro a personas que huyen de la persecución y dañarán aún más la credibilidad estadounidense en materia de derechos humanos».
Las autoridades estadounidenses retiraron los permisos en su mayoría debido a incidentes con las fuerzas del orden relacionados con diversos delitos, y son las agresiones, el hecho de conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, así como el robo y los delitos de drogas las principales causas. Un porcentaje significativo de visas fue revocado «por conducción temeraria, agresión sexual, abuso infantil, fraude, malversación de fondos y otros delitos», señaló la nota.
Amnistía Internacional también ha cuestionado específicamente el programa Catch and Revoke, mediante el cual el Gobierno estadounidense utiliza herramientas de vigilancia para identificar a titulares de visas y eventualmente revocarlas. La organización sostuvo que el programa puede conducir a revocaciones arbitrarias o ilegales de visas, además de afectar derechos como la privacidad, la libertad de expresión, la igualdad y la libertad de protesta.
Asimismo, el Departamento encabezado por Marco Rubio ha asegurado este lunes que «seguirá identificando, investigando y revocando los visados de los ciudadanos extranjeros que supongan una amenaza para la seguridad del pueblo estadounidense», y argumentó que «un visado estadounidense es un privilegio, no un derecho». Sin embargo, el Gobierno estadounidense no publicó un desglose completo por nacionalidad de esas 175 000 revocaciones.
En enero de este año, el Departamento de Estado anunció que había revocado 100 000 visas durante el primer año del segundo mandato de Trump, más del doble que en 2024, durante el último año de la administración del presidente Joe Biden, cuando se revocaron alrededor de 40 000 visas. Desde entonces, las autoridades estadounidenses han revocado más de 75 000 visas adicionales en menos de ocho meses.
De acuerdo con una nota de Fox News posterior a ese balance, la mayoría de las revocaciones fueron para viajeros de negocios y turistas que permanecieron en Estados Unidos más tiempo del período permitido por sus visas. Pero unos 8 000 estudiantes y 2 500 trabajadores especializados también perdieron su estatus legal. Un portavoz del departamento indicó aquella vez que la mayoría de los estudiantes y trabajadores que perdieron sus visas habían tenido antecedentes penales con las fuerzas del orden.
El dato más concreto disponible corresponde a las visas y registros de estudiantes afectados durante la primera mitad de 2025. Un análisis publicado por la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA), citado por medios estadounidenses y basado en 327 casos individuales, estimó que aproximadamente el 50 por ciento correspondía a ciudadanos de India y el 14 por ciento a nacionales de China. También se registraron casos de ciudadanos de Corea del Sur, Nepal y Bangladesh.
En junio de 2025, Estados Unidos suspendió completamente la emisión de visas para nacionales de 12 países: Afganistán, Birmania/Myanmar, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen. Además, impuso restricciones parciales para nacionales de otros siete países: Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela.
