Somos todos

Mayra García CardenteyMayra García Cardentey
17 de Noviembre del 2012 20:30:09 CDT

Como todo proceso dinámico, la Revolución Cubana evoluciona, perfecciona sus caminos con curvas; todo buen destino no conforma, en la mayoría de las veces, un sendero recto.

A lo largo de estos años, millones de cubanos han abrazado las pasiones encendidas desde los años iniciales del fulgor del 59: la declaración del proyecto socialista, y ahora, la actualización de la política económica y social, que ya marcha con la segunda década del no tan nuevo milenio.

Se ha vivido cada segundo en un país que se construye en el día a día, con los cubanos de ahora, de antes… de siempre, los que comparten la alegría, el vértigo, la incertidumbre, la resistencia, los deseos, las ganas de pensar y vivir este país, desde y para sí. Y entre ellos, los jóvenes cubanos que, poco a poco, han incorporado la imagen de una nación que se construye desde mucho antes de que pensaran nacer, pero que intentan perfeccionar con las dinámicas de los nuevos tiempos. Se ha apostado todo o casi todo por un proyecto que aunque no es perfecto se encuentra en permanente actualización. Pero más allá de estos asuntos estratégicos, ha existido la tendencia, a nivel del imaginario social, de idealizar a algunos de los próceres revolucionarios, hasta el punto de que no pocos compatriotas se consideren incapaces de seguir o repetir su obra.

Los héroes de la Patria son héroes, pero antes que todo fueron hombres y mujeres de carne y hueso que compartieron, como nosotros hacemos ahora, la edificación de un futuro mejor. Si no nos creemos merecedores de un carácter como el que forjó a los líderes históricos, ¿cómo podremos entonces perpetuar su obra?

La Revolución no es un hombre, un nombre, varios héroes… la Revolución es el pueblo.

La educación en sus distintos niveles ha incentivado, en muchas ocasiones, un estereotipo rígido de los protagonistas de las luchas por la liberación. Pinceladas diferentes de los héroes ofrecen algunos libros, mas ¿qué hacer cuando la falta de hábitos de lectura u otras circunstancias los alejan del potencial lector?

Procuramos que nuestros hijos quieran «ser como el Che», sin creer, a veces, que en algún momento puedan poseer el carácter altruista del joven argentino, que dio su vida por el bien del continente. ¿Acaso no existen nuevas expresiones de los pensamientos guevarianos, vestidos ahora de bata blanca y en cualquier llanura, cordillera o cerro latinoamericanos?

Hablar de nuestros antepasados como humanos, con virtudes y defectos, no les quita relevancia dentro del proceso histórico y sí los hace vivir en el pueblo, alimentando la posibilidad de que emerjan personas tales en la Cuba del siglo XXI.

El país tuvo un Carlos Manuel de Céspedes, un Martí, un Camilo, una Celia, pero tiene hoy muchos Pedro, Juan, María, y hasta Yumilkas, con su historia propia, en un contexto diferente, pero no por ello exento de importancia.

Imaginarse una Cuba mejor, una Revolución mejor, es tarea de pueblo. Si no somos capaces de vernos como tal, ¿cómo vamos a sostenerla? La Revolución soy yo, eres tú, somos todos.

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    1. 1

      toyo55 - 17 de Noviembre del 2012 23:36:23 CDT

      Y tiene UD muchísima razón:En un afan por elevar nuestros héroes los hemos convertidos en figuras inalcanzables y tan perfectos como sus estatuas,entonces, cuando de algún modo se descubre sus humanas imperfecciones,la fe y la confianza sufren.

    2. 2

      Alfredo Viamonte Marin - 18 de Noviembre del 2012 9:17:09 CDT

      Excelete Mayra, solo que, en el ultimo parrafo usted hace un resumen magistral. ¿cómo sostenerla, si no nos ven como tal?

    3. 3

      fernando lopez - 18 de Noviembre del 2012 10:59:05 CDT

      Siempre he sido de los que pienso que hay una demasiada santificacion a los heroes, que llegado el momento y especialmente para los niños, aparecen paragnon inalcanzabole. Claro que todo depende en gran medida de como se hacen los enfoques sobres los epicos hombres que alcanzaron gran altura como hacedores de Revolucion. Fije mas de una vez mi atencion en el Camilo de la vanguardia, en el Camilo aquel que un dia desaparecio, y lo hizo sin dejar rastro, solo la huella de su valor y condicion revolucionaria. Creo que el articulo viene muy a tono con las cciones que deberian emprenderse para hacer mas posible la "mitacion". No es tan dificil querer ser como los heroes. la heroidcidad como bien señala la periodista es cotidiana, y se logra con acciones, hechos y conducta. La heroicidad en otras condiciones esta presente todos los dias en nuestra propia condicion. Los seres humanos estamos hechos de carne y hueso, somos entes vivos, con defectos y virtudes. Nos guiamos por la condicion moral que nos impone la propia sociedad y es responsabilidad individual ser cada dia mejores ante lo que ns rodea. Considero ademas que todos los dias tenemos la oportunidad de nosotros mismos y mas aun cuando sabemos guiarnos por aquellos ejemplos quwe heredamos.

    4. 4

      El Oriental - 18 de Noviembre del 2012 12:04:45 CDT

      Así es joven Mayra las revoluciones son un proceso dinámico, que debe evolucionar, los tiempos y las cosas cambian hasta por la tecnología, lo que mantiene es los principios fundamentales, que es la honestidad, la solidaridad etc. etc. Creo que en el caso de Cuba el paternalismo perjudico mucho, mientras otras sociedades evolucionaban de acuerdo los tiempos y experiencias y circunstancias , continuábamos estancados. Ahora como Ud.dice los nuevos cambios no podrán ser perfectos, porque siempre abra el proceso de aprendizaje y ajuste, pero es el pueblo sera el artífice de su propio destino, los lideres pasan, pero los procesos pueden continuar y sobrevivir, siempre que seamos capaces de evolucionar, de lo contrario todo desaparece por la misma obsolescencia.Dice un refrán " Mas vale tarde que nunca".

    5. 5

      OLIMPIO RODRIGUEZ SANTOS - 18 de Noviembre del 2012 22:13:04 CDT

      Mayra García, excelente artículo y agregaría que amerita la pena cambiar también la manera de abordar a los héroes porque se corre el riesgo que se pierda la esencia por las que lucharon. Conversaba con un oficial retirado al cual atiendo por enfermedades alérgicas y me hacia una larga historia de su vida militar, como si eso fuera lo único importante en la vida. Medio en broma le recordé la frase “no me digas lo que has hecho, dime lo que estás haciendo”. Conocí jóvenes,- le dije- que fueron combatientes de niños, fueron militantes de las Brigadas Juventud de Acero cuando jóvenes… y hoy son excelentes médicos que aun en la tercera edad estudian cada día para brindar un mejor servicio al pueblo. Hombres de acero que no se cansan cuando muchos lo hacen y luchan cada día por un país mejor. Son los verdaderos héroes. Ya lo dijo Fidel hace algunos años “en el pueblo hay muchos Camilos”. La manera de escribir la historia debe ser renovada o terminaremos desconociendo las razones por las cuales avanzamos tan lento, si es que lo hacemos. Es hora ya de pensar más en el presente y del pasado conocer lo bueno pero también lo malo.

    6. 6

      Gustavo de la Torre Morales - 19 de Noviembre del 2012 17:36:36 CDT

      Si hay algo que capto en tu artículo (y con eso lo hago propio) es la importancia de que cada cubano sienta el propceso que se construye, transforma y desarrolla, como si fuese propio_ ya que lo es en verdad. Pero lamentablemente algunos se dejan cazar por los mensajitos que pone a rodar el enemigo en la sociedad y alcanza a que algunos se cansen y se enajenen y se autoexcluyan. La Revolución no la hará nunca el imperialismo y sus lacayos; la Revolución nunca la hará esos roedores de la sociedad SINAnera. La hace un pueblo UNIDO, no sólo en sus fibras humanas, sino también en su identificación más profunda con su historia, sus líderes y sus héroes (conocidos y anónimos); aunque creo que nunca hay héroes anónimos, ya que ellos están o salen de los barrios de Cuba. Es real que en ocasiones convertimos a nuestros héroes en figuras "inalcanzables", aunque creo que ya lo han sido, pero seguimos indirectamente poniéndonos la meta más lejos. Pero lo principal está en no dejar espacio vacío el cual podemos llenar con nuestra participación y sano "egoísmo" de hacer lo nuestro mucho mejor... y en el caso de Cuba, lo nuestro es sinónimo de Patria... y en lo martiano Patria es humanidad.

    7. 7

      Nelson Leyva de la Torre - 19 de Noviembre del 2012 21:48:29 CDT

      Este artículo (Somos todos, Opinión, Mayra García Cardentey, 17 de Noviembre de 2012) es también un mensaje preciso y directo, que nos llama a la reflexión, y de mucha actualidad, en el que nada se hiperboliza. Nuestra Revolución, este hermoso proceso que se inició en 1959, ha costado, y continúa significando un extraordinario esfuerzo defenderlo, seguir llevándolo adelante, tanto para aquellas generaciones que lo han visto desarrollarse, como para las que en la actualidad tienen el deber de continuar esta obra. ¡Pero ahí está nuestra historia!, imborrable, imperecedera, que sustenta nuestros sentimientos patrióticos. Están nuestros héroes y mártires que la han plagado de gloria, de dignidad, a los que, no solo estamos en el deber de evocar, sino de seguir su ejemplo, de preservar su legado en estos tiempos que nos ha tocado vivir, en estos momentos de necesarios cambios en que la Revolución –quizás más que nunca– necesita de todos y cada uno de nosotros. Al leer este trabajo de Mayra, me viene a la memoria un pensamiento de nuestro apóstol José Martí cuando sentenció: "Ni con lisonja, ni con la mentira, ni con el alboroto se ayuda verdaderamente a una obra justa". Al evocar nuestra historia, nuestras tradiciones de lucha, hemos de hacerlo sin formalismos, sin ambigüedades. Si aspiramos a que las generaciones presentes y futuras hagan suyo este legado, no descuidemos ni un instante inculcarles la riqueza histórica de nuestra patria, el espíritu de lucha que nos caracteriza y distingue. Hoy enfrentamos nuevos retos, especialmente en el marco económico, rama en la que se requiere del esfuerzo, inteligencia, y sobre todo, conciencia revolucionaria, porque como señala Mayra: « La Revolución soy yo, eres tú, somos todos». Provoca una sensación de tranquilidad cuando se lee un trabajo como éste, que con seguridad enrumba por el camino correcto a todo aquel que pueda tener dudas sobre la autenticidad de nuestro proceso histórico. De modo que el periodismo, en los momentos actuales, juega un importante papel. Como dijera el más universal de los cubanos, Mayra nos recuerda que: "El lenguaje es humo cuando no sirve de vestido al sentimiento generoso o a la idea eterna". Gracias a JR por la publicación de este trabajo. A Mayra, mis saludos y reconocimiento a su labor periodística. Nelson Leyva de la Torre. (Alamar, La Habana).

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