Y los modales, ¿bien, gracias?

Ana María Domínguez CruzAna María Domínguez Cruzdigital@juventudrebelde.cu
13 de Septiembre del 2013 0:09:15 CDT

«No se preocupen, ya estamos en mi país, donde no hay que decir ni “gracias” ni “por favor” todo el tiempo». Tal frase no tuvo reparos en gritarla casi, dirigiéndose a sus acompañantes, uno de dos compatriotas que servían de guía a un grupo de cuatro extranjeros, tras tomar el equipaje de las esteras y pasar el proceso de revisión a la salida del Aeropuerto Internacional José Martí.

Todos rieron menos yo. Me invadió un sentimiento de ira, de impotencia, y que aquello ocurriera en el aeropuerto, donde miles de personas llegan y salen, en ese punto que es como la portada física y espiritual del país.

Luego observé cómo este hombre chifló a uno de los taxistas que aguardaba en la calle, y comenzó a dirigir la ruta que los llevaría a Centro Habana como destino final.

¿Cómo ese cubano denigró a su tierra, se olvidó así de su vergüenza y la de su gente, de su sentido de pertenencia? ¿Cómo pudo catalogar así a su país y hacerlo como si se enorgulleciera de ello?, pensé después, todavía atónita en medio del salón.

«De eso todos tenemos la culpa», dijo una señora que caminaba a mi lado. Tuve que darle parte de razón. No faltan en el país quienes olvidan dar las gracias, expresar «por favor», «con permiso»… Todas esas palabras mágicas que nos enseñan a través de un poema en la escuela primaria son palpablemente más escasas. Y no faltan tampoco aquellos a los que, cuando las escuchan, les resultan asombrosas o extrañas, y les endilgan entonces a quienes las usan calificativos tales como: «se cree muy fino, como si fuera de otro país».

Resulta contradictorio que en Cuba, donde los índices de instrucción son tan elevados, la educación formal esté tan resentida. Unos achacan el fenómeno a que en el período especial los valores éticos y morales cedieron en no pocos casos.

Los modales no se pierden porque acechen problemas económicos, ya que hubo quienes no los perdieron a pesar de todo    —incluso hoy muchos, en modestas condiciones socioeconómicas, tampoco los han perdido. Se trata de actuar con sentido común, de elementales normas de educación, de hacernos la vida más llevadera y agradable entre nosotros mismos. Sigo creyendo que es mejor pedir que exigir; andar juntos y no atropellar, agradecer y no imponer.

¿Por qué no nos damos los buenos días y las buenas tardes, aunque no nos conozcamos? Cuando se está detrás de un mostrador o en un buró de atención, ¿acaso puede olvidarse el «No es molestia para mí» y el «Estamos para servirle»? Todos agradecemos los gestos de ayuda y que se acepten nuestras disculpas si cometimos alguna imprudencia.

Coincido con mi abuela en que es en el seno de la familia donde se siembra esa primera semilla del buen trato y la dulzura compartida, que luego también fertilizan la escuela y la comunidad.

Los gritos en plena calle; los empujones sin disculpas por las aceras o en la guagua; las malas palabras, incluso si se es víctima de un accidental pisotón; los rostros inexpresivos al atender a un cliente; el poco respeto que a veces nos tenemos, y miles de otros «sucesos» no pueden ser motivo de orgullo, ni para los que vivimos aquí ni para los que nos visitan. Y mucho menos, puede ser esta la carta de presentación para los que llegan.

Porque, vamos a ver, en el supuesto caso de que, obviando todo sentido del más elemental respeto, algunos «elijan» comportarse de ese modo, tampoco es como para vanagloriarse, pues entonces cabría preguntarse si lo que han perdido son los modales o algo más. Acaso la dignidad.

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  1. 1

    Jose Diaz - 13 de Septiembre del 2013 7:39:40 CDT

    Excelente articulo, un retrato de la realidad de nuestro pais donde decir buenos dias, por favor y gracias no existe en el lexico cubano y se ve donde quiera. Nos faltan valores y me pregunto es culpa de quien?

  2. 2

    Alfredo Viamonte Marin - 13 de Septiembre del 2013 7:59:02 CDT

    Interessante articulo Ana Maria. Es una realidad a la que le hemos dado la espalda desde hace mucho tiempo. En Cuba se instruye pero no se educa, digo más, la educación cívica no se aprende en la escuela, sino en el seno de la familia. Tengo 49 años, vivo en Rio de Janeiro, desde 2004, aquí la buena educación, por increíble que parezca para muchos, es parte del día a día de todos, inclusive con más ahínco, en aquellos que son llamados de pobres. Cuando mi hijo, que hoy vive conmigo (tiene 22 años), llego aquí, también venia así, no daba los buenos días, no saludaba al llegar, etc; costumbre que perdió en los 9 años que estuve separado de el, sin contar mi influencia, claro esta, el mismo se dio de cuenta que las personas mal educadas, no solo son mal vista por todos, como también tienen menos posibilidades de conseguir algo e inclusive de ser aceptadas. La calle puede influir, pero la buena educación se aprende desde la cuna. Los cubanos podemos tener y tenemos, nuestra idiosincrasia, pero eso no se debe confundir con la mala educación y el pésimo comportamiento en público. Las dos veces que he estado en Cuba, me he sentido extraño en las calles, las personas hablan y se expresan de una forma que realmente deja mucho a desear. No creo que la dura situación económica y de vida de los últimos 20 años halla influenciado en eso, pues viví los peores momentos de los años 90 y aun así nunca perdí mi educación. Espero y así deseo que esta guerra por la educación y las buenas costumbres no se pierda, aunque la vida nos muestre que ya se han perdido demasiadas batallas. Un buen final de semana para usted

  3. 3

    Roberto - 13 de Septiembre del 2013 8:17:17 CDT

    En articulos precedentes el tema a comenzado a discutirse, opino que( no yo pienso como montones de profesionales exponen en tv, hasta cuando el yo, considero, creo,etc con ello es suficiente) nosolopisoteamos la eduación formal, sino que como dices la dignidad se fue a bolina, ese personaje que comentas prostituyó su alma para buscarse la vida y se olvidó que puede ser digno tengas el modo de vida que tengas. Tienes razon el hecho indigna y asombra, como lo hace que npara los que ofertan servicios no seas un cliente sino el objeto a robar, a maltratar, a pisotear es un mal generalizado, pareceria que uno de nuestros principios estableciera..."y os pisotereis los unos a los otros", salvo honrosas excepciones la educación se fue a bolina, los paradigmas que soñamos casi que no existen, viven mejor y tienen mas quienes menos han hecho por dignificar y construir la sociedad por la que lucharon nuestros padres.

  4. 4

    El Oriental - 13 de Septiembre del 2013 10:00:45 CDT

    Buen dia. Que verguenza. Un pueblo tiene tanto como merece. "Moral y luces son nuestras primeras necesidades " Simon Bolivar.

  5. 5

    Doris - 13 de Septiembre del 2013 11:28:14 CDT

    Buenos días. Excelente reflexión, que refleja una realidad que no por dolorosa, debe ser ocultada. En muchas ocasiones he dicho que la buena educación es un pasaporte, que te abre o te cierra las puertas a mejores opciones de vida, de trabajo, y en muchos aspectos de la sociedad. Pero una parte de la culpa la tienen aquellos que no rechazan esas prácticas en el entorno inmediato. No somos selectivos ni combatimos esas actitudes en nuestras amistades, en nuestro contexto laboral. Hace un tiempo, ante las formas vulgares y chabacanas de un compañero de trabajo, le retiré el saludo y el trato y se lo hice saber en público. No sé si de algo le sirvió, pero me ahorré el constante aluvión de malas palabras y obscenidades. Cuando el que así actúa se sienta rechazado y discriminado por su mala educación, tendremos mayores posibilidades de que cambie. Muchas gracias

  6. 6

    Arístides Lima Castillo - 13 de Septiembre del 2013 11:43:11 CDT

    Estimada periodista y queridos foristas, es mi criterio de que no se le pudiera echar la culpa de la pérdida de educación formal a algún período de nuestra historia reciente. Peores situaciones las hubo hace mucho, cuando la patria languidecía saqueada y esquilmada por unos pocos, cuando el hambre señoreaba en todas partes, pero especialmente en nuestro campos, donde pocas escuelas existían (si es que muchísimas de ellas hubieran merecido el nombre de escuela), cuando el desempleo, el subempleo y el semiempleo, predominaban, y los salarios, como ahora (y como será siempre), no alcanzaban ni para lo más indispensable, y cuando aquellos largos, penosos y aterradores períodos de tiempo muerto se cebaban en nuestra población y los fogones se llenaban de polvo y telarañas porque poco había que cocinar. Pues en aquellos años difíciles, mucho más de lo que pudieran ser hoy día, innegablemente, había algo más de respeto y de consideraciones entre nuestros ciudadanos. Los empleados de servicios se mostraban amables, con ganas de servir, los hombre cedían el paso a las mujeres, las mujeres agradecían el gesto, si no fuera con un “gracias”, al menos con una sonrisa. Los ancianos tenían prioridades en muchos lugares, al igual que las mujeres grávidas. Todos protegían a los niños sin ánimos morbosos. ¿Era aquello un “paraíso”? Pues NO. También existían los groseros, los mal educados, los irrespetuosos, los bullangueros, los malos vecinos, peores ciudadanos. No nos ceguemos. Tal vez, aunque no hay encuesta que lo pruebe o estudios que lo determine, los que se portan mal no deben ser mayoría, y los muchos de ellos no lo hacen porque en sus casa no tengan los ejemplos de moral y cívica que necesitan, alguien o algunos tienen que haber que imponga sus pautas, o en las escuelas solo se les instruya y no existan profesores, maestros, conserjes y bedeles que les sirvan de ejemplos de buen comportamiento. Es porque es una “moda” que se ha entronizado en esos compatriotas que para estar en ambiente, quieren ser los más mal hablados, los más indisciplinados, los menos respetuosos como modo de ser aceptados, o hasta de llegar a liderear, esos grupos que tanto nos avergüenzan a todas horas . Un ejemplo de cómo nos llegan esas modas, es la palabra “asere” o “acere”. En otros países hay palabras parecidas, como en Puerto Rico, “pana”, por solo dar un ejemplo. Hace 40 o tal vez 50 años que no la conocíamos, al menos yo, porque no se oía, y de pronto, tal vez ni se sabe dónde ni por qué, se convirtió en una moda que si hoy día se prohibiera, habría muchos que enmudecerían. Primero la usaban casi exclusivamente los varones, pero hoy es un vocablo “unisex”, y costará “dios y ayuda”, como decía mamá, que todas esas malas costumbres desaparezcan de una vez y para siempre, y mucho más si no se cambia la tónica y no se hace tanta apología a esas malas costumbres en la televisión y el cine cubano. No se pudiera evitar que nos llegaran de allende los mares, porque allí no mandamos, pero sí se pudieran elaborar reglas para de una forma adecuada, y sin borrar esas cosas de un “plumazo”, se trabajara por un adecentamiento de nuestro país sin que haya represiones. Tareas más complicadas, al menos se han tratado de realizar. “No hay peor gestión que la que no se hace”.

  7. 7

    Hendris Manuel - 13 de Septiembre del 2013 11:46:15 CDT

    Buenos días. Realmente este un tema que hemos dejado en las manos del tiempo y éste no ha pasado la raya. Hay muchos valores, que digo muchos, TODOS los valores no deben perderse por culpa de alguna situación adversa o alguna necesidad. Es en la familia donde debe comenzar el ejemplo, la educación… ayer en la tarde una niña de 8 años en plena calle le gritó a quién parecía ser su hermano que se le adelantó unos metros “¡OYE SO COME P…!”, grito que provocó una reacción de giros de cuello hacia ella y de miradas atónitas entre los presentes. Le agradecería una continuidad de artículos sobre el tema, así sabremos en alguna medida si avanzamos o retrocedemos en este aspecto, y además, con todo el respeto del mundo: nos ilumina con su hermosa presencia.

  8. 8

    Luis - 13 de Septiembre del 2013 12:09:53 CDT

    Magnifico articulo senora Ana Maria.Nunca olvidare cuando cerca de veinte anos atras vine a residir en este pais donde ahora vivo y en el mismo aeropuerto un empleado me dijo en un espanol esforzado"Bienvenido e este pais senor",unos minutos despues cuando esperaba con mis bultos a un familiar una senora detras de mi me dijo casi en un susurro"Con su permiso caballero,me permite pasar?".Definitivamente habia llegado a un lugar diferente.Que Dios la bendiga.

  9. 9

    Diliana - 13 de Septiembre del 2013 12:13:35 CDT

    Muy buen artículo. Lo que se dice aquí pasa a diario en todos lados. Hace unos dias fui a sacar un turno a un prestigioso hospital de nuestro país (del cual prefiero no decir nombre porque el hecho puntual del que fui víctima nada tiene que ver con el servicio médico excelente que allí se presta), una de las compañeras que estaban en el departamento de turnos no tuvo reparos ni verguenza ante los que esperábamos frente a la ventanilla en vociferar (en tono de juego) una palabrota a otra de sus compañeras que se encontraba allí. Mientras me confeccionaba la historia clínica no me dejaba explicarle lo que me había recomendado el médico referente a la fecha del turno y me dijo en muy mala forma: "Todavía no he terminado contigo !!". La otra compañera que estaba al lado me pregunta "¿Ud está nerviosa?". Y yo preferí quedarme callada porque no tuve palabras para tanta insolensia. No sé que ha podido pasar, pero cada vez más veo personas asombradas cuando van a algún establecimiento o a hacer alguna gestión en particular y se les trata bien, con el debido respeto como se merece un ser humano. Yo me pregunto entonces: Se ha hecho ya una costumbre maltratarnos lo mismo en la guagua, en la bodega,en el trabajo, hasta en un hospital donde no vamos por diversión, todo lo contrario, por una necesidad? Por suerte todavía quedan personas que optan por ser fieles a sus principios y alegrarnos la vida con sus buenos modales.

  10. 10

    Enrique el Antiguo - 13 de Septiembre del 2013 12:16:10 CDT

    Periodista Es bueno ver que se publiquen articulos como este. No obstante, como casi siempre (y con todo el respeto que usted merece), el "analisis" es incompleto y el articulo pierde bastante valor pues se convierte en una narracion de las "miserias humanas" que vivimos a diario y todos conocemos con interrogantes que no se responden. Hace falta incluir un analisis imparcial, valiente y objetivo del por que hace mucho tiempo esta sucediendo esto. Seguro estoy que ese Guia no sabe que esta denigrando a su tierra y no sabe siquiera el significado de "sentido de pertenencia" y ni siquiera lo que es ser digno. Nunca se lo enseñaron. La culpa? Las fallas en nuestro sistema educativo que, por demas, no tienen que ver con el Periodo Especial, vienen desde antes. Quizas el Periodo Especial, algo a lo que le echamos la culpa de todo o casi todo lo que sucede ahora, dio un impulsito. La familia tiene que ver, sin dudas, en el asunto. Si es buena, el muchacho debe salir bueno; pero si es mala, ya saben!! Quien tiene que encargarse de homogenizar la sociedad a un nivel de educacion elevado (lo mas que se pueda con los buenos como buenos y los malos acercandolos a los buenos), es el sistema educativo!!! LOS MAESTROS!!! Cuando yo era niño, estudiaba, en cada curso, la asignatura "Moral y Civica", en la que me enseñaban (me enseñaron!!) a no ser un animal salvaje en una sociedad de humanos. Eso fue en escuelitas privadas pero tambien en escuelas publicas ya en el periodo revolucionario. Periodista, le pregunto: usted conocio en su Primaria (el periodo quizas mas importante!!!!!) esa asignatura? Sin dudas nuestro sistema educativo no ha sido bueno en ese sentido y una consecuencia natural es que el nivel de instruccion que brinda ("indices de instruccion" como usted dice) sean cada vez mas bajos; y en esto podemos no estar de acuerdo pero creo que es asi. Y, desgraciadamente, no se avizora una solucion (siquiera una mejoria), sino un empeoramiento. Si, creo que el articulo esta falta de un analisis que hubiera motivado (y perfilado) un debate abierto (muy interesante!!), revolucionario y valiente que pueda llegar a los oidos donde tiene que llegar.

  11. 11

    CRISTIAN AVENDAÑO - 13 de Septiembre del 2013 14:17:10 CDT

    SALUDOS A LOS CAMARADAS CUBANOS DESDE VENEZUELA, YO SIEMPRE HE DICHO ALGO, LAS BUENAS COSTUMBRES Y EL SENTIDO SOCIAL DE MORAL Y BUENAS COSTUMBRES VIENE NECESARIAMENTE CONDICIONADO POR LA FROMACION DEL HOGAR, DE HECHO ME ATREVERIA A DECIR QUE ESO QUE ESTA OCURRIENDO NO SOLO OCURRE EN NUESTRA AMADA CUBA, ESO OCURRE A NIVEL MUNDIAL, ES PREOCUPANTE COM LA JUVENTUD DE HOY CADA DIA OBVIA ESTOS VALORES, DESGRACIADAMENTE LA CULTURA DE HOY SI PUEDE LLAMARCE CULTURA, PRODUCTO DE LA MAL LLEVADA GLOBALIZACIOPN SOLO SE LIMITA HACER DE NUESTROS JOVENES CADA DIA PERSONAS EGOCENTRISTAS EGOISTAS MAL EDUCADOS, TODO ESTO PRODUCTO DEL BOMBARDEO MEDITICO QUE SUFREN NUESTROS JOVENES POR EL INTERNET, CABLES DE TV. AVECES ME PREGUNTO DESDE ACA EN VENEZUELA SI EN REALIDAD VALDRA LA PENA SEGUIR CONSTRUYENDO LA REVOLUCION LATINOAMERICANA SI QUIENES HAN DE RELEVARNOS ESTARAN DISPUESTOS A ENTREGARLA POR LA MAL LLAMADA CULTURA POP QUE DESGRACIA,O HAREMOS ARADO EN EL MAR COMO DIJO BOLIVAR.

  12. 12

    RUSO - 13 de Septiembre del 2013 14:31:37 CDT

    Muy buen artículo. Creo que somos todos los que todavía tenemos la educación heredada de nuestros ancestros los que estamos obligados a llevarla hacia las nuevas generaciones, para que las palabras mágicas: gracias, por favor, buenos días, permiso..... no pasen a ser solo recuerdos e historia.

  13. 13

    mirna Valentina. - 13 de Septiembre del 2013 14:46:13 CDT

    Ana María quien dijo q, se han perdido demasiadas batallas al decir de Alfredo Viamonte, el Pueblo Cubano da muestras cada día de su apego al Proceso Social en q, vive y está en condiciones de recibir de los q, tenemos las soluciones como hacerlo, el deterioro del Tejido Social de los Pueblos escogidos como víctimas, es parte de las estrategias q, tributan a un desmonte de sus estructuras a traves de restarle valor a todo, llamando a las actitudes burlescas hacia las características esenciales de esos Procesos, prostituyendo a su juventud, en definitiva un llamado a la desverguenza q, no es mas q, una sucia y Fea Guerra Fría.

  14. 14

    FPLA - 13 de Septiembre del 2013 14:58:47 CDT

    Ana Maria, aunque te haya dolido mucho es la pura y cruel realidad, no vamos a ahondar mucho en este tema, sería hacer catársis, lo que si le digo, es que incluso, desde la mismísima Terminal aeroportuaria, ni los funcionarios de Aduana y mucho menos los de Inmigración te reciben ni con las buenas horas, que quedará para el resto???

  15. 15

    lilian - 13 de Septiembre del 2013 15:57:09 CDT

    Buenas tardes. Un comentario buy bueno en Cuba se ha perdido la buena educacion y la cortecia no se queda atras.

  16. 16

    DON - 13 de Septiembre del 2013 16:09:00 CDT

    Esos modales nada tiene que ver con la educación que se recibe en las escuelas, mis padres y abuelos apenas recibieron enseñanza primaria, eran pobres pero si y como todos los que recuerdo, mostraban excelente respeto por el prójimo y una ayuda incondicional a sus vecinos y amigos ... no se debe confundir la gimnasia con la magnesia.

  17. 17

    Lázaro Tito Valdés León - 13 de Septiembre del 2013 16:16:15 CDT

    Ana María, ha tocado usted un tema muy espinoso en este artículo, coincido en todo lo que señala y me uno al criterio de su abuela, en la cuna es donde se comienza a educar a la persona, a que reciba la primera instrucción y con ello comience a recibir una adecuada educación. Pudiera escribirse muchos libros sobre el tema, he conversado con profesores que fuera del aula tratan a los alumnos con la frase "loco", asere, jóvenes incluso con muy buenas conductas como trabajadores y profesionales que al dirigirse a otro joven o menos joven lo tratan de asere, se cruzan palabras obsenas como si eso fuera el buenos días o buenas tardes que usted manifiesta. Ayer cuando participaba en el Acto organizado para reclamar la liberación de los cinco hermanos, me encontraba cerca de un grupo de jóvenes estudiantes y una de ellas al dirigirse a otro solto una palabrota, al ripostarle me pregunto si yo no sabia lo que ella estaba señalando. Pienso que la tarea que tenemos todos por lograr que volvamos a la normalidad y seamos un pueblo culto, es di´ficil, pero no imposible, si considero que desde el punto de vista institucional hay que adoptar medidas férreas que le vayan poniendo coto a esta situación, ya muchos no aceptan los consejos y las llamadas de atención, te dicen que las mencionan porque ellos son libres y se expresa como les da la gana. Coincido que lo que falta a esos vulgares insoportables en vergüenza. Gracias por escribir cosas interesantes como ésta.

  18. 18

    Amauris Domínguez Meriño - 13 de Septiembre del 2013 16:36:05 CDT

    Así andamos.Despojos de lo que fue.

  19. 19

    DAZ - 13 de Septiembre del 2013 17:00:12 CDT

    Estimada Ana María, disfruto mucho sus textos… Por ellos, como simple lector, gracias… Me gustaría incorporar a la discusión del foro un par de ideas, acaso menores para algunos… En primer lugar es frecuente escuchar o leer acerca de “pérdida de valores”… En propiedad, ese es un evento de imposible ocurrencia, pues los “valores” siempre están. Lo que se modifica son las valoraciones que estos reciben de la sociedad, en el momento de que se trate… Quizás esta precisión parezca a algunos un preciosismo semántico o una pedantería axiológica, pero si pensamos un poquito resultaría evidente que no es lo mismo “rescatar valores” que modificar la escala de valores que –circunstancias sociales mediante– se haya “impuesto” o haya sido pasivamente aceptada… La modificación de las valoraciones de los valores es un proceso normal en cualquier sociedad. Es resultado de la dinámica social… El asunto se complica cuando esa modificación tiene lugar en una dirección indeseada sin compensaciones evidentes… En este último caso tendríamos que hacernos tres preguntas: 1) por qué las valoraciones de los valores se vieron modificadas en esa dirección; 2) qué valoraciones sería deseables para los valores en cuestión; 3) cómo conseguir esas valoraciones deseables… En torno a esta última inquietud me gustaría introducir a discusión una segunda idea. La pregunta que quizás debamos hacernos es esta: ¿cuál es en nuestra sociedad y condiciones el sistema social de referencias?, ¿a quiénes nos sentimos los cubanos pronos a imitar?... En el mundo del capital –los ejemplos de los foristas lo demuestran–, las personas humildes tienen claro cuáles son sus referentes: los miembros de la clase social dominante, esto es, la burguesía… Pero en Cuba, ¿tenemos ese “grupo referencial”? ¿Sabemos cómo viven nuestros líderes comunitarios, cómo hablan, cómo visten, qué leen, cuáles son sus gustos y cómo son sus relaciones interpersonales? No me parece. O sea, si tuviéramos suficientes comunistas que formaran un grupo distinguible y supiéramos las particularidades conductuales expuestas que los convierten en un grupo distinguible, contaríamos con referentes sociales precisos… Como eso no ocurre, los referentes de los cubanos aparecen en las telenovelas brasileñas (para quienes las ven), acompañados de la frustración que entraña el extrañamiento… Pero no podemos rendirnos… Hay que seguir pensando, sin embargo, porque solo con consignas y apelaciones no parece suficiente… Gracias.

  20. 20

    Guille - 13 de Septiembre del 2013 17:55:47 CDT

    No fue el período especial; fue el desastre de sistema de educación con sus "emergencias", incluidos los maestros. Mi generación, que tenía 5 años de edad cuando triunfó la Revolución, no se comporta así, pero es que mis hijos, que ya tienen 30 o más, tampoco. La clave: FAMILIA+ESCUELA.

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