Por siempre, Cuba

Autores:

Fernando Martínez Martí
Randy Perdomo García

Por Fernando Martñinez Martí (1)* y Randy Perdomo García (2)*

«En el difícil arte de escalar la montaña, es la voluntad quien determina ganar la cumbre»

La tradición juvenil cubana de ascender la mayor elevación de nuestro país, se renueva con cada generación que lleva en lo más hondo de sí una expresión de la Patria. Al concluir determinado nivel de enseñanza, en fechas históricas o como excursión que ponga a prueba el estado físico en las vacaciones, el Turquino continúa estando en el hit parade de las preferencias recreativas o educativas, aunque no siempre resulte asequible para todos y haya quienes tengan hasta un «Doctorado» organizando ascensos y descensos. Sin embargo, antes de comenzar esta expedición cabría preguntarse, ¿para qué subir el Turquino?

La respuesta ni es sencilla, ni es única, ni es general. Los jóvenes que lo hacen por la FEU rinden tributo a ese Turquino humano que es Fidel Castro Ruz, por los 70 años de su ingreso a la Universidad de La Habana, pero también porque en 1960 viajó en tren hasta el Oriente del país con un grupo de estudiantes universitarios, forjando voluntades de la juventud en los inicios de esta Revolución inmensa. Para éstos jóvenes de hoy, el Turquino es continuidad histórica con quien ascendió en muchas ocasiones la cima de la Sierra Maestra y colocó a la misma altura las ideas de una sociedad más justa. Llegar a ese ideal requiere autosuperación permanente, aprendizaje colectivo, solidaridad, ejemplaridad, pero sobre todo voluntad. En la escarpada ruta el sacrificio aflora en cada paso, pero vence la perseverancia, triunfa la voluntad expresada en una sonrisa al encuentro con Martí.

Justamente el Apóstol desembarcaba en Cuba el día en que dimos comienzo a la Semana Conquistando Historia. La dicha grande que produce salir al encuentro de nuestros próceres, 120 años después, es otro motivo para seguir haciendo historia, la nuestra, la que nos hace herederos por derecho y no receptores por transitividad. La conquista del protagonismo es una necesidad en tiempos de renovación juvenil, hay que liderar el combate y «mañana se podrá discutir, hoy solo es honrado luchar».

«Subir lomas hermana hombres». En cuatro palabras está el espíritu fraternal de estos días, que todos somos FEU de Cuba, que todos somos Universidad y latimos como el corazón que bombea las energías de vida en esta Colina. La misma Colina que el 19 de abril de 1955 aclamó a José Antonio, electo Presidente de la FEU por vez primera, ratificado por sus méritos hacia la eternidad. Se cumplen 60 años y serán festejados en la Colina más elevada de la Educación Superior cubana, el Turquino adonde fueron estudiantes universitarios para pelear por esta libertad. La misma libertad de Girón, que fue un Turquino sobre la Ciénaga, una muralla infranqueable para el enemigo mercenario carente de valores, el mismo que hoy se tambalea en Panamá en otro Girón verbal.

Duro será el ascenso y habrá voces, contaminadas, que intentarán apartarnos de la ruta. Sabemos lo que implica llegar a la cima. No hemos llegado, pero nadie dude que llegaremos. Se puede escuchar, a cada paso, la voz enérgica y estimulante de los eternos jóvenes rebeldes, a quienes no les fallaremos. Será por sistematicidad y empuje, labrando el carácter para las contiendas venideras, educando en valores con la dificultad del universo rural. Siempre que sea preciso, andaremos en este presente tras las huellas del pasado, como garantía para el paso firme hacia el futuro que se construye a nuestro ritmo. Y que nunca nos falte un gran sentimiento de amor. Por Cuba, siempre.

* (1)Profesor de la Universidad de La Habana

* (2)Presidente de la FEU en la Universidad de La Habana

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