¿Eres un superreconocedor facial?

Los rostros proveen de claves sociales más allá de la identidad y están relacionados con la manera en la que el individuo entiende el mundo. Los científicos apenas están empezando a entender por qué algunas personas tienen mayor capacidad para reconocerlos

Autor:

Patricia Cáceres

Si usted es capaz de identificar al instante rostros que apenas conoce, si es más probable que reconozca a alguien en la calle antes de ser reconocido por el otro, puede que sea de los pocos superreconocedores faciales que existen en el mundo.

Los científicos apenas están empezando a entender por qué algunas personas tienen esa capacidad y cómo funciona. Al parecer están avanzando en la identificación de quiénes la poseen, y hay incluso una encuesta en Internet que cualquiera puede completar para saber si es uno de los elegidos.

Fue el psicólogo Richard Russell, del Gettysburg College de Philadelphia, en Estados Unidos, el primero en acuñar el término «superreconocedor» en un estudio publicado en 2009.

Russell comenzó a interesarse por estos individuos en 2006, cuando estudiaba la prosopagnosia, incapacidad de reconocer los rostros, en la Universidad de Harvard. Según recuerda BBC, el científico descubrió que era una afección mucho más común de lo que esperaba, pues cerca del dos por ciento de los voluntarios con los que había llevado a cabo las pruebas se ubicaban en el extremo inferior del espectro.

«Así que pensé que la conclusión sugería que también debía haber individuos en el otro extremo de la escala, los que tenían una habilidad extraordinaria», expresó.

Como parte de su búsqueda, encontró varios superreconocedores a lo largo y ancho de Estados Unidos.

Otras pistas sobre el asunto

Al otro lado del Atlántico, en Londres, unos cuantos agentes de la policía de la capital comenzaron a destacarse por reconocer criminales de forma correcta una y otra vez.

De ahí que, aunque un poco escéptico, fuesen sometidos a análisis por Josh Davis, psicólogo de la Universidad de Greenwich, Reino Unido.

«Mi tesis doctoral sugería que las personas que ofrecían evidencias en los tribunales solían ser generalmente terribles a la hora de identificar rostros, así que tenía muchas dudas. Pero al final accedí a someterlos a unos exámenes», afirmó el experto.

Las pruebas que diseñó especialmente para la ocasión incluían el conocido test de los rostros, basado en imágenes tomadas a famosos hace 12 años y distorsionadas de forma que parecieran negativos en blanco y negro.

También dio a los policías unos pocos minutos para memorizar seis caras y después les pidió que las identificaran de entre cien imágenes colocadas en varias filas, cada una de ellas con fotografías cada vez más pixeladas.

Lo que no pudo esconder el pañuelo rojo

El mayor talento de la Policía Metropolitana, Gary Collins, de la Unidad de Pandillas de Londres, ayudó a identificar a un hombre llamado Stephen Prince, quien durante los disturbios de Londres de 2011 saqueó tiendas, robó cámaras a los reporteros y bicicletas, lanzó bombas de petróleo a policías y prendió fuego a coches.

En las imágenes grabadas durante los incidentes, Prince aparecía con la cara cubierta con un pañuelo rojo y tenía un gorro de lana encajado hasta las cejas. Todo lo que se podía ver de él eran sus ojos.

Collins y varios agentes más pasaron los días tratando de identificar al hombre en las grabaciones, a la espera del momento en el que se quitara el pañuelo. Pero no hubo tomas mejores, y aun así Collins lo terminó reconociendo.

«La última vez que lo había visto fue seis años antes, pero tenía fe. Supe de inmediato que eran sus ojos. Así que terminó en los tribunales», dice Collins.

Prince fue hallado culpable y condenado a seis años de cárcel, una de las penas más largas en relación a los disturbios.

Solo el uno por ciento de la población

Los científicos aún no saben explicar todo lo que ocurre en la cabeza de aquellos con las habilidades de Collins. Sin embargo, sí saben qué parte del cerebro se ocupa del reconocimiento facial: en el giro fusiforme, un área alargada y estrecha situada en los lóbulos temporal y occipital que también procesa el color.

Los psicólogos evolucionistas están particularmente intrigados con estas personas, ya que los rostros proveen de claves sociales más allá de la identidad y están relacionados con la manera en la que el individuo entiende el mundo.

En noviembre de 2011 AshJansari, psicólogo de la Universidad del Este de Londres, condujo uno de los mayores estudios sobre los superreconocedores que se ha llevado a cabo hasta la fecha. Para ello reclutó a más de 700 visitantes, entre seis y 74 años.

Al igual que Russell en su investigación para la Universidad de Harvard, Jansari empleó para sus análisis el Test de memoria facial de Cambridge.

Solo siete de los voluntarios mostraron dos desviaciones por encima de la media —el criterio para el superreconocimiento—, lo que sugirió que solo el uno por ciento de la población podría tener esa habilidad.

Y las investigaciones también concluyeron que los superreconocedores no son mejores que la media cuando se trata de identificar objetos como flores y sillas, por ejemplo.

«Esto sugiere que el cerebro utiliza un nivel más alto de procesamiento para la memoria facial que para otras tareas», recalcó Jansari.

Procesamiento de pruebas

Otro aporte del estudio es que todos los seres humanos procesan los rostros de la misma manera, como una unidad integral, en lugar de como una colección de características individuales.

Davis, junto con un grupo internacional de investigadores, policías y empresas de telecomunicaciones, también está trabajando en el programa LargeScaleInformationExploitation of Forensic Data (Explotación de datos forenses a gran escala, LASIE).

El objetivo es crear un sistema informático centralizado que automatice el análisis inicial de las evidencias forenses, incluyendo imágenes, audio y videos.

De este modo se pretende diseñar algoritmos que puedan filtrar la información captada por los circuitos cerrados de televisión, teléfonos móviles y redes sociales, para que sea más fácil llegar a las pruebas.

Mano a mano con la tecnología

La mayoría de los científicos coinciden en que el superreconocimiento facial podría tener aplicaciones y muy útiles. Los testimonios de los testigos oculares, por ejemplo, no son muy fiables, pero con un superreconocedor se podría asignar puntuación al testimonio para darle peso.

La policía espera utilizar a cada vez más reconocedores para identificar a los sospechosos de crímenes, allí donde la tecnología se queda corta.

Test de memoria

La Universidad de Greenwich ha hecho pública en Internet una prueba para identificar superreconocedores. Quien se anime a intentarlo, solo tiene que seguir la siguiente dirección electrónica:https://jfe.qualtrics.com/form/SV_e3xDuCccGAdgbfT

Todo lo que debe hacer es fijarse en una fotografía y después identificar el rostro visto dentro de una serie de fotos que se presentan.

Quien obtenga una puntuación superior a diez puntos sobre un total de 14, es un superreconocedor.

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