¡«Bárbara» de verdad! - ¿En serio con las series?

¡«Bárbara» de verdad!

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

Comenzó como una miniserie de nueve capítulos y no solo va por 49, sino que gracias a la gran recepción que ha conseguido a lo largo de cuatro temporadas, el 29 de noviembre Vikingos iniciará su quinta entrega para regocijo de unos cuantos, entre los que me incluyo. Si en algún momento llegó a suceder que su creador, Michael Hirst, fuera un desconocido para el público, ese error quedó atrás después de su Elizabeth, la película sobre Isabel I de Inglaterra, y de series como Los Tudor, Camelot y Los Borgia, en su ronda inicial.

Ya Hirst había dejado claro que para él «la realidad es siempre más sorprendente que la fantasía», por eso History Channel no lo pensó dos veces cuando apostó por su notable talento para la escritura y le solicitó que sacara a la luz Vikingos, en 2013, consciente de que él es un experto en recrear hechos históricos, tomándose razonables licencias creativas.

Curiosamente, mucho antes de que lo llamaran para que asumiera esta coproducción en la que también participan las empresas Shaw Media, Octagon Films, Take 5 Productions y MGM Television, el guionista de Elizabeth: la edad de oro ya había iniciado la investigación histórica que luego le sería tan útil. Sucedió que la Metro Goldwyn Mayer, dueña de los derechos de algunos clásicos, quería darle un «aire» a la película de Richard Fleischer (Los vikingos), y a Hirst no le desagradó la idea. «Al final no salió nada. Sin embargo, con el tiempo alguien se me acercó para encargarme el desarrollo de una serie sobre el tema y con la información guardada empecé de nuevo».

Así se adueñó de la pantalla doméstica Vikingos, que entre luchas de poder, violencia, traiciones, venganzas, intrigas, romances, sangre, sexo... refuerza la leyenda de Ragnar Lodbrock (Travis Fimmel), rey semilegendario de Suecia y Dinamarca que reinó en el siglo IX, y la de su descendencia. A muchos les puede parecer que esta sinopsis les recuerda las tramas de Juego de Tronos, pero Michael Hirst se encarga de espantar cualquier duda: «Nosotros nos basamos en hechos reales, ellos no».

Básicamente estamos ante una serie de raíces históricas en la que su creador nos presenta como su principal héroe a un Ragnar Lodbrock, que intenta alejar de nuestras mentes esa imagen tan extendida de los escandinavos con sus largas trenzas y barbas tupidas, hacha en mano, cuerpos musculados... como fieros asesinos que conquistaban a cualquier precio y mataban a quienes se les pararan delante. Al menos su protagonista, que sueña con las riquezas que pueden lograrse dirigiéndose al oeste, no actúa siempre así, porque él también ambiciona, y mucho, adquirir nuevos conocimientos.

«Mi personaje principal es como Odín: está completamente motivado por la curiosidad. La vikinga fue una cultura muy curiosa: los primeros en llegar a Norteamérica, cientos de años antes que Colón, e inventaron barcos increíbles. Mi personaje principal no es un diablo, sino un tipo complicado, fascinante», dice su autor.

Y tiene toda la razón. Lo hace irresistible desde que nos  introduce a este ser que los estudiosos nos aseguran que ciertamente existió, rodeado del misticismo de supuestamente descender del dios Odín. En la trama lo ubica en el 793 d.C., en una aldea pesquera de Escandinavia, justo en el momento en el que intenta convencer al conde Haraldson (Gabriel Byrne) para ampliar sus zonas de saqueo navegando más allá de sus zonas habituales. El conde prohibirá la incursión, pero Ragnar no se podrá aguantar.

Ex jugador profesional de fútbol australiano que por una lesión se vio obligado a retirarse prematuramente, y devenido primero en modelo y luego en actor, Travis Fimmel (Tarzán, The Beast...) le otorga con su notable carisma mucha credibilidad a su Ragnar lleno de imperfecciones, pero que es probado estratega, inteligente mas con su cierto toque de locura, padre amante, por momentos violento y medio salvaje, y otras veces tierno y sensible. Lo acompaña en el rol protagónico Katheryn Winnick como Lagertha: un rol superactractivo al cual esta bella canadiense cinturón negro tercer Dan en taekwondo y negro segundo Dan en kárate, le saca no poco partido. Ella puede ser una valiente guerrera que no le teme ni a la muerte y al mismo tiempo dulce madre y esposa, sabia y orgullosa, justa y vengativa, granjera y líder...

Asimismo, es difícil que el espectador pueda permanecer indiferente ante Floki (Gustaf Skarsgard), por su fanatismo religioso y excentricidades. En honor a la verdad, el experto constructor de barcos en ocasiones pierde su esencia como personaje, similar a como les pasa, por ejemplo, al Rollo de Clive Standen y al Björn que interpreta Alexander Ludwig: el hermano celoso y el primogénito, respectivamente, de Ragnar, mas ello no les minimiza el encanto que ejercen.

Y hablando de religión, este constituye uno de los aspectos más interesantes de Vikingos, al confrontar la ideología de los cristianos por medio de Athelstan y su constante lucha interior (George Blagden), con la de los nórdicos, cuyo estilo de vida, cultura, creencias, costumbres, de seguro entenderemos mucho mejor tras esta serie en la cual se le da significativa importancia a la mitología, por el modo como los dioses y las profecías influían en sus decisiones, en sus actos.

Rodada casi en su totalidad en Irlanda, la trama, con sus abundantes y magníficas escenas de acción, está narrada de forma fluida. Quizá por el efecto Juego de Tronos, hasta hace poco me había resistido a ver Vikingos. Ahora reconozco que me enganchó. Por tanto, mi voto a favor ya cuenta en los más de 34 millones de espectadores que reúne alrededor del mundo.

Con su primera incursión gracias a Vikingos en el universo de las series que unen rigor histórico y ficción, History Channel ha dado en el blanco al «descubrir» que su propósito de despertar interés y educar no tiene por qué estar reñido con el de entretener y divertir, con lo cual, además, puede sumar muchos más seguidores. Esos que están esperando con ansias porque en el calendario aparezca noviembre para enfrentarse a los diez episodios de la quinta que se verán en 2017, aunque deban aguardar por alguna fecha desconocida de 2018 para darle continuidad con la otra decena anunciada.

Y la felicidad aún es mayor desde que sus fans se enteraron de que habrá con seguridad una sexta temporada, en la cual tal vez no solo Ivar (Alex Hogh Andersen) pueda seguir haciendo de las suyas, sino también el personaje que próximamente representará el irlandés Jonathan Rhys Meyers (Los Tudor, Drácula) en los venideros viajes de los vikingos a muchos otros sitios, como ocurrió en la realidad. Una oportunidad para comprobar que en verdad estos pueblos no eran tan bestiales, a diferencia de la serie que, como se dice popularmente, sí que está «bárbara».

Influencias

Por los efectos del lumbersexualismo, ya se llevaba el pelo largo y la barba frondosa, pero en los últimos tiempos se han puesto de moda las trenzas: no solo las africanas, sino sobre todo de espiga, como las que lucen los personajes de Vikingos. A famosos como Jared Leto, Harry Styles, Justin Bieber y David Beckham les encantan.

 

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