Cuba: ¿La gran intranet educativa?

 

Autor:

Amaury E. del Valle

La insuficiencia de contenidos actualizados en las redes computacionales sobre todas las esferas de la vida cubana debe atenderse cuanto antes

¿Alguien ha probado descargar íntegramente el poemario Ismaelillo, de José Martí, de alguna página web cubana? ¿No? Pues... ¡ni lo intente! No lo va a encontrar. Bueno, para ser francos, yo lo descargué del Joven Club de Pinar del Río: era una versión proveniente del sitio Librosdot.com...

Y sí..., es una solución. No la más adecuada pero, al fin y al cabo, una solución: esperar a que editores foráneos compilen la obra literaria de nuestro Martí para que luego, los que tienen acceso a internet, puedan traerla de vuelta a casa.

Hoy en día la búsqueda de la información es un acuciante problema global: tal es el maremagno de conocimientos y tal es su dispersión. Sin embargo, para un estudiante promedio en Cuba el problema no es acuciante: es crítico. Tan crítico, que a veces ni siquiera vale la pena planteárselo.

¡Coge tu web aquí!

Desde hace algunos años, nuestro sistema educacional es objeto de un vuelco conceptual, particularmente en la enseñanza media. La esencia de estas nuevas ideas podría resumirse en un docente menos presencial, una activa participación de los estudiantes y un acentuado rol de la tecnología de punta en los medios de enseñanza.

En otras palabras, los nuevos métodos presuponen que el profesor, en lugar de pararse ante el aula cual libro parlante, asuma el papel de guía y orientador, como lo haría el jefe de un equipo de investigación en un centro científico. Por su parte, los estudiantes estarán obligados a un aprendizaje más activo, lo cual conduce, entre otras cosas, a asentar hábitos y habilidades en la búsqueda bibliográfica y en la elaboración de conclusiones propias sobre la base de lo investigado.

Hace unos días, a mi sobrino y sus compañeritos de aula les encargaron investigar sobre la vida de Carlos Baliño. En el texto oficial de Historia de Cuba apenas se menciona su presencia en la fundación del primer Partido Comunista de Cuba... y nada más. La biblioteca escolar tampoco aportó datos adicionales. Más tarde sucedió lo mismo con Manuel Sanguily. Finalmente, luego de un rastreo de cien entradas en Google tras las huellas de Sanguily, apareció una página web cubana de donde extrajimos... un párrafo.

Desde mi punto de vista, la solución inmediata para muchas de estas faltas bibliográficas, más que en internet, la gran red internacional, está en desarrollar una intranet nacional. Y es que cuando se dice «Intranet», todo el mundo imagina la red local de una empresa, de un ministerio, de una universidad. ¿Cómo llamar entonces a una red que sobrepase los estrechos límites de una institución pero que no traspase las fronteras del país?

Si lo prefieren, podríamos llamarla «Intranet Nacional» a los efectos de este artículo. Porque a esa justamente, a la red nacional, es a la que me refiero. Ahora bien, la primera pregunta que se impone es: ¿cuántos sitios web cubanos permanecen realmente activos luego de dos meses de «salir al aire»? Y la segunda: ¿cuáles muestran un contenido realmente útil?

La informatización de la sociedad cubana, como toda obra humana, ha tenido aciertos y errores. Como buenos cubanos, no podemos sustraernos al sambenito de quedarnos cortos o excedernos. Con la proliferación de computadoras, Joven Clubes y redes internas llegó la moda de los sitios web.

Digo «moda» y no «lógica consecuencia» porque a todas las instituciones les ha entrado la tarantela de tener su propio sitio web. De hecho, sé de lugares donde el sitio web se prioriza sobre la calidad de la producción: el caso es anunciarse.

Nuestro país no puede darse el lujo de mantener activos servidores para colgar páginas cuyo contenido —en calidad y cantidad— bien pudieran reservarse al mural de una empresa. Encontrar información trascendente sobre un asunto netamente cubano es toda una odisea. Muchos sitios se conforman con un exiguo y zonzo texto central escoltado por amplios marcos, donde no han de faltar enlaces a las páginas de Cubaweb y Granma, y un logo sobre los Cinco Héroes. Y ya: cumplimos con la Batalla de Ideas.

También se dan casos diametralmente opuestos, en que la información aparece en abundosos, permanentes, asépticos y pulcramente diseñados sitios web; pero enclaustrada en un inaccesible «.com», como sucede con páginas consagradas a la vida y obra de muchos artistas del patio.

Pero volviendo a los medios de enseñanza: ¿Dónde nuestros muchachos podrían encontrar la información que les permita andar el conocimiento por sus propios pies y arribar a conclusiones propias?

Enciclopedia infinita

Génesis Multimedia, un departamento de Prensa Latina, está a punto de sacar a la luz «La Gran Enciclopedia Cubana» (al menos, ese es el nombre extraoficial), un titánico proyecto en el que han trabajado arduamente numerosos especialistas a lo largo de varios años.

Me encuentro entre los afortunados que han logrado verle el rostro a esa suerte de «Encarta criolla». El diseño general, aunque hace algunos guiños a su homóloga de Microsoft, es sin embargo mucho más elegante, funcional y —por supuesto— autóctono que el de su homóloga transnacional.

Sin embargo, cada vez que pregunto por el estado de nuestra Enciclopedia, la respuesta es invariante: está sujeta a revisión. Ahora bien, si los revisores se están dedicando a la perenne actualización de los datos, corremos el riesgo de no verla nunca porque tal «cuento de la buena pipa», la convertiría en la enciclopedia infinita.

Toda enciclopedia envejece, como envejece la foto que capta un instante. Por dialécticas razones es irracional dilatar la salida de una edición aguardando a datos más actuales. Lo que caduque al día siguiente del «lanzamiento» tendrá que ser corregido en la edición del año próximo. Ese es el riesgo de toda enciclopedia.

El hecho es que la Enciclopedia Cubana... es ya un hecho. Con o sin acuciosos escrutinios, ya está ahí, gracias a la labor de años del equipo multidisciplinario centrado en Génesis Multimedia. Se trata de un hecho sin precedentes: nunca antes se había estructurado una panorámica de Cuba en todas las esferas de la vida —la historia, la geografía, las artes, la literatura, la cultura toda de nuestro país— de forma tan exhaustiva, detallista y generosa en imágenes, audio, videos. ¿Qué mejor regalo pudieran tener nuestros estudiantes y los cubanos en general?

Wikriolla: una solución

En resumen, dado que la conexión internacional nos resulta costosa, y además estamos plenamente conscientes del enorme poder de esta herramienta de comunicación, y por ende del inconmensurable apoyo que brindaría a las nuevas concepciones en la enseñanza, ¿por qué no erigir, sobre la base de nuestra Intranet Nacional, un pool informativo-educacional autóctono?

Lo más interesante del asunto es que no partiríamos desde cero. De hecho, Cuba es el único país del Tercer Mundo que hoy por hoy dispone de las mejores condiciones para este salto.

Por una parte ya hay miles de computadoras distribuidas e instaladas en Joven Clubes y centros de educación por todo el país, sitios montañosos e inaccesibles. Por la otra, independientemente de que la Enciclopedia Cubana se empaque en un DVD con vistas a su introducción en el mercado interno y su venta en el exterior, lo cierto es que ese grandioso trabajo de compilación, diseño y revisión ya está prácticamente concluido y sería una magnífica plataforma de despegue.

Tan solo acceder a información fresca y profesionalmente compilada, clasificada, estructurada, redactada, ilustrada y diseñada acerca de cuanto tenga que ver con nuestro país, sería un enorme impulso y un inestimable estímulo a la investigación (individual o en equipos) para nuestros estudiantes.

¿Qué faltaría?

En primer lugar, establecer una red de servidores, distribuidos según el peso específico de cada provincia y convenientemente encadenados en una red nacional.

En segundo lugar, el pool informativo puede comenzar desde la Enciclopedia Cubana pero esta sería solo el punto de partida: los temas que hoy se circunscriben a Cuba podrían ampliarse, poco a poco, primero a los países del ALBA, más tarde al resto de América Latina y el Caribe, hasta finalmente abarcar todo lo concerniente a la cultura universal.

Además, una vez instaurada la Intranet Educativa, deberán establecerse diferentes niveles de actualización. Eso sí, guiándose siempre por la plantilla general y depositando la responsabilidad en especialistas locales.

Contamos con especialistas muy serios, competentes y creativos en todas las esferas, y en todo el país, capaces de ampliar y profundizar el contenido original de la Enciclopedia y enriquecer nuestra Intranet Educativa.

También contamos con excelentes artistas, diseñadores y programadores para crear las ilustraciones, animaciones e interactividades que demanden los diferentes temas y para dotar a la Intranet de una faz de altísimo nivel estético, didáctico y funcional.

* Ingeniero en Telecomunicaciones, Animador en 3D del ICRT.

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