Samsung se muda de galaxia

La empresa sudcoreana presenta los Galaxy S8 y Galaxy S8+, modelos que, además de ser los más potentes de esta nueva generación, presuponen un cambio en la filosofía de uso de los equipos móviles

Autor:

Yurisander Guevara

Luego del desastre comercial llamado Galaxy Note 7, Samsung, compañía sudcoreana líder en el mercado de las nuevas tecnologías, vuelve por sus fueros con un terminal decidido a ser el mejor del año.

Y es que el pasado 29 de marzo Samsung presentó dos nuevos terminales: Galaxy S8 y Galaxy S8+, cuyas diferencias de configuración residen, principalmente, en su tamaño: el primero tendrá una pantalla de 5,8 pulgadas, y el segundo de 6,2.

Además de ser todo pantalla, estos modelos llegan con unas características y una filosofía de trabajo que pretenden cambiar para siempre el concepto de teléfono móvil.

Diseño renovado

Las primeras imágenes muestran que las filtraciones realizadas durante meses sobre las especificaciones de este nuevo dispositivo no estaban muy lejos de la realidad. Samsung ha creado un terminal en el que la pantalla ocupa el 83,6 por ciento del área total, en la que desaparecen los marcos laterales para brindar una experiencia de visualización completa.

El cristal de la pantalla, afirmaron ejecutivos de la compañía durante la presentación, es más resistente, aunque no dejan de preocupar las consecuencias de una caída para un equipo cuyo precio parece también establecido en otra galaxia: al menos 750 dólares en su presentación al mercado, prevista para el próximo 21 de abril.

En cuanto al diseño, otra renovación del Galaxy S8 es la eliminación del botón físico de Inicio. No es el primer terminal que lo hace —el LG G6, presentado hace unos días, también llegó desprovisto de este botón—, pero confirma la tendencia creativa de los fabricantes. Ahora el lector de huellas digitales se traslada a la parte trasera del teléfono, junto al sensor de la cámara.

Con este nuevo equipo Samsung quiere acostumbrar a sus usuarios a desbloquear el terminal mediante un sistema de reconocimiento facial que tendrá que afinar bastante. Si bien los reportes de uso de publicaciones que ya disponen del Galaxy S8 indican que el dispositivo reconoce la cara de su dueño con facilidad, un usuario de Twitter puso a temblar a Samsung al ser capaz de desbloquear el teléfono con la fotografía de un rostro.

Cuando de seguridad se trata, los fabricantes deben ser exquisitos y brindar recursos infalibles. Por ejemplo, los bloqueos numéricos o por patrones, y hasta los lectores de huellas digitales, ya han mostrado su eficacia. Si el usuario olvida la contraseña o el patrón de desbloqueo de un móvil moderno, la solución es reiniciarlo completamente a su configuración de fábrica (y se borran los datos).

Esos son métodos seguros. Pero que con tu fotografía te puedan desbloquear tu propio celular indica que el tiro está algo desviado (y es una prueba que Samsung debió haber hecho de antemano). A raíz del suceso, los sudcoreanos aseguraron que el día del lanzamiento el fallo estará solventado.

Dex station: la convergencia anhelada

Dos características son muy llamativas en el nuevo Galaxy S8. La primera se llama Bixby y es un asistente de voz que emula a otros de la competencia, como Siri (Apple), Cortana (Microsoft), Alexa (Amazon), o Google Voice, de Alphabet.

Bixby pretende convertirse en el siguiente referente de inteligencia artificial embebido en un equipo móvil. Así lo presentó Samsung. Con este asistente, el usuario podrá llamar a sus contactos, realizar búsquedas o inscribir recordatorios, por solo mencionar algunas de sus funciones.

Pero el paso más innovador de Samsung con el Galaxy S8  tiene por nombre DeX Station, un accesorio que pretende convertir al móvil en un ordenador de mesa, algo que entraña un notable cambio de filosofía en la usabilidad del aparato.

Si hacemos repaso apurado a la evolución tecnológica de las dos últimas décadas, recordaremos que los teléfonos móviles, y luego los tablets, se han refinado hasta rivalizar con los tradicionales ordenadores. De hecho, el poder de cómputo de cualquier smartphone hoy supera con creces al ordenador encargado de llevar al Apollo 11 a la Luna en julio de 1969, o a una laptop de inicios de esta centuria.

La movilidad que ofrecen tablets y celulares se erigió también como una baza para su adopción en los entornos laborales. No obstante, la natural resistencia al cambio, combinada con la dificultad que presupone realizar trabajos de cómputo de alta complejidad en pequeños terminales, mantuvieron vivos los ordenadores.

Pero todo ello parece estar a punto de cambiar o, más bien, de converger, porque el Galaxy S8 se auxiliará del DeX Station para «transformarse» en un ordenador. Este accesorio asemeja a la base de un teléfono inalámbrico, a la cual se engancha el móvil, y cuenta con una entrada HDMI para conectarlo a una pantalla, ya sea un televisor o un monitor. Además, la base tiene dos puertos USB 2.0, un puerto Ethernet y salida de alimentación a la corriente eléctrica.

Según narran los expertos de Xataka, una publicación especializada en tecnología con sede en España, al conectarse el terminal a la base, aparece en el monitor «un entorno de escritorio donde las aplicaciones se muestran en ventanas que podremos redimensionar y mover libremente. También es posible hacer uso de la pantalla dividida».

Asegura Xataka que «a través de aplicaciones como Citrix podremos conectarnos remotamente al PC de casa o la oficina y trabajar como si estuviésemos delante de ellos de forma completamente segura, gracias a las medidas implementadas a nivel de software y a través de la conexión Ethernet, única opción de conectividad en muchos entornos laborales».

Como detalle, si se desconecta el Galaxy S8 de la base y no se cierra ninguna de las aplicaciones que estaban en uso, al volverlo a enganchar en ella «volveremos a ver exactamente las mismas aplicaciones y ventanas en la posición que las habíamos dejado», destaca Xataka.

La idea de Samsung no es nueva. Ya la había aplicado HP con su modelo móvil Elite X3, que gracias al uso de Windows 10 y Continuum ofrecía esa experiencia de escritorio al conectar el dispositivo a su base. Pero Windows Mobile no es el sistema operativo más usado en los celulares. Es Android.

Acaso el momento ha llegado para que los móviles, a semejanza de los populares robots de la película Transformers, logren la tan anhelada convergencia de una vez y por todas. Samsung al menos tiene la intención, aunque todavía falta en el año un importante lanzamiento móvil: el nuevo iPhone, que cumplirá diez años. ¿Qué hará Apple al respecto?

Ficha técnica

Samsung Galaxy S8 y S8+Red GSM/HSPA/LTE

Lanzamiento: 21 de abril de 2017

Cuerpo: Dimensiones de 148.9x68.1x8 milímetros, 155 gramos de peso. Incorpora Corning Gorilla Glass 5, y puede ser de una o dos tarjetas SIM.

Pantalla: Super AMOLED, de 5.8 pulgadas en el S8 y 6.2 pulgadas en el S8+.

Resolución: 1 440 x 2 960 píxeles, densidad de 570 ppi.

Plataforma: Android 7.0.

CPU: Qualcomm MSM8998 Snapdragon 835 o Exynos 8895 Octacore.

GPU: Adreno 540.

Memoria interna: 64 GB.

Externa: microSD de hasta 256 GB.

RAM: 4GB.

Cámara principal: 12 MP

Secundaria: 8 MP.

Capaz de grabar video a resolución 4K con alto rango dinámico (HDR).

Comunicación WLAN: Wifi 802.11 a/b/g/n/ac, doble banda, wifi  directo y hotspot.

Bluetooth: v5.0 (Primero de su tipo en el mundo).

Consta de tecnología GPS y NFC. Carece de radio.

Tiene un conector USB 3.1, tipo-C.

Batería de litio, con capacidad de 3 000 mAh, no removible.

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