De posturas y corduras

Rara vez se piensa en los ademanes o posturas que repetimos mecánicamente en las tareas cotidianas e incluso durante el coito. Sin embargo, abusar del cuerpo indiscriminadamente puede generar dolores sistemáticos que a la larga afectan también las relaciones interpersonales

Autor:

Mileyda Menéndez Dávila

Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad; un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.

Winston Churchill

El matancero Orlando tiene casi 60 años. Según cuenta, ha trabajado en la construcción toda su vida, y ese excesivo esfuerzo físico ha destrozado su columna irreversiblemente. Como los analgésicos no logran borrar su mal humor, al llegar la noche solo quiere dejarse caer en la cama para que el cansancio lo anestesie. Pero le preocupa que su esposa le reprocha tanto desgano y amenaza con terminar el matrimonio, convencida de que la engaña con otra mujer.

Y desde Guantánamo escribe Laritza, una secretaria de 27 años cuya vida sexual sigue el mismo camino que la de Orlando. Luego de 11 meses de «sequía» su esposo le ha puesto la precisa: o resuelve esa inapetencia repentina o él «busca afuera» lo que necesita.

Al parecer, su problema coincide con un traslado laboral. Antes tenía una oficina amplia, buena luz y una butaca que le permitía trabajar cómodamente. Además, se levantaba de vez en cuando para hacer té o entregar papeles en otros departamentos. En su nuevo puesto pasa ocho horas prácticamente volcada sobre la computadora porque la luz es mala, y la silla, muy alta y de respaldar plegable, no la ayuda.

En ambas historias el mal de fondo es el mismo: un cuerpo que soporta malestares noche y día difícilmente se preste para la creatividad erótica. Hasta la postura del misionero asusta, porque el peso de la pareja se siente como un golpe de martillo sobre metal al rojo vivo. ¿Cabe entonces esperar complicados engarces de piernas y brazos, un dilatado sexo oral o desfiles de ropa interior por toda la casa?

Higiene integral

Cuando se habla de higiene y prevención, rara vez se piensa en los ademanes o posturas que repetimos mecánicamente en las tareas cotidianas, tanto en el trabajo como en los ratos de ocio, e incluso durante el coito. La higiene postural no aparece siquiera entre las prioridades de la mayoría de la gente a la hora de modificar la casa, o adquirir nuevas costumbres, y si alguien le señala esa falta suele culpar a muchos factores externos a su voluntad.

El programa Saludarte, del canal Habana, abordó el tema recientemente y aportó consejos muy oportunos, como vigilar esos procesos que pueden dañar la columna vertebral, órgano clave en el disfrute de una buena salud, y por ende en una vida sexual placentera.

En ese espacio televisivo, el ortopédico Carlos A. Santos insistió en que toda persona debe cargar solo pesos moderados y siempre lo más cerca de su cuerpo, además de vigilar su postura para estudiar, caminar, manejar, ver televisión, manipular la PC o hacer ejercicios.

El joven rehabilitador físico Istbell González insistió en lo oportuno de sentarse siempre con los glúteos pegados al espaldar del asiento y colocarse bien cerca de la mesa para trabajar, comer o jugar en esta.

Habituarse a las malas posturas y abusar del cuerpo indiscriminadamente puede generar desviaciones de la columna y dolores sistemáticos que a la larga afectan la estética y el ánimo, lo que perjudica también las relaciones interpersonales.

En el sitio digital www.sigojoven.com se explica que la mayoría de los dolores o neuralgias de cabeza, brazos, cintura y hasta dentales pueden deberse a una mala alineación de las vértebras. También la incontinencia urinaria o fecal, la bursitis y hasta el síndrome de cólon irritable pueden estar reflejando un problema de columna. Por eso en esos casos atacar los síntomas o señales de alarma sin corregir el origen del daño no resuelve nada.

Las adolescentes corren más riesgo de padecer escoliosis luego de la menarquia (primera menstruación), entre otras razones porque el pudor las lleva a veces a tratar de esconder el desarrollo de sus senos. También los varones corren riesgos evitables cuando se exceden en las tandas de ejercicio para acelerar el crecimiento de su musculatura, siguen rutinas inadecuadas de vida o hacen pesos desmesurados e innecesarios tratando de exhibir su hombría en ciernes.

Para contrarrestar la escoliosis y la rigidez, Istbell sugiere tonificar los músculos paralelos a la columna mediante masajes y ejercicios de flexibilización, fortalecimiento y torsión, que al principio deben ser guiados por personal especializado para que resulten efectivos.

También en las prácticas sexuales hay que tener cuidado con las posturas que se eligen. No se pueden experimentar todas las sugerencias del Kamasutra sin tener en cuenta ciertos detalles del entorno: bases mullidas, pero firmes; almohadones para equilibrar alturas, un régimen sano de reposo, alimentación y actividad...

Como nadie está exento de peligro, se puede negociar con la pareja un chequeo mutuo de posturas y hábitos de vida, y a raíz de esa observación trazar un plan de divertidas señales correctoras (por ejemplo acariciar la espalda para indicar que no está recta), además de proponerse un intercambio erótico que combine acciones relajantes, como masajes y meditaciones, con otras más intensas, de acuerdo con el estado de cada quien.

Lo más importante es no renunciar al ejercicio físico y mental que proporciona el sexo —como han hecho Orlando y Laritza—, sin antes buscar ayuda para paliar esos dolores supuestamente invalidantes.

Encuentros

Para salvar un corazón herido, la constancia es mejor que esperar un milagro.  Así lo aprendí de un piquete de amigos corazoneros: Ponte, Marcos, Abel y Mendoza. El remedio vale también para el motor de nuestra luz, por eso El Moro no necesita recordar al detalle a toda la gente que lo aprecia: basta con que se sepa querido a lo largo de todo el archipiélago. ¡Cómo extrañamos su vozarrón esta semana!

La bienvenida a Encuentros para yunielccdo@dmeli.ch.rimed.cu; hanoi010@correodecuba.cu; orquidea@mecanica.cujae.edu.cu; manuel@hbe.ecc.cu y Alex, acpll@icl.cult.cu, quien nos llama  a la cordura con el uso de los correos institucionales: para intercambiar notas amigables están bien, pero no abusar con correos spam, porque perjudica el tráfico de información importante.

El proyecto juvenil comunitario Fresa y Chocolate llegará en la noche del martes 6 a Micro IV, en Alamar, y el jueves 8 nos vemos en Belén y San Isidro, en La Habana Vieja.

Hoy puede ser un gran día…

•Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena. Proverbio sueco

•Un toque de naturaleza hermana a todo el mundo. William Shakespeare

•Un poco de conocimiento que actúa es más valioso que mucho conocimiento ocioso. Jalil Gibran

•Un padre no es el que da la vida, eso sería demasiado fácil; un padre es el que da el amor. Denis Lord

•Un mundo mejor no se logra desde la derecha, ni desde la izquierda, sino desde el interior. Fraber

•Un mal capítulo no es el fin de una historia.

•Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa. Mark Twain

•Un esfuerzo más y lo que iba a ser un fracaso se convierte en éxito. No existe el fracaso, salvo cuando dejamos de esforzarnos.

•Un corazón grande se llena con poco. Antonio Porchia

•Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere. Elbert Hubbard

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