Cambia tus circunstancias

Autor:

Juventud Rebelde

Hace aproximadamente un año y tres meses la vida me cambió inesperadamente. Resulta que conocí al hombre que me ha hecho sentir la cosa más maravillosa del mundo. Todo comenzó con la mágica letra de la canción Sin daños a terceros, pues está casado por más de 25 años.

Accedí a la relación no por la autocomplacencia de la atracción física, sino por todo lo que inspira en mí solo con su existencia. Cuando escucho su voz me devuelve la calma. Cuando me mira, mi cuerpo pierde el control. Cuando me besa siento el poder del amor. Cuando lo hacemos no siento nada que pueda expresar con palabras, solo plenitud.

Aún no he podido determinar si bajó la Luna a mis pies o me colocó en su lugar. Enamorarse es como enfermar del corazón: sentimos que algo falta; a veces la distancia duele, y la mente y el corazón se mantienen ocupados 24 horas al día por la misma razón; el argumento para ser la persona en que me he convertido: más tolerante, abierta, creativa, romántica, apasionada, cariñosa, alegre, ansiosa, sensual, feliz…

De él solo necesito amistad, amor y confianza. Doy gracias a la vida por este regalo, a pesar de las circunstancias. Las personas en un concurso esperan un premio por su participación. Yo no: deseé compartir mi experiencia porque a veces pensamos que lo hemos conseguido todo y la vida cambia repentinamente; por eso les aconsejo: procura que el día de mañana sea el más feliz de tu vida, pero no el último. Ojalá les guste el mundo que vivenciaron mientras leían. Y si creen en la historia contada, juzgaré que mi vida le ha aportado algo de bien al mundo y seré muy feliz. (M.B.N.)

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