La falta de concentración

Autor:

Mariela Rodríguez Méndez

J.G.: Empecé a tener relaciones sexuales a los 14 años. Demoraba mucho y a la hora de eyacular inventaba cualquier excusa y hasta fingía orgasmos. Un día, sin besar a una muchacha, intenté tener sexo y no tuve erección. Eso se repitió algunas veces y ahora me pasa la primera vez con cada una. Luego, todo funciona bien, pero no puedo dejar de pensar que se repetirá lo mismo. Quisiera saber qué puede estarme pasando. Tengo 24 años.

Llama la atención que desde hace diez años vivas la misma situación: te expones al reinicio con una y otra mujer. Algo repites cada vez que te enfrentas a una «primera vez». Inicios de preocupaciones e imposturas donde experimentas sensaciones distintas al placer propio de estas prácticas. Afortunadamente, algo cambia para ti cuando te das una segunda oportunidad con la misma muchacha. Es otra tu forma de ir a ese encuentro, y aun así se repite el ciclo.

A pesar del malestar, algo de esta situación parece atraparte. Sabes que algo te está pasando, aunque no logres identificarlo aún. Es necesario tratar este tema con un especialista.

En esas primeras ocasiones no disfrutas los encantos de esas mujeres y así es muy difícil que se desencadene la respuesta erótica responsable de la erección. El propio hecho de pensar obstruye cualquier representación sensual, se bloquea la espontaneidad del acto, que marcha mejor cuando se sigue la intuición, sin el parasitismo de esos pensamientos.

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