Acuse de recibo
Ignacio Pino Ravelo residente en 20 de Mayo 525, Edificio Granma 1, apto. 10-C, en el municipio habanero Cerro, nos envía sus preocupaciones sobre la imperiosa necesidad de que se aplique rigurosamente la Ley 167 del Sistema de Atención a las Quejas y Peticiones de las Personas, aprobada por el Parlamento Cubano y vigente desde el 13 de marzo de 2025.
Refiere el remitente que todos los organismos, instituciones públicas y entidades cuentan con una Dirección o Departamento de Atención a la Población. Y se cuestiona el por qué ciertos funcionarios que ocupan esas plazas no atiendan las quejas ciudadanas y les busquen solución.
Señala que las áreas de Atención a la Población deben, incluso, darles seguimiento a esos planteamientos, y valorar la calidad y transparencia de las respuestas que se ofrecen, que en ciertos casos dan pena. ¿Se preocupan por lo publicado?, pregunta.
Indica Ignacio que esta columna, una variante de defensoría del ciudadano, necesita más apoyo incluso de quienes aprobaron dicha Ley. «No se trata de aprobar por aprobar, agrega, si no de garantizar que se aplique lo establecido», concluye.
Y debo agradecer a Ignacio su respaldo a esta sección, que navega muchas veces entre aguas inermes de sorderas y silencios institucionales, después de más de 28 años de batallas contra la inercia y el desentendimiento burocrático. Pero nunca desmayaremos en nuestra receptividad al sentir y el reclamo de la población.
No entiende por qué tanta rigidez en su ubicación laboral Leydis Mariam Avilés Castellanos, residente en Loynaz 267, entre Purísima y San Salvador, en la ciudad de Manzanillo, joven recién graduada de la carrera de Técnico Superior de Servicios Farmacéuticos en la Facultad de Ciencias Médicas de esa ciudad, con Título de Oro, a pesar de ser madre de dos niños de seis y ocho años, y con gran sacrificio.
Refiere que vive sola con sus dos pequeños y su esposo, que hace un mes está de reposo absoluto con Hepatitis A, no puede ayudarla con los niños. Y la mamá vive en La Habana. Por ello solicitó que la ubicaran para su adiestramiento en el Hospital Pediátrico Hermanos Cordobés de esa ciudad, que en estos momentos tiene plazas disponibles de farmacéuticos, además de que ella vive relativamente cerca y puede llegar allí caminando. Y el horario de trabajo le es más asequible.
Y su boleta de ubicación fue destinada al Hospital Celia Sánchez Manduley, la cual aceptó a pesar de su petición hecha. Y cuando se personó allí, descubrió que estaba ubicada en el almacén de medicamentos.
«No estoy de acuerdo, plantea, porque primeramente soy recién graduada y debo pasar el adiestramiento, tener un tutor legal asignado. Y con el escaso personal que hay no creo que pueda ser posible. Y sola no puedo asumir un almacén.
«Conversé tres veces con la Jefa de Farmacia de ese hospital, para que al menos me cambiara para el despacho de medicamentos, y rotundamente me dijo que no».
Leydis escribió a la Dirección Provincial de Salud de Granma solicitando se analice su situación, y aún no ha recibido siquiera una respuesta. ¿Es tan difícil comprender esta historia y buscarle una salida a esta madre trabajadora, sabiendo que hay plazas para ella en el centro más cercano a su domicilio?
El Doctor Roberto Paján, quien labora en el policlínico Los Pinos del municipio capitalino de Arroyo Naranjo, cuenta que desde diciembre de 2025 solo ha entrado agua dos veces al edificio donde reside, en calle Arday, entre Berenguer y Bejucal, en el reparto Vieja Linda del propio municipio.
Y explica que ese inmueble está habitado por médicos que cumplieron misión en Venezuela. «Ya no sabemos qué hacer. Hemos hecho todas las gestiones. Solamente han enviado una pipa de agua en todo este tiempo», concluye.
Para que lleguen sus quejas o planteamientos a esta sección, usted deberá enviarlos al correo lectores@juventudrebelde.cu, sin olvidar su nombre y apellidos y la dirección particular donde reside.