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¿Cómo marcha la Red Juvenil Comunitaria?

Esta propuesta no es un programa más. Tendrá que ser enriquecida en las bases, porque ningún territorio es igual, y hoy es necesario que los pinos nuevos estén más cerca de los problemas de la comunidad: no para señalarlos, sino para ayudar a resolverlos; no para quejarse, sino para brindar alegría

Autor:

Yuniel Labacena Romero

Desde hace ya unas semanas la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) ha abrazado una gigante y hermosa tarea: la Red Juvenil Comunitaria, iniciativa que nació de un fructífero encuentro de la máxima dirección del país con jóvenes destacados de diversos sectores.

Entonces, el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez compartió ideas sobre cuánto pueden hacer las nuevas generaciones en estos tiempos en que el barrio se ha convertido en un escenario vital para el país, a partir de las limitaciones actuales que ha reconfigurado horarios y constumbres de trabajo y estudio.

Así comenzó a gestarse la Red, un camino que ha unido a la UJC, las organizaciones estudiantiles y los movimientos juveniles con los organismos de la Administración Central del Estado para conformar un proyecto cuyos integrantes ya andan inmersos en disímiles tareas para el aseguramiento de todo lo que se ha diseñado como meta.

Si algo está claro es que esta propuesta no es un programa más, tendrá que ser enriquecida en las bases, porque ningún territorio es igual, y hoy es necesario que los pinos nuevos estén más cerca de los problemas de la comunidad: no para señalarlos, sino para ayudar a resolverlos; no para quejarse, sino para brindar alegría.

Pintar una escuela, organizar una tarde de juegos, escuchar al vecino, compartir lo que sabemos y aprender… eso y más puede hacer la juventud. La grandeza está en el detalle: ese tramo de acera que podemos arreglar, ese anciano que necesita compañía, ese mural que podemos llenar de colores… La red llega en un buen momento para elevar, también, la participación, la responsabilidad y el protagonismo de la juventud cubana y de su organización de vanguardia.

¿Quiénes somos?

Se trata de un entramado organizativo de jóvenes en un territorio (consejo popular, municipio, provincia) que, articulados en brigadas por ejes estratégicos, ejecutan acciones de defensa, producción, comunicación, formación ideológica, cultura y solidaridad.

Proyectos

Zona joven segura... Alcanzar mayor participación de las nuevas generaciones en las tareas de preparación para la defensa. Se prevén cerca de 20 acciones dirigidas a temas defensivos, movilizativos y de protección, entre otros.

Voltaje juvenil... Movilizar activamente a las juventudes en la batalla energética y contribuir a la soberanía y eficiencia energética desde la constitución de brigadas para atender averías menores; la promoción, educación y uso de fuentes renovables de energía; el reciclaje y recuperación de baterías y otros frentes energéticos.

Tu aporte cuenta... Fomentar el compromiso con la producción, el empleo y el desarrollo económico. Prevé jornadas de reparación y mantenimiento de escuelas, parques, tarjas y monumentos; la protección de infraestructuras comunitarias; el trabajo en huertos escolares, organopónicos, polos productivos.

Código joven... Convertir la comunicación en un arma para la batalla ideológica. Incluye la activación de avisperos juveniles digitales en las provincias y municipios, incentivar la generación de contenidos propios, participar en el desmontaje de noticias falsas y campañas contra Cuba.

Aquí con mi barrio... Incentivar la participación activa de los jóvenes en la solución y atención a los problemas de la comunidad desde una conducta solidaria y humanista. Incluye la visita a los adultos mayores en condiciones de vulnerabilidad, el apoyo en la distribución de alimentos, medicamentos y otras iniciativas.

Conciencia joven... Fomentar en las poblaciones infanto-juveniles el amor y la defensa de la Patria, además de los valores patrios para enfrentar la guerra ideológica y construir el hombre nuevo.

Cuba viva... Fomentar que la cultura y el deporte son un arma de resistencia y construcción de identidad. Convertir parques, plazas y comunidades en puestas en escenas permanentes de teatro, danza, ballet; organizar topes deportivos por equipos barriales; desarrollar los festivales de juegos tradicionales, entre otras muchas inventivas.

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