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Hacia la Posta 3

 

Juventud Rebelde reproduce la sección Anecdotario, que publicó en julio de 1983 como recordación del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes

Autor:

Juventud Rebelde

La movilización final de hombres que vinieron a esta provincia desde los más remotos pueblos de toda la Isla se llevó a cabo con admirable precisión y absoluto secreto.

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Ocho compañeros montaron en el auto No.1: en el timón, Pedro Marrero; en el centro, Montané; a la derecha, Renato Guitart. Detrás, de izquierda a derecha, mirando hacia adelante: Pepe Suárez, Ramiro Valdés,
Tassende, Noa y Corcho.

El grupo de vanguardia del auto No.1 había recibido dos misiones distintas. Jesús Montané, Ramiro Valdés y Pepe Suárez debían neutralizar los centinelas y ocupar la Posta 3. El resto del grupo, bajo el mando de Renato Guitart, debía subir por la primera escalera a la izquierda después de la Posta 3, penetrar en los edificios y apoderarse de la emisora.

Mientras el auto No.1 se acercaba a la Posta 3, sus ocupantes tuvieron la sorpresa de ver sobre la acera de la izquierda de la calle, y a unos diez metros aproximadamente de los centinelas que guardaban la Posta 3, dos soldados armados con metralletas. Estos dos soldados formaban parte de un puesto de guardia volante, que se sumaba por el exterior del muro del cuartel. En el ejército se le llamaba «guardia cosaca» y su existencia era conocida de los fidelistas. Estos habían tenido cuidado de documentarse sobre sus horas de paso, y su sorpresa, al comprobar su presencia, ahora, radicaba en el hecho de que a las 5:15 —hora fijada para el ataque— no había debido encontrarse allí, sin duda, el carnaval debió aflojar la disciplina, introduciendo un retraso de algunos minutos en la ronda de la guardia cosaca. Sin embargo, los combatientes del auto número 1 estaban muy concentrados en su misión para ser inquietados por la presencia de estos dos hombres. Estos, por otra parte, al distinguir los uniformes y los galones de sargentos en el auto lleno de hombres que pasaba delante de ellos, obedecieron a un reflejo condicionado y se pusieron en atención. (Relatos, compilación del Centro de Estudios de Historia Militar de las FAR. Tomo II El Moncada: La Acción)

 

Nota: Juventud Rebelde reproduce la sección Anecdotario, que publicó en julio de 1983 como recordación del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes.

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